A cuatro años del intento de asesinato contra Cristina Fernández de Kirchner, el peronismo realizó este martes un acto frente al domicilio de la expresidenta, en San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria por la condena en la causa Vialidad.

La convocatoria tuvo como eje formal el reclamo por el esclarecimiento completo del atentado ocurrido el 1º de septiembre de 2022 y una advertencia sobre la violencia política y los discursos de odio. Sin embargo, la jornada también estuvo atravesada por la interna del peronismo y por la discusión sobre las candidaturas rumbo a 2027.

Máximo Kirchner fue el principal orador y aprovechó su discurso para volver a instalar la posibilidad de que Cristina Kirchner compita en las próximas elecciones, pese a que actualmente se encuentra inhabilitada para ejercer cargos públicos por la condena firme en la causa Vialidad.

El diputado cuestionó a quienes, dentro y fuera del peronismo, consideran que la expresidenta perdió centralidad política pero al mismo tiempo no acompañan el planteo para que pueda volver a presentarse a elecciones.

“Si ellos tienen razón y nadie quiere a la compañera, ¿qué más lindo que arrasarla en una elección?”, desafió Máximo Kirchner, quien además sostuvo que Cristina “se está preparando” para competir en 2027.

La señal política también quedó reflejada en la escenografía. Detrás del escenario podía observarse una bandera con la frase “De San José a La Rosada”, una referencia al departamento donde la exmandataria cumple prisión domiciliaria y a una eventual carrera hacia la Presidencia.

El reclamo por el atentado contra Cristina Kirchner

La concentración se realizó al cumplirse cuatro años del episodio ocurrido el 1º de septiembre de 2022, cuando Fernando Sabag Montiel apuntó con un arma a centímetros de la cabeza de Cristina Kirchner y gatilló mientras la entonces vicepresidenta saludaba a militantes frente a su domicilio. El disparo no salió.

Durante la jornada también se leyó un documento titulado “La democracia no admite la eliminación del adversario”, firmado por dirigentes y fuerzas políticas del peronismo y otros espacios, entre ellos José Mayans, Sergio Massa y Miguel Ángel Pichetto.

El texto vinculó el atentado con un clima previo de estigmatización, violencia política y discursos de odio, y planteó la necesidad de impedir que la eliminación simbólica del adversario pueda derivar en formas de violencia física.

Cristina Kirchner no brindó un discurso durante el acto, aunque una vez finalizada la actividad salió al balcón para saludar a los militantes concentrados frente al edificio.

La interna con Axel Kicillof atravesó el acto

Otro de los componentes políticos de la jornada fue la disputa interna con Axel Kicillof. El gobernador bonaerense no participó del acto ni firmó el documento central de la convocatoria, aunque publicó un mensaje propio para recordar el atentado y reclamar avances judiciales sobre las responsabilidades que todavía no fueron esclarecidas.

Antes del discurso de Máximo Kirchner, militantes de La Cámpora entonaron cánticos dirigidos hacia el gobernador y su espacio político.

“Aunque algunos quieran imitarnos, este amor con nada se compara”, cantaron. Luego agregaron: “Si querés otra canción vení, te presto la mía”. Máximo acompañó y alentó los cánticos desde el escenario.

El diputado también pronunció una frase que fue interpretada en clave de interna partidaria: “Si ustedes supieran las miserias que hay en la política”.

Sin embargo, posteriormente buscó moderar el tono de la disputa y sostuvo que el peronismo debería “hablar menos de algunos quilombos que tenemos” y concentrarse en discutir la situación económica y el rumbo del gobierno de Javier Milei.

La estrategia electoral hacia 2027

La posibilidad de una candidatura de Cristina Kirchner no surgió por primera vez durante este acto. La Cámpora viene impulsando desde hace semanas un “operativo clamor”, relacionado también con la presentación realizada por la expresidenta ante el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas contra su condena e inhabilitación.

Máximo Kirchner sostiene que la prohibición para competir constituye una proscripción política y ha planteado que el peronismo no debería aceptar un candidato presidencial “por default”, una definición dirigida principalmente hacia Kicillof en medio de la disputa por el liderazgo y la estrategia electoral del espacio de cara a 2027.