La Justicia de Córdoba confirmó que el juicio oral contra Pablo Daniel Rodríguez Laurta comenzará el 8 de marzo de 2027. El ciudadano uruguayo está acusado por los asesinatos de su expareja, Luna Giardina, y de la madre de ella, Mariel Zamudio, ocurridos en octubre de 2025 en la capital provincial.
La fecha fue establecida después de que el fiscal de Instrucción de Violencia de Género y Familiar de Segundo Turno, Gerardo Reyes, dispusiera en diciembre de 2025 la elevación de la causa a juicio. La acusación formal incluye homicidio calificado, violación de domicilio, amenazas y desobediencia a la autoridad.
Los cargos por los crímenes de Luna y Mariel
Según informó el Ministerio Público Fiscal de Córdoba, Laurta llegará al debate acusado por el homicidio calificado por el vínculo, alevosía y violencia de género de Luna Giardina. Por la muerte de Mariel Zamudio, la imputación es por homicidio calificado por alevosía y violencia de género.
La causa también contempla los delitos de violación de domicilio, amenazas y desobediencia a la autoridad. Durante la etapa de instrucción, la Fiscalía ordenó la prisión preventiva y Laurta quedó alojado en la cárcel de Cruz del Eje.
Los crímenes ocurrieron en una vivienda de barrio Villa Serrana, en la zona noroeste de la ciudad de Córdoba. La investigación sostiene que, después del ataque, el acusado abandonó el lugar llevándose a su hijo de cinco años.
La desaparición del niño provocó la activación de una Alerta Sofía y un amplio operativo de búsqueda. Laurta fue detenido el 12 de octubre de 2025 en un hotel de Gualeguaychú, Entre Ríos, donde se encontraba junto al menor, quien fue hallado sano y salvo.
Antes de que la causa fuera elevada a juicio, el acusado prestó declaración presencial ante el fiscal Reyes. Durante esa audiencia hizo referencia a denuncias anteriores y al pedido de restitución internacional de su hijo, pero no respondió preguntas relacionadas con los dos homicidios.
La indagatoria se realizó en los tribunales de Córdoba a pedido de su defensora oficial, Alfonsina Muñiz. Tras la audiencia, Laurta fue trasladado nuevamente al establecimiento penitenciario de máxima seguridad de Cruz del Eje.
La causa por la muerte de Martín Palacio
Además del proceso que afrontará en Córdoba, Laurta permanece imputado en Entre Ríos por el homicidio del conductor cordobés Martín Sebastián Palacio.
De acuerdo con la hipótesis investigativa, el acusado habría contratado al chofer para trasladarse desde Concordia con el objetivo de avanzar con su plan de viaje hacia Córdoba. Durante el recorrido, Laurta habría asesinado a Palacio y se habría apoderado del vehículo.
El cuerpo del conductor fue encontrado desmembrado varios días después. Debido a que ese crimen ocurrió bajo jurisdicción entrerriana, Laurta deberá afrontar un proceso judicial separado en esa provincia. La causa de Córdoba por los homicidios de Luna Giardina y Mariel Zamudio continuará de manera independiente.
Una nueva imputación y el vínculo investigado
En febrero de 2026, la situación procesal del acusado sumó otro capítulo. La Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual de Primer Turno, encabezada por Juan Ávila Echenique, lo imputó por la tenencia de representaciones de menores de 18 años en actividades sexuales explícitas.
Esta imputación corresponde a un expediente diferente y no modifica, por el momento, la fecha establecida para el juicio por los crímenes de Luna Giardina y Mariel Zamudio.
También se analiza la presunta vinculación de Laurta con el grupo uruguayo Varones Unidos, relacionado con la difusión de discursos radicalizados contra el feminismo. Este aspecto forma parte del contexto que rodea la investigación, aunque las responsabilidades penales deberán determinarse exclusivamente sobre la base de las pruebas incorporadas en cada expediente.
Con la fecha ya definida, el proceso ingresará en una etapa determinante. Desde el 8 de marzo de 2027, el tribunal deberá analizar las pruebas reunidas, escuchar a las partes y resolver la responsabilidad penal de Laurta por los delitos que le atribuye la acusación.
La Justicia de Córdoba fijó para el 8 de marzo de 2027 el inicio del juicio oral contra Pablo Rodríguez Laurta, acusado por los asesinatos de Luna Giardina y Mariel Zamudio. El ciudadano uruguayo también enfrenta cargos por otros delitos en Córdoba y una causa separada en Entre Ríos por la muerte del conductor Martín Palacio.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
La Justicia cordobesa puso finalmente una fecha en el calendario: el 8 de marzo de 2027 comenzará el juicio contra Pablo Rodríguez Laurta. Después de meses de expedientes, peritajes y resoluciones redactadas en ese dialecto judicial donde una oración puede sobrevivir cinco páginas sin encontrar un punto, el proceso ingresará en la etapa del debate oral. La noticia no admite humor sobre las víctimas ni sobre el dolor de sus familias; la única ironía disponible apunta a un sistema que suele medir el tiempo con una unidad desconocida para el resto de la humanidad.
El expediente reúne acusaciones de una gravedad extrema: dos homicidios, violencia de género, alevosía, amenazas, desobediencia a la autoridad y violación de domicilio. A ese cuadro se suman otro proceso penal en Entre Ríos y una imputación por tenencia de material de explotación sexual infantil. En términos administrativos, Laurta no enfrenta una causa: enfrenta una biblioteca completa, con anexos, cuerpos separados y suficientes sellos como para pavimentar el camino entre Córdoba y Gualeguaychú.
Mientras tanto, la palabra “presunto” deberá permanecer donde corresponde hasta que exista una sentencia. No es una gentileza semántica ni un tecnicismo decorativo, sino una garantía básica del proceso penal. El debate deberá ordenar pruebas, testimonios y responsabilidades en un caso cuya secuencia parece escrita por alguien decidido a demostrar que la realidad puede superar cualquier guion policial, aunque sin la comodidad de apagar la pantalla cuando llegan los créditos.
La fecha ya está establecida. Ahora será el turno del tribunal, las partes y las pruebas. La Justicia deberá hacer lo que se espera de ella: avanzar sin estridencias, determinar responsabilidades y ofrecer respuestas a una familia atravesada por una violencia que ningún expediente, por voluminoso que sea, puede convertir en una simple sucesión de fojas numeradas.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La Justicia de Córdoba confirmó que el juicio oral contra Pablo Daniel Rodríguez Laurta comenzará el 8 de marzo de 2027. El ciudadano uruguayo está acusado por los asesinatos de su expareja, Luna Giardina, y de la madre de ella, Mariel Zamudio, ocurridos en octubre de 2025 en la capital provincial.
La fecha fue establecida después de que el fiscal de Instrucción de Violencia de Género y Familiar de Segundo Turno, Gerardo Reyes, dispusiera en diciembre de 2025 la elevación de la causa a juicio. La acusación formal incluye homicidio calificado, violación de domicilio, amenazas y desobediencia a la autoridad.
Los cargos por los crímenes de Luna y Mariel
Según informó el Ministerio Público Fiscal de Córdoba, Laurta llegará al debate acusado por el homicidio calificado por el vínculo, alevosía y violencia de género de Luna Giardina. Por la muerte de Mariel Zamudio, la imputación es por homicidio calificado por alevosía y violencia de género.
La causa también contempla los delitos de violación de domicilio, amenazas y desobediencia a la autoridad. Durante la etapa de instrucción, la Fiscalía ordenó la prisión preventiva y Laurta quedó alojado en la cárcel de Cruz del Eje.
Los crímenes ocurrieron en una vivienda de barrio Villa Serrana, en la zona noroeste de la ciudad de Córdoba. La investigación sostiene que, después del ataque, el acusado abandonó el lugar llevándose a su hijo de cinco años.
La desaparición del niño provocó la activación de una Alerta Sofía y un amplio operativo de búsqueda. Laurta fue detenido el 12 de octubre de 2025 en un hotel de Gualeguaychú, Entre Ríos, donde se encontraba junto al menor, quien fue hallado sano y salvo.
Antes de que la causa fuera elevada a juicio, el acusado prestó declaración presencial ante el fiscal Reyes. Durante esa audiencia hizo referencia a denuncias anteriores y al pedido de restitución internacional de su hijo, pero no respondió preguntas relacionadas con los dos homicidios.
La indagatoria se realizó en los tribunales de Córdoba a pedido de su defensora oficial, Alfonsina Muñiz. Tras la audiencia, Laurta fue trasladado nuevamente al establecimiento penitenciario de máxima seguridad de Cruz del Eje.
La causa por la muerte de Martín Palacio
Además del proceso que afrontará en Córdoba, Laurta permanece imputado en Entre Ríos por el homicidio del conductor cordobés Martín Sebastián Palacio.
De acuerdo con la hipótesis investigativa, el acusado habría contratado al chofer para trasladarse desde Concordia con el objetivo de avanzar con su plan de viaje hacia Córdoba. Durante el recorrido, Laurta habría asesinado a Palacio y se habría apoderado del vehículo.
El cuerpo del conductor fue encontrado desmembrado varios días después. Debido a que ese crimen ocurrió bajo jurisdicción entrerriana, Laurta deberá afrontar un proceso judicial separado en esa provincia. La causa de Córdoba por los homicidios de Luna Giardina y Mariel Zamudio continuará de manera independiente.
Una nueva imputación y el vínculo investigado
En febrero de 2026, la situación procesal del acusado sumó otro capítulo. La Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual de Primer Turno, encabezada por Juan Ávila Echenique, lo imputó por la tenencia de representaciones de menores de 18 años en actividades sexuales explícitas.
Esta imputación corresponde a un expediente diferente y no modifica, por el momento, la fecha establecida para el juicio por los crímenes de Luna Giardina y Mariel Zamudio.
También se analiza la presunta vinculación de Laurta con el grupo uruguayo Varones Unidos, relacionado con la difusión de discursos radicalizados contra el feminismo. Este aspecto forma parte del contexto que rodea la investigación, aunque las responsabilidades penales deberán determinarse exclusivamente sobre la base de las pruebas incorporadas en cada expediente.
Con la fecha ya definida, el proceso ingresará en una etapa determinante. Desde el 8 de marzo de 2027, el tribunal deberá analizar las pruebas reunidas, escuchar a las partes y resolver la responsabilidad penal de Laurta por los delitos que le atribuye la acusación.
La Justicia de Córdoba fijó para el 8 de marzo de 2027 el inicio del juicio oral contra Pablo Rodríguez Laurta, acusado por los asesinatos de Luna Giardina y Mariel Zamudio. El ciudadano uruguayo también enfrenta cargos por otros delitos en Córdoba y una causa separada en Entre Ríos por la muerte del conductor Martín Palacio.
La Justicia cordobesa puso finalmente una fecha en el calendario: el 8 de marzo de 2027 comenzará el juicio contra Pablo Rodríguez Laurta. Después de meses de expedientes, peritajes y resoluciones redactadas en ese dialecto judicial donde una oración puede sobrevivir cinco páginas sin encontrar un punto, el proceso ingresará en la etapa del debate oral. La noticia no admite humor sobre las víctimas ni sobre el dolor de sus familias; la única ironía disponible apunta a un sistema que suele medir el tiempo con una unidad desconocida para el resto de la humanidad.
El expediente reúne acusaciones de una gravedad extrema: dos homicidios, violencia de género, alevosía, amenazas, desobediencia a la autoridad y violación de domicilio. A ese cuadro se suman otro proceso penal en Entre Ríos y una imputación por tenencia de material de explotación sexual infantil. En términos administrativos, Laurta no enfrenta una causa: enfrenta una biblioteca completa, con anexos, cuerpos separados y suficientes sellos como para pavimentar el camino entre Córdoba y Gualeguaychú.
Mientras tanto, la palabra “presunto” deberá permanecer donde corresponde hasta que exista una sentencia. No es una gentileza semántica ni un tecnicismo decorativo, sino una garantía básica del proceso penal. El debate deberá ordenar pruebas, testimonios y responsabilidades en un caso cuya secuencia parece escrita por alguien decidido a demostrar que la realidad puede superar cualquier guion policial, aunque sin la comodidad de apagar la pantalla cuando llegan los créditos.
La fecha ya está establecida. Ahora será el turno del tribunal, las partes y las pruebas. La Justicia deberá hacer lo que se espera de ella: avanzar sin estridencias, determinar responsabilidades y ofrecer respuestas a una familia atravesada por una violencia que ningún expediente, por voluminoso que sea, puede convertir en una simple sucesión de fojas numeradas.