Una madre sanjuanina reclama que la Justicia le permita recuperar el vínculo con su hija de 11 años, luego de que la niña fuera declarada en situación de adoptabilidad y el Poder Judicial de San Juan iniciara una convocatoria pública para encontrar una familia interesada en adoptarla.
La mujer, cuya identidad se mantiene en reserva para proteger a la menor, sostiene que nunca abandonó a su hija y cuestiona las decisiones adoptadas durante los últimos tres años.
“Nunca la abandoné, jamás le faltó nada ni comida. Me levantaba a las 6 de la mañana para ir con mi nena cuando tenía turno con el médico, me movía, la buscaba.”
Según su relato, siempre se ocupó de los controles médicos, la escolaridad y las necesidades cotidianas de la niña. Explicó que la situación comenzó después de que su hija mayor atravesara graves problemas de conducta y fuera ingresada en una residencia. A partir de ese momento, aseguró, también se dispusieron medidas respecto de la menor.
La mujer trabaja como empleada doméstica, prepara empanadas durante los fines de semana para complementar sus ingresos y actualmente termina sus estudios secundarios para adultos. Su marido, padre de la niña, se desempeña como albañil.
La madre también cuestionó las restricciones para mantener contacto con su hija. “Lo único que quiero es recuperar a mi hija, ella quiere estar conmigo”, afirmó.
Según explicó, la separación ocurrió hace aproximadamente tres años y considera que, por su edad actual, la niña comprende con mayor claridad que no se encuentra viviendo junto a sus padres.
“Jamás me dieron un vínculo, no me dejan llevar un regalo o una ropa, nada.”
La mujer sostuvo además que algunas personas de su entorno solicitaron la guarda de la niña y que ella realizó distintas presentaciones judiciales con el objetivo de sostener el vínculo familiar. Según su versión, esos planteos fueron rechazados.
Qué explica la Justicia sobre el proceso
Fuentes vinculadas al Juzgado de Familia señalaron que la intervención comenzó a partir de medidas adoptadas por la Dirección de Niñez. Se trata de medidas excepcionales de protección, destinadas a resguardar a niñas, niños y adolescentes cuando los organismos competentes consideran que puede existir una situación que afecte su seguridad, sus derechos o su integridad.
Estos procedimientos se desarrollan bajo las pautas de la Ley Nacional 26.061 y contemplan la participación de distintos organismos y equipos técnicos.
Según los recursos que se presenten, una causa de estas características puede atravesar la Primera Instancia, la Cámara Civil y eventualmente la Corte de Justicia. También interviene una asesora o asesor de menores, cuya función es representar los intereses del niño involucrado.
La declaración de adoptabilidad no significa que un niño sea entregado automáticamente a una familia. Se trata de una resolución judicial que, una vez firme, habilita el avance del procedimiento de adopción.
En este caso particular, fuentes calificadas indicaron que no pueden proporcionar mayores detalles sobre las circunstancias analizadas en el expediente debido a la obligación de preservar la identidad, privacidad y derechos de la niña.
Qué establece la Ley 26.061
La Ley de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes establece que el Estado debe garantizar sus derechos y adoptar medidas frente a situaciones de violencia, abuso, negligencia o cualquier otra forma de vulneración.
La normativa reconoce a niñas, niños y adolescentes como sujetos de derecho y establece como principio central el interés superior del niño. Esto implica que cualquier decisión administrativa o judicial que los involucre debe priorizar fundamentalmente su bienestar y protección.
Casi 50 postulaciones para adoptar a la niña
El caso adquirió mayor repercusión luego de que el 10 de agosto el Poder Judicial de San Juan publicara una convocatoria destinada a encontrar una familia para la niña, quien presenta retraso madurativo.
Hasta el 13 de agosto, el Registro Único de Adopción había recibido 49 postulaciones. Entre los interesados aparecen personas residentes en departamentos alejados y dos familias de otras provincias.
Las entrevistas con los postulantes ya comenzaron. Posteriormente, el Registro deberá elaborar y elevar un informe a la jueza de Familia Marianela López, quien tiene a su cargo la causa.
Mientras el proceso de adopción continúa avanzando, la madre mantiene su reclamo judicial y sostiene que su hija quiere conservar el vínculo con sus padres. Su pedido es obtener una nueva oportunidad para reconstruir la relación familiar.
Una madre sanjuanina reclama recuperar el vínculo con su hija de 11 años, quien fue declarada en situación de adoptabilidad por la Justicia y para quien ya se abrió una convocatoria pública. La niña presenta retraso madurativo. Mientras la mujer sostiene que nunca la abandonó, fuentes judiciales explicaron que el proceso comenzó con medidas excepcionales de protección y atravesó distintas instancias.
Una niña de 11 años, casi 50 postulaciones para adoptarla y una madre que insiste en que nunca la abandonó. En el medio hay tres años de separación, expedientes, organismos de protección y una decisión judicial que convirtió una historia familiar en un proceso donde cada palabra pesa bastante más que cualquier sello.
La mujer asegura que acompañaba a su hija a controles médicos, atendía su escolaridad y buscó mantener el contacto desde que fue apartada de su cuidado. “Nunca la abandoné, jamás le faltó nada ni comida. Me levantaba a las 6 de la mañana para ir con mi nena cuando tenía turno con el médico, me movía, la buscaba.”
Del otro lado, la Justicia explica que la intervención comenzó mediante medidas excepcionales de protección impulsadas por la Dirección de Niñez, herramientas previstas para situaciones en las que se considera que pueden estar comprometidos los derechos o la seguridad de un menor. En estos casos no existe un botón que diga “familia resuelta”: intervienen equipos técnicos, asesores de menores, juzgados, cámaras y eventualmente la Corte.
La madre cuestiona especialmente la falta de contacto durante estos años. “Jamás me dieron un vínculo, no me dejan llevar un regalo o una ropa, nada.” También afirma que personas de su entorno intentaron obtener la guarda y que sus planteos judiciales para revertir la situación fueron rechazados.
Mientras tanto, el proceso avanzó hasta la declaración de adoptabilidad y el Poder Judicial abrió una convocatoria pública. Para el 13 de agosto ya había 49 postulaciones, incluidas familias de otras provincias.
No hay lugar para la sátira sobre una niña ni sobre una familia atravesada por una separación. El absurdo, si existe, está en que dos relatos completamente opuestos pueden convivir durante años dentro del mismo expediente mientras una menor espera que los adultos y las instituciones definan qué respuesta protege mejor sus derechos.