Una delegación de legisladores argentinos viajó a Brasilia para mantener reuniones con funcionarios y parlamentarios brasileños con el objetivo de reabrir el diálogo político bilateral entre Argentina y Brasil, en medio de las tensiones surgidas tras las críticas de Javier Milei contra Luiz Inácio Lula da Silva y el Poder Judicial de ese país.

Según explicó el diputado nacional de Encuentro Federal Nicolás Massot, esos cuestionamientos dejaron “congelada” la relación institucional entre ambos países.

El legislador calificó la apertura de los encuentros como “un gesto muy bueno” y agradeció la recepción del funcionario brasileño. La reunión con Vieira marcó el inicio de la agenda de una comitiva integrada por Massot, Germán Martínez, Martín Lousteau, Esteban Paulón, Maximiliano Ferraro, Oscar Herrera Ahuad, Eduardo Falcone y Victoria Tolosa Paz.

Massot cuestionó la falta de un pedido de disculpas

Al analizar el deterioro del vínculo bilateral, Massot sostuvo que las declaraciones iniciales no fueron el único problema y apuntó particularmente a lo que ocurrió después. “Lo más grave de todo fue que después no hubo un pedido de disculpa”, afirmó.

A criterio del diputado, las tensiones entre dos países pueden originarse en conflictos territoriales, fronterizos o vinculados con recursos naturales. Sin embargo, señaló que ninguna de esas circunstancias explica el actual distanciamiento político entre Argentina y Brasil.

Massot resumió su preocupación con otra definición: “Darte el lujo de autoinfligirte un conflicto de esta naturaleza y no querer salir”. Según explicó, la persistencia del enfrentamiento también responde a la ausencia de una reacción posterior por parte de las autoridades argentinas.

Consultado sobre si la relación política continuaba paralizada, fue categórico: “Sigue así, sigue totalmente así”.

Una agenda para fortalecer la diplomacia parlamentaria

La agenda de la delegación contempla reuniones en la Cancillería brasileña, un encuentro con el ministro del Interior y contactos con senadores y diputados pertenecientes a la Comisión de Relaciones Exteriores.

Nos van a recibir un grupo nutrido de senadores y diputados”, anticipó Massot al referirse a los encuentros programados con representantes de distintos espacios políticos.

El diputado explicó que la intención de la comitiva es establecer una vía de comunicación que pueda sostenerse en el tiempo. “Estamos intentando encontrar canales en donde la diplomacia parlamentaria pueda establecerse de manera continua”, sostuvo.

Según señaló, ese mecanismo podría resultar especialmente relevante si la conducta del Gobierno argentino respecto de Brasil no cambia. La propuesta busca que los vínculos institucionales entre ambos países puedan continuar incluso ante eventuales diferencias entre los respectivos gobiernos.

Un canal alternativo para sostener la relación bilateral

Massot explicó que la diplomacia parlamentaria podría funcionar como respaldo para una eventual normalización del vínculo o, si ese escenario no se produce, como una alternativa que permita mantener abiertas las relaciones políticas.

Tener establecido un mecanismo alternativo para que las relaciones bilaterales no desaparezcan”, definió el legislador al explicar el objetivo de la estrategia.

El diputado aclaró que espera que ese mecanismo alternativo no resulte necesario, aunque manifestó preocupación por la falta de señales oficiales orientadas a recomponer la relación.

Cuando fue consultado sobre si Milei busca restablecer el vínculo político con Brasil, Massot respondió: “No lo sé, la verdad”.

Además, consideró que la ausencia de una reflexión posterior por parte del Gobierno resulta “mucho más preocupante”, especialmente porque, según señaló, las autoridades nacionales conocen la importancia geopolítica y comercial de Brasil para la Argentina.

Massot también relacionó la discusión con el reclamo argentino por las Islas Malvinas y cuestionó el trato hacia países que históricamente respaldaron la posición de Argentina en esa disputa.