El Banco San Juan será el encargado de administrar el fideicomiso que recibirá hasta US$250 millones comprometidos por la minera Vicuña, fondos que estarán destinados al financiamiento de obras públicas en la provincia.
La entidad asumirá el rol de fiduciario y, bajo ese esquema, tendrá entre sus responsabilidades recibir los desembolsos, controlar la documentación correspondiente y efectuar los pagos de los certificados de avance de las obras. También podrá invertir temporalmente aquellos fondos que todavía no hayan sido utilizados.
Cuánto cobrará Banco San Juan
Por la administración del fideicomiso, el banco podrá percibir hasta el 0,45% más IVA de cada suma que sea transferida. De esta manera, si Vicuña finalmente aporta la totalidad de los US$250 millones comprometidos, el honorario máximo alcanzaría los US$1.125.000 sin IVA.
Al incorporar el impuesto, la cifra ascendería a US$1.361.250. Sin embargo, ese monto no necesariamente representará el costo total vinculado con la administración del fideicomiso, ya que podrían agregarse gastos administrativos, bancarios, legales y contables.
Además, Vicuña deberá constituir una reserva equivalente a dos honorarios mensuales del banco o US$10.000, tomando como referencia el monto que resulte mayor.
Los US$250 millones no llegarán de una sola vez
Los fondos comprometidos por la minera no serán transferidos mediante un único desembolso. Vicuña irá aportando el dinero a medida que sean aprobados los proyectos y los correspondientes certificados de obra.
Entre los trabajos considerados prioritarios se encuentra la Ruta 40 Norte, en el tramo comprendido entre Albardón y Jáchal.
Banco San Juan fue seleccionado para desempeñarse como fiduciario por su condición de agente financiero de la Provincia y por su experiencia previa en la administración de otros fideicomisos vinculados con la actividad minera.
Aunque su denominación conserva el nombre de la provincia, Banco San Juan es una entidad privada perteneciente al Grupo Petersen.
El acuerdo todavía debe pasar por Diputados
La puesta en marcha del esquema aún tiene un paso institucional pendiente: el acuerdo necesita ser ratificado por la Cámara de Diputados de San Juan.
También quedan aspectos por precisar en torno al funcionamiento del fideicomiso, entre ellos cuál será el costo completo de su administración, qué inversiones estará autorizado a realizar el banco con los fondos temporalmente disponibles y qué controles públicos tendrá el manejo del dinero.
El Banco San Juan administrará el fideicomiso que recibirá hasta US$250 millones de Vicuña para financiar obras públicas en la provincia, entre ellas trabajos prioritarios sobre la Ruta 40 Norte. Como fiduciario podrá cobrar hasta el 0,45% más IVA de cada transferencia, lo que llevaría sus honorarios a US$1.361.250 con IVA si se desembolsa el monto total. El acuerdo aún requiere ratificación legislativa.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Hay cifras que obligan a releer el documento para confirmar que la calculadora no sufrió un episodio de entusiasmo minero. Vicuña comprometió hasta US$250 millones para obras públicas y el Banco San Juan quedará sentado frente a la caja fuerte metafórica, administrando el fideicomiso a cambio de hasta el 0,45% más IVA de cada suma transferida. Si entra todo el dinero previsto, la cuenta puede llegar a US$1.361.250 con impuesto incluido. Administrar también es una obra, aparentemente, aunque sin retroexcavadora.
El mecanismo tiene una coreografía financiera bastante precisa: Vicuña transfiere, el banco recibe, controla documentación y paga certificados de avance. Mientras una parte de los dólares espera su turno para convertirse en ruta, infraestructura o cemento, la entidad también podrá invertir temporalmente los fondos todavía no utilizados. El dinero, como se sabe, tiene una particular intolerancia a permanecer quieto, especialmente cuando encuentra un fiduciario cerca.
Y el 0,45% no necesariamente representa el último casillero de la planilla. También podrían aparecer gastos administrativos, bancarios, legales y contables, ese ecosistema de conceptos que suele florecer alrededor de cualquier estructura financiera con suficientes páginas como para desalentar al ciudadano que sólo quería saber cuánto cuesta todo. Además, Vicuña deberá constituir una reserva equivalente a dos honorarios mensuales del banco o US$10.000, según cuál resulte mayor. Hasta el colchón tiene colchón.
La entidad fue elegida por ser agente financiero de la Provincia y contar con experiencia administrando otros fideicomisos mineros. El detalle que puede confundir al espectador desprevenido es que Banco San Juan, pese a su nombre, es una entidad privada perteneciente al Grupo Petersen. Es uno de esos pequeños trucos semánticos de la vida institucional: como descubrir que el Banco de Springfield no necesariamente pertenece al alcalde.
De todos modos, todavía falta un capítulo decisivo. El acuerdo debe recibir la ratificación de la Cámara de Diputados y quedan interrogantes sobre el costo completo de la administración, las inversiones permitidas y los controles públicos sobre los fondos. Hasta entonces, los US$250 millones tienen destino proyectado, fiduciario elegido y calculadora encendida, pero todavía esperan que la política provincial coloque su firma al pie.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El Banco San Juan será el encargado de administrar el fideicomiso que recibirá hasta US$250 millones comprometidos por la minera Vicuña, fondos que estarán destinados al financiamiento de obras públicas en la provincia.
La entidad asumirá el rol de fiduciario y, bajo ese esquema, tendrá entre sus responsabilidades recibir los desembolsos, controlar la documentación correspondiente y efectuar los pagos de los certificados de avance de las obras. También podrá invertir temporalmente aquellos fondos que todavía no hayan sido utilizados.
Cuánto cobrará Banco San Juan
Por la administración del fideicomiso, el banco podrá percibir hasta el 0,45% más IVA de cada suma que sea transferida. De esta manera, si Vicuña finalmente aporta la totalidad de los US$250 millones comprometidos, el honorario máximo alcanzaría los US$1.125.000 sin IVA.
Al incorporar el impuesto, la cifra ascendería a US$1.361.250. Sin embargo, ese monto no necesariamente representará el costo total vinculado con la administración del fideicomiso, ya que podrían agregarse gastos administrativos, bancarios, legales y contables.
Además, Vicuña deberá constituir una reserva equivalente a dos honorarios mensuales del banco o US$10.000, tomando como referencia el monto que resulte mayor.
Los US$250 millones no llegarán de una sola vez
Los fondos comprometidos por la minera no serán transferidos mediante un único desembolso. Vicuña irá aportando el dinero a medida que sean aprobados los proyectos y los correspondientes certificados de obra.
Entre los trabajos considerados prioritarios se encuentra la Ruta 40 Norte, en el tramo comprendido entre Albardón y Jáchal.
Banco San Juan fue seleccionado para desempeñarse como fiduciario por su condición de agente financiero de la Provincia y por su experiencia previa en la administración de otros fideicomisos vinculados con la actividad minera.
Aunque su denominación conserva el nombre de la provincia, Banco San Juan es una entidad privada perteneciente al Grupo Petersen.
El acuerdo todavía debe pasar por Diputados
La puesta en marcha del esquema aún tiene un paso institucional pendiente: el acuerdo necesita ser ratificado por la Cámara de Diputados de San Juan.
También quedan aspectos por precisar en torno al funcionamiento del fideicomiso, entre ellos cuál será el costo completo de su administración, qué inversiones estará autorizado a realizar el banco con los fondos temporalmente disponibles y qué controles públicos tendrá el manejo del dinero.
El Banco San Juan administrará el fideicomiso que recibirá hasta US$250 millones de Vicuña para financiar obras públicas en la provincia, entre ellas trabajos prioritarios sobre la Ruta 40 Norte. Como fiduciario podrá cobrar hasta el 0,45% más IVA de cada transferencia, lo que llevaría sus honorarios a US$1.361.250 con IVA si se desembolsa el monto total. El acuerdo aún requiere ratificación legislativa.
Hay cifras que obligan a releer el documento para confirmar que la calculadora no sufrió un episodio de entusiasmo minero. Vicuña comprometió hasta US$250 millones para obras públicas y el Banco San Juan quedará sentado frente a la caja fuerte metafórica, administrando el fideicomiso a cambio de hasta el 0,45% más IVA de cada suma transferida. Si entra todo el dinero previsto, la cuenta puede llegar a US$1.361.250 con impuesto incluido. Administrar también es una obra, aparentemente, aunque sin retroexcavadora.
El mecanismo tiene una coreografía financiera bastante precisa: Vicuña transfiere, el banco recibe, controla documentación y paga certificados de avance. Mientras una parte de los dólares espera su turno para convertirse en ruta, infraestructura o cemento, la entidad también podrá invertir temporalmente los fondos todavía no utilizados. El dinero, como se sabe, tiene una particular intolerancia a permanecer quieto, especialmente cuando encuentra un fiduciario cerca.
Y el 0,45% no necesariamente representa el último casillero de la planilla. También podrían aparecer gastos administrativos, bancarios, legales y contables, ese ecosistema de conceptos que suele florecer alrededor de cualquier estructura financiera con suficientes páginas como para desalentar al ciudadano que sólo quería saber cuánto cuesta todo. Además, Vicuña deberá constituir una reserva equivalente a dos honorarios mensuales del banco o US$10.000, según cuál resulte mayor. Hasta el colchón tiene colchón.
La entidad fue elegida por ser agente financiero de la Provincia y contar con experiencia administrando otros fideicomisos mineros. El detalle que puede confundir al espectador desprevenido es que Banco San Juan, pese a su nombre, es una entidad privada perteneciente al Grupo Petersen. Es uno de esos pequeños trucos semánticos de la vida institucional: como descubrir que el Banco de Springfield no necesariamente pertenece al alcalde.
De todos modos, todavía falta un capítulo decisivo. El acuerdo debe recibir la ratificación de la Cámara de Diputados y quedan interrogantes sobre el costo completo de la administración, las inversiones permitidas y los controles públicos sobre los fondos. Hasta entonces, los US$250 millones tienen destino proyectado, fiduciario elegido y calculadora encendida, pero todavía esperan que la política provincial coloque su firma al pie.