Familiares, vecinos y voluntarios buscaban desesperadamente entre 10 y 15 personas que se sospecha podrían haber quedado atrapadas bajo los escombros de un edificio que se derrumbó este lunes en Cali, en el sudoeste de Colombia, tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país.
La construcción residencial, de siete pisos, colapsó por completo. El edificio estaba ubicado en el barrio Cuarto de Legua, en cercanías de la Universidad Santiago de Cali y de la Plaza de Toros.
Familiares buscan a sus seres queridos entre los escombros
Familiares y habitantes del sector se acercaron al lugar para colaborar con la remoción de restos y acompañar las tareas de búsqueda de las personas que podrían haber quedado atrapadas.
Uno de los vecinos, Carlos Saavedra, relató que una familia buscaba desesperadamente a sus hijas trillizas luego del colapso del edificio.
“Ellos eran cinco personas, entre ellas unas trillizas, rescataron una con vida y se la llevaron para la clínica”, comentó.
La situación provocó escenas de extrema tensión entre familiares y residentes de la zona, mientras continuaban los esfuerzos para localizar a quienes permanecían desaparecidos.
Voluntarios se sumaron a las tareas de rescate
Otro vecino, identificado como don Carlos, reclamó ayuda de las autoridades ante la magnitud del derrumbe y la posibilidad de que todavía hubiera personas con vida debajo de la estructura.
Alrededor de 30 voluntarios se encontraban trabajando en el lugar, removiendo escombros e intentando abrir espacios entre los restos del edificio para llegar hasta las personas atrapadas.
Las tareas continuaban contrarreloj en uno de los puntos más afectados de Cali por el fuerte sismo que sacudió a Colombia este lunes.
Entre 10 y 15 personas permanecían desaparecidas este lunes tras el derrumbe total de un edificio residencial de siete pisos en Cali, Colombia, luego del terremoto de magnitud 7,4. Familiares, vecinos y voluntarios trabajaban entre los escombros para intentar localizar a posibles sobrevivientes, entre ellos integrantes de una familia con hijas trillizas.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
El terremoto de magnitud 7,4 dejó a Cali convertida en una escena donde el tiempo dejó de medirse en minutos y empezó a contarse en puñados de escombros. Un edificio de siete pisos colapsó por completo y, mientras las autoridades intentaban organizar la respuesta, familiares y vecinos hicieron lo que suele ocurrir cuando la tragedia no espera formularios: comenzaron a remover restos con sus propias manos.
Entre 10 y 15 personas podrían estar atrapadas bajo la estructura, una cifra que volvió cada bloque de cemento en una posibilidad y cada ruido debajo de las ruinas en una esperanza. Alrededor de 30 voluntarios se sumaron a la búsqueda, porque cuando un edificio desaparece en segundos, también desaparece por un rato esa ficción administrativa según la cual todo tiene que suceder en orden.
La historia de una familia con hijas trillizas concentró buena parte de la angustia. Una de las jóvenes logró ser rescatada con vida y trasladada a una clínica, mientras continuaba la búsqueda del resto. En condiciones normales, encontrar a alguien detrás de una pared ya es complicado; encontrarlo cuando la pared decidió convertirse en siete pisos apilados constituye una tarea reservada para la resistencia humana y para una cantidad de fe que no figura en ningún manual de emergencias.
Vecinos reclamaron además mayor presencia de las autoridades mientras continuaban los trabajos. Cali quedó así atravesada por una carrera contra el tiempo en la que nadie mira el reloj por curiosidad: cada minuto puede significar la diferencia entre un rescate y una noticia que nadie quiere recibir.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Familiares, vecinos y voluntarios buscaban desesperadamente entre 10 y 15 personas que se sospecha podrían haber quedado atrapadas bajo los escombros de un edificio que se derrumbó este lunes en Cali, en el sudoeste de Colombia, tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país.
La construcción residencial, de siete pisos, colapsó por completo. El edificio estaba ubicado en el barrio Cuarto de Legua, en cercanías de la Universidad Santiago de Cali y de la Plaza de Toros.
Familiares buscan a sus seres queridos entre los escombros
Familiares y habitantes del sector se acercaron al lugar para colaborar con la remoción de restos y acompañar las tareas de búsqueda de las personas que podrían haber quedado atrapadas.
Uno de los vecinos, Carlos Saavedra, relató que una familia buscaba desesperadamente a sus hijas trillizas luego del colapso del edificio.
“Ellos eran cinco personas, entre ellas unas trillizas, rescataron una con vida y se la llevaron para la clínica”, comentó.
La situación provocó escenas de extrema tensión entre familiares y residentes de la zona, mientras continuaban los esfuerzos para localizar a quienes permanecían desaparecidos.
Voluntarios se sumaron a las tareas de rescate
Otro vecino, identificado como don Carlos, reclamó ayuda de las autoridades ante la magnitud del derrumbe y la posibilidad de que todavía hubiera personas con vida debajo de la estructura.
Alrededor de 30 voluntarios se encontraban trabajando en el lugar, removiendo escombros e intentando abrir espacios entre los restos del edificio para llegar hasta las personas atrapadas.
Las tareas continuaban contrarreloj en uno de los puntos más afectados de Cali por el fuerte sismo que sacudió a Colombia este lunes.
Entre 10 y 15 personas permanecían desaparecidas este lunes tras el derrumbe total de un edificio residencial de siete pisos en Cali, Colombia, luego del terremoto de magnitud 7,4. Familiares, vecinos y voluntarios trabajaban entre los escombros para intentar localizar a posibles sobrevivientes, entre ellos integrantes de una familia con hijas trillizas.
El terremoto de magnitud 7,4 dejó a Cali convertida en una escena donde el tiempo dejó de medirse en minutos y empezó a contarse en puñados de escombros. Un edificio de siete pisos colapsó por completo y, mientras las autoridades intentaban organizar la respuesta, familiares y vecinos hicieron lo que suele ocurrir cuando la tragedia no espera formularios: comenzaron a remover restos con sus propias manos.
Entre 10 y 15 personas podrían estar atrapadas bajo la estructura, una cifra que volvió cada bloque de cemento en una posibilidad y cada ruido debajo de las ruinas en una esperanza. Alrededor de 30 voluntarios se sumaron a la búsqueda, porque cuando un edificio desaparece en segundos, también desaparece por un rato esa ficción administrativa según la cual todo tiene que suceder en orden.
La historia de una familia con hijas trillizas concentró buena parte de la angustia. Una de las jóvenes logró ser rescatada con vida y trasladada a una clínica, mientras continuaba la búsqueda del resto. En condiciones normales, encontrar a alguien detrás de una pared ya es complicado; encontrarlo cuando la pared decidió convertirse en siete pisos apilados constituye una tarea reservada para la resistencia humana y para una cantidad de fe que no figura en ningún manual de emergencias.
Vecinos reclamaron además mayor presencia de las autoridades mientras continuaban los trabajos. Cali quedó así atravesada por una carrera contra el tiempo en la que nadie mira el reloj por curiosidad: cada minuto puede significar la diferencia entre un rescate y una noticia que nadie quiere recibir.