La investigación por el femicidio de Agostina incorporó nuevas pruebas después de las pericias realizadas sobre dos teléfonos celulares de Claudio Barrelier, el principal acusado del crimen. Los investigadores recuperaron material fotográfico y registros de contactos anteriores con la adolescente que podrían resultar relevantes para reconstruir lo ocurrido.
Según confirmaron desde la fiscalía encabezada por Raúl Garzón, en uno de los dispositivos encontraron una fotografía en la que la adolescente aparece maniatada sobre una cama. El archivo quedó incorporado a los elementos que analiza la Justicia para establecer las circunstancias anteriores al asesinato y las conductas atribuidas al imputado.
Además, las pericias permitieron recuperar otras fotografías de Agostina y registros de comunicaciones previas con Barrelier. Los investigadores consideran que este material podría aportar información sobre el vínculo que existía entre ambos.
La hipótesis de la investigación apunta a una posible obsesión del acusado hacia la adolescente, aunque las circunstancias del vínculo y el alcance de los nuevos elementos deberán determinarse mediante el análisis de las pruebas.
Una fotografía y nuevos registros encontrados en los celulares del acusado
El análisis de los dos teléfonos celulares permitió recuperar información que los investigadores consideran significativa para avanzar en el esclarecimiento del femicidio.
Uno de los hallazgos centrales es la fotografía de Agostina maniatada sobre una cama, cuya incorporación al expediente representa un nuevo elemento para reconstruir los acontecimientos investigados.
Los especialistas también recuperaron contactos anteriores entre la víctima y el acusado, además de diferentes fotografías almacenadas en los dispositivos.
La investigación estableció que el vínculo entre Barrelier y Agostina había comenzado varias semanas antes del asesinato.
El 22 de abril, la adolescente había publicado una fotografía junto al acusado en su cuenta de Instagram. En esa publicación le agradecía la confianza y manifestaba que lo quería “como a un papá”.
Los registros recuperados de los teléfonos forman parte de las pruebas que la Fiscalía analiza para reconstruir cómo se desarrolló esa relación y determinar su relevancia para el expediente.
Barrelier enfrenta una nueva imputación independiente del femicidio
El avance de las pericias también derivó en una nueva acusación penal contra Claudio Barrelier, que deberá tramitarse de manera independiente de la causa por el asesinato de Agostina.
El acusado fue imputado por “tenencia de representaciones de menores de 18 años dedicados a actividades sexuales explícitas y/o representaciones de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales”.
La nueva imputación se relaciona con el material encontrado durante el análisis de los dispositivos electrónicos y constituye una investigación diferente de la que busca determinar su responsabilidad por el femicidio.
Está previsto que Barrelier preste declaración el próximo martes en el marco de esta nueva acusación.
La Fiscalía continuará examinando los archivos recuperados para determinar su relevancia y avanzar con las actuaciones judiciales correspondientes.
Cómo ocurrió el crimen de Agostina y dónde encontraron su cuerpo
La investigación por el femicidio busca reconstruir los acontecimientos que tuvieron lugar durante la noche del 23 de mayo.
De acuerdo con la acusación, Agostina ingresó a una habitación aquella noche y allí habría sido atacada.
Los resultados de la autopsia determinaron que la adolescente murió como consecuencia de una asfixia por estrangulamiento manual.
El cuerpo de la víctima fue encontrado el 30 de mayo en un descampado de Ampliación Ferreyra, lo que dio lugar a las actuaciones judiciales destinadas a esclarecer el crimen.
La causa continúa bajo la investigación de la fiscalía encabezada por Raúl Garzón, que ahora cuenta con los nuevos registros recuperados de los teléfonos del principal acusado.
Las fotografías, los contactos anteriores y los demás elementos digitales serán analizados para determinar qué información aportan sobre las circunstancias del femicidio. En paralelo, avanzará el procedimiento correspondiente a la nueva imputación formulada contra Barrelier.
La investigación por el femicidio de Agostina sumó nuevas pruebas tras las pericias realizadas sobre dos celulares de Claudio Barrelier, principal acusado del crimen. Los investigadores recuperaron una fotografía de la adolescente maniatada y registros de contactos anteriores. Además, el imputado enfrenta una nueva acusación independiente, relacionada con material de contenido sexual que involucra a menores de edad.
Los teléfonos celulares se convirtieron en una pieza central de la investigación por el femicidio de Agostina. Dos dispositivos pertenecientes al principal acusado, Claudio Barrelier, comenzaron a revelar información que los investigadores consideran relevante para reconstruir los acontecimientos anteriores al crimen. La tecnología, acostumbrada a almacenar fotografías, mensajes y conversaciones cotidianas, puede transformarse también en un registro determinante para una investigación judicial.
Entre los archivos recuperados aparece una fotografía especialmente relevante para la causa: la adolescente estaba maniatada sobre una cama. El hallazgo incorpora un nuevo elemento al expediente y abre interrogantes sobre las circunstancias en las que se obtuvo la imagen, su relación temporal con el asesinato y las conductas atribuidas al acusado.
Las pericias también permitieron encontrar fotografías adicionales y registros de contactos previos entre Barrelier y Agostina. Los investigadores analizan ese material para establecer cómo era el vínculo entre ambos y determinar qué información puede aportar a la reconstrucción del caso. Cada registro debe ser examinado dentro de su contexto, porque encontrar un archivo y establecer judicialmente su significado son dos cuestiones diferentes.
El análisis de los dispositivos también derivó en una nueva imputación, independiente de la investigación por el femicidio. Barrelier deberá responder ante la Justicia por una acusación relacionada con la tenencia de representaciones sexuales de menores de edad. Se trata de dos actuaciones que deberán seguir sus respectivos procedimientos, con las pruebas y garantías correspondientes.
Mientras avanza la investigación, los elementos digitales adquieren especial importancia para esclarecer las circunstancias del crimen. Detrás de cada fotografía y cada registro telefónico existe información que deberá ser examinada por los especialistas y valorada judicialmente. El objetivo es reconstruir lo ocurrido y determinar las responsabilidades penales, sin perder de vista que el centro de este expediente es el asesinato de una adolescente.