Trump cambia las reglas de vacunación infantil en EE.UU.: menos dosis y más visitas al médico

Redacción Cuyo News
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este lunes una orden ejecutiva que flexibiliza las recomendaciones federales de vacunación infantil y propone reducir de 17 a 11 la cantidad de vacunas recomendadas para todos los niños. El decreto también establece que las dosis deberían administrarse en visitas médicas diferentes y plantea separar la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola.

Según el documento de la Casa Blanca, la vacuna triple viral, conocida como MMR en Estados Unidos y equivalente a la Triple Viral en Argentina, debería dividirse en tres aplicaciones. Actualmente no existen en Estados Unidos vacunas separadas para esas tres enfermedades.

Durante la firma en el Despacho Oval, Trump estuvo acompañado por el secretario Robert Kennedy y sostuvo que las vacunas deberían administrarse bajo un “estándar de oro”. El presidente cuestionó la cantidad de dosis que reciben los niños y habló de “’pinchazos para nuestros hermosos, sanos y delicados niños pequeños”.

Qué cambia con el nuevo esquema

La orden establece un calendario revisado que recomienda inmunizar a los niños contra 11 enfermedades, entre ellas sarampión, paperas, rubéola, poliomielitis y tos convulsa. Las vacunas contra otras enfermedades, como la hepatitis A y B y la enfermedad meningocócica, quedarían reservadas para determinados grupos considerados de alto riesgo o para decisiones tomadas conjuntamente entre padres y médicos.

Las vacunas contra la gripe y el coronavirus también quedarían dentro de la categoría de decisión compartida. El nuevo esquema propone, además, que cada vacuna sea aplicada en una visita médica diferente.

Trump defendió esta modalidad al considerar que distribuir las aplicaciones permitiría evitar una concentración de dosis en una misma consulta. También vinculó la modificación con su intención de investigar las posibles causas del autismo y volvió a expresar sospechas sobre una eventual relación entre el momento o la cantidad de vacunas y los trastornos del espectro autista.

Sin embargo, el consenso científico y décadas de estudios concluyeron que no existe una relación entre las vacunas y el autismo. Las vacunas infantiles y las combinaciones utilizadas en los calendarios oficiales son sometidas a estudios rigurosos y su seguridad continúa siendo monitoreada durante su utilización.

Las críticas de los especialistas

Expertos en salud pública expresaron preocupación ante la posibilidad de reducir la cantidad de vacunas o espaciar las aplicaciones. Advirtieron que el nuevo esquema podría aumentar el período durante el cual los niños quedan expuestos a enfermedades prevenibles antes de regresar al consultorio para completar las dosis.

También señalaron que multiplicar las visitas médicas puede dificultar el cumplimiento de los calendarios de vacunación, especialmente para las familias que enfrentan dificultades para acceder regularmente al sistema sanitario.

La medida se conoce además poco antes del comienzo de las clases y mientras Estados Unidos atraviesa un brote de sarampión. Expertos advierten que la situación podría poner en riesgo el estatus del país como nación libre de esa enfermedad.

Una disputa que también llegó a la Justicia

No está claro todavía cuánto poder legal tendrá la nueva orden ejecutiva. En Estados Unidos, las recomendaciones nacionales de vacunación son elaboradas por un comité de expertos que asesora a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y posteriormente son adoptadas por la dirección de la agencia.

Los requisitos para que los niños puedan ingresar a las escuelas o guarderías, en cambio, son establecidos por los estados. Por eso, una modificación de las recomendaciones federales no implica necesariamente que todos los estados deban cambiar de inmediato sus propias exigencias.

Trump ya había impulsado cambios en la política de vacunación durante enero. El gobierno tomó entonces medidas para reducir el número de vacunas recomendadas rutinariamente para todos los niños, pero un juez federal bloqueó esos cambios en marzo.

La decisión judicial respaldó a organizaciones médicas que cuestionaron el procedimiento utilizado por el secretario Kennedy para modificar la política de vacunación y para reconstituir el panel federal de expertos que asesora al gobierno.

La nueva orden ejecutiva reconoce que las directivas anteriores quedaron “retrasadas debido a litigios” y ordena a las agencias federales avanzar con las nuevas recomendaciones “en la medida máxima permitida por ley”.

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