Los activos financieros argentinos iniciaron la semana con una rueda marcada por la cautela, la volatilidad y un retroceso generalizado en los bonos soberanos. El S&P Merval cerró con una leve baja, mientras que el riesgo país avanzó hasta los 463 puntos básicos.
La principal excepción fue el sector energético, favorecido por el fuerte avance del petróleo Brent en los mercados internacionales. El movimiento del crudo impulsó las cotizaciones de varias compañías vinculadas a la energía, tanto en Buenos Aires como entre los ADR argentinos negociados en Wall Street.
El riesgo país volvió a subir y presionó a los bonos
El riesgo país elaborado por J.P. Morgan alcanzó los 463 puntos básicos, lo que representó un incremento del 2,4% en 24 horas y una suba acumulada del 12,7% durante la última semana.
El indicador se alejó así de los 411 puntos básicos registrados a comienzos de la semana anterior, en medio de una mayor percepción de riesgo por parte de los inversores.
Dentro de los títulos soberanos en dólares, los Bonares mostraron retrocesos. El AL35 y el AL41 bajaron 0,6%, mientras que el Bonar 2041 cayó 1,7% y el Bonar 2038 retrocedió 1,0%.
Los bonos Globales también operaron con una tendencia mayoritariamente negativa, aunque con variaciones más moderadas y comportamientos mixtos según cada emisión.
La mayor prima de riesgo estuvo vinculada a las dudas del mercado sobre la acumulación de reservas internacionales, la sostenibilidad del programa económico y la proximidad de compromisos de deuda.
El Merval cayó y acumuló seis ruedas con tendencia negativa
En la Bolsa porteña, el S&P Merval descendió 0,24% y se ubicó cerca de los 3.082.625 puntos. Con este resultado, el mercado accionario local acumuló seis ruedas consecutivas con tendencia bajista.
Entre las principales caídas se encontraron Banco Macro, con un retroceso de 1,43%; Ecogas y BYMA, con bajas de entre 1,20% y 1,30%; y Edenor, que cedió 1,19%.
En Wall Street, los ADR argentinos también mostraron pérdidas. Bioceres cayó 3,71%, Grupo Supervielle bajó 2,33%, Cresud perdió 1,83%, Loma Negra retrocedió 1,82% y Banco Macro descendió 1,65%.
El petróleo impulsó a las acciones energéticas
El principal factor positivo de la jornada llegó desde el mercado internacional del crudo. El petróleo Brent subió 3,88% y alcanzó los u$s 86,79 por barril, en un contexto atravesado por tensiones geopolíticas y negociaciones en regiones consideradas estratégicas para el suministro.
El avance benefició a varias compañías vinculadas al sector energético. Transener encabezó las ganancias con una suba de 3,77%, seguida por Sociedad Comercial del Plata, que avanzó 1,79%.
YPF ganó 1,73% en Buenos Aires y 1,71% en Wall Street. TGN avanzó 0,65%, mientras que Transportadora de Gas del Sur subió 0,16% y logró mantenerse en terreno positivo en ambas plazas.
El contexto macroeconómico local también permaneció en el centro de la atención. La inflación de la Ciudad de Buenos Aires correspondiente a julio se ubicó en 2,9%, 1,1 puntos porcentuales por encima del registro de junio.
Con ese resultado, el IPC porteño acumuló una variación de 19,4% durante los primeros siete meses del año. La expectativa del mercado quedó concentrada ahora en el dato de inflación nacional de julio que deberá informar el INDEC.
En el plano internacional, los principales índices de Estados Unidos operaron con cautela y ligeras bajas. El S&P 500, el Nasdaq y el Dow Jones mostraron un sesgo negativo durante la rueda.
Al mismo tiempo, el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años subió hasta 4,69%, un movimiento que incrementó la presión sobre los activos de mercados emergentes y agregó otro factor de prudencia para los inversores.
Los mercados argentinos comenzaron la semana con cautela: el riesgo país subió a 463 puntos básicos, los bonos soberanos operaron en baja y el S&P Merval retrocedió 0,24%. El sector energético fue la excepción, impulsado por un salto del 3,88% en el petróleo Brent, mientras los inversores monitorean reservas, deuda e inflación.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
El mercado financiero argentino abrió la semana con esa serenidad tan particular que consiste en mirar cinco pantallas al mismo tiempo mientras todos intentan determinar cuál de ellas está a punto de prenderse fuego. El riesgo país trepó a 463 puntos básicos, los bonos retrocedieron y el Merval volvió a bajar, confirmando que la palabra “cautela” sigue siendo el equivalente bursátil de revisar tres veces si quedó cerrada la puerta antes de salir de casa.
Los títulos soberanos tampoco colaboraron con el clima emocional. Varias emisiones en dólares terminaron en rojo, mientras los inversores volvieron a contemplar reservas, compromisos de deuda y sostenibilidad del programa económico con la intensidad de quien estudia el pronóstico antes de organizar un casamiento al aire libre. El riesgo país, además, acumuló una suba semanal de 12,7%, demostrando que incluso los indicadores financieros pueden desarrollar una afición repentina por las escaleras.
Pero cuando parecía que la jornada estaba preparada para convertirse en una larga ceremonia de números negativos, apareció el petróleo. El Brent avanzó 3,88% hasta u$s 86,79 por barril y le entregó al sector energético una jornada bastante más amable. Transener, YPF y otros papeles vinculados al rubro aprovecharon el envión mientras buena parte del resto del mercado observaba desde la vereda de enfrente, probablemente preguntándose por qué no había elegido dedicarse al gas.
El panorama internacional tampoco ofreció demasiados calmantes: Wall Street operó con prudencia y el rendimiento del bono estadounidense a diez años llegó a 4,69%, una cifra capaz de poner incómodo a cualquier activo emergente. Y, como si el menú financiero necesitara otro plato, la inflación porteña de julio subió al 2,9%. En definitiva, una jornada donde la energía encontró petróleo y el resto del mercado encontró razones para seguir mirando los números con el ceño fruncido.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Los activos financieros argentinos iniciaron la semana con una rueda marcada por la cautela, la volatilidad y un retroceso generalizado en los bonos soberanos. El S&P Merval cerró con una leve baja, mientras que el riesgo país avanzó hasta los 463 puntos básicos.
La principal excepción fue el sector energético, favorecido por el fuerte avance del petróleo Brent en los mercados internacionales. El movimiento del crudo impulsó las cotizaciones de varias compañías vinculadas a la energía, tanto en Buenos Aires como entre los ADR argentinos negociados en Wall Street.
El riesgo país volvió a subir y presionó a los bonos
El riesgo país elaborado por J.P. Morgan alcanzó los 463 puntos básicos, lo que representó un incremento del 2,4% en 24 horas y una suba acumulada del 12,7% durante la última semana.
El indicador se alejó así de los 411 puntos básicos registrados a comienzos de la semana anterior, en medio de una mayor percepción de riesgo por parte de los inversores.
Dentro de los títulos soberanos en dólares, los Bonares mostraron retrocesos. El AL35 y el AL41 bajaron 0,6%, mientras que el Bonar 2041 cayó 1,7% y el Bonar 2038 retrocedió 1,0%.
Los bonos Globales también operaron con una tendencia mayoritariamente negativa, aunque con variaciones más moderadas y comportamientos mixtos según cada emisión.
La mayor prima de riesgo estuvo vinculada a las dudas del mercado sobre la acumulación de reservas internacionales, la sostenibilidad del programa económico y la proximidad de compromisos de deuda.
El Merval cayó y acumuló seis ruedas con tendencia negativa
En la Bolsa porteña, el S&P Merval descendió 0,24% y se ubicó cerca de los 3.082.625 puntos. Con este resultado, el mercado accionario local acumuló seis ruedas consecutivas con tendencia bajista.
Entre las principales caídas se encontraron Banco Macro, con un retroceso de 1,43%; Ecogas y BYMA, con bajas de entre 1,20% y 1,30%; y Edenor, que cedió 1,19%.
En Wall Street, los ADR argentinos también mostraron pérdidas. Bioceres cayó 3,71%, Grupo Supervielle bajó 2,33%, Cresud perdió 1,83%, Loma Negra retrocedió 1,82% y Banco Macro descendió 1,65%.
El petróleo impulsó a las acciones energéticas
El principal factor positivo de la jornada llegó desde el mercado internacional del crudo. El petróleo Brent subió 3,88% y alcanzó los u$s 86,79 por barril, en un contexto atravesado por tensiones geopolíticas y negociaciones en regiones consideradas estratégicas para el suministro.
El avance benefició a varias compañías vinculadas al sector energético. Transener encabezó las ganancias con una suba de 3,77%, seguida por Sociedad Comercial del Plata, que avanzó 1,79%.
YPF ganó 1,73% en Buenos Aires y 1,71% en Wall Street. TGN avanzó 0,65%, mientras que Transportadora de Gas del Sur subió 0,16% y logró mantenerse en terreno positivo en ambas plazas.
El contexto macroeconómico local también permaneció en el centro de la atención. La inflación de la Ciudad de Buenos Aires correspondiente a julio se ubicó en 2,9%, 1,1 puntos porcentuales por encima del registro de junio.
Con ese resultado, el IPC porteño acumuló una variación de 19,4% durante los primeros siete meses del año. La expectativa del mercado quedó concentrada ahora en el dato de inflación nacional de julio que deberá informar el INDEC.
En el plano internacional, los principales índices de Estados Unidos operaron con cautela y ligeras bajas. El S&P 500, el Nasdaq y el Dow Jones mostraron un sesgo negativo durante la rueda.
Al mismo tiempo, el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años subió hasta 4,69%, un movimiento que incrementó la presión sobre los activos de mercados emergentes y agregó otro factor de prudencia para los inversores.
Los mercados argentinos comenzaron la semana con cautela: el riesgo país subió a 463 puntos básicos, los bonos soberanos operaron en baja y el S&P Merval retrocedió 0,24%. El sector energético fue la excepción, impulsado por un salto del 3,88% en el petróleo Brent, mientras los inversores monitorean reservas, deuda e inflación.
El mercado financiero argentino abrió la semana con esa serenidad tan particular que consiste en mirar cinco pantallas al mismo tiempo mientras todos intentan determinar cuál de ellas está a punto de prenderse fuego. El riesgo país trepó a 463 puntos básicos, los bonos retrocedieron y el Merval volvió a bajar, confirmando que la palabra “cautela” sigue siendo el equivalente bursátil de revisar tres veces si quedó cerrada la puerta antes de salir de casa.
Los títulos soberanos tampoco colaboraron con el clima emocional. Varias emisiones en dólares terminaron en rojo, mientras los inversores volvieron a contemplar reservas, compromisos de deuda y sostenibilidad del programa económico con la intensidad de quien estudia el pronóstico antes de organizar un casamiento al aire libre. El riesgo país, además, acumuló una suba semanal de 12,7%, demostrando que incluso los indicadores financieros pueden desarrollar una afición repentina por las escaleras.
Pero cuando parecía que la jornada estaba preparada para convertirse en una larga ceremonia de números negativos, apareció el petróleo. El Brent avanzó 3,88% hasta u$s 86,79 por barril y le entregó al sector energético una jornada bastante más amable. Transener, YPF y otros papeles vinculados al rubro aprovecharon el envión mientras buena parte del resto del mercado observaba desde la vereda de enfrente, probablemente preguntándose por qué no había elegido dedicarse al gas.
El panorama internacional tampoco ofreció demasiados calmantes: Wall Street operó con prudencia y el rendimiento del bono estadounidense a diez años llegó a 4,69%, una cifra capaz de poner incómodo a cualquier activo emergente. Y, como si el menú financiero necesitara otro plato, la inflación porteña de julio subió al 2,9%. En definitiva, una jornada donde la energía encontró petróleo y el resto del mercado encontró razones para seguir mirando los números con el ceño fruncido.