El expresidente cubano Raúl Castro, de 95 años, se encontraría en grave estado de salud después de haber sufrido presuntamente un accidente cerebrovascular, de acuerdo con reportes difundidos a partir de información proporcionada por una fuente confidencial desde Cuba.
“No ha muerto, está gravemente enfermo”, indicaron sobre la situación del histórico dirigente cubano, en medio de las versiones que habían circulado previamente acerca de su supuesto fallecimiento.
De acuerdo con la información conocida, Castro estaría siendo «asistido con equipos para mantenerlo con vida» tras haber sido «afectado aparentemente por un ACV«.
Los mismos reportes descartaron por el momento las versiones sobre su muerte y señalaron que permanece «muy delicado de salud». El accidente cerebrovascular habría ocurrido varios días atrás y su cuadro se habría agravado durante las últimas horas.
La directora del medio que difundió inicialmente la información explicó que los datos llegaron desde una fuente confidencial ubicada en Cuba.
“En la madrugada de hoy (martes) recibimos una información desde Cuba, de una fuente muy confidencial, pero muy fidedigna, que nos aseguró que Raúl Castro se encuentra en este estado que hemos reportado”, señaló.
Hasta el momento, el Gobierno cubano no difundió información oficial sobre el estado de salud del exmandatario ni confirmó las versiones relacionadas con el presunto accidente cerebrovascular.
En paralelo, se informó que durante los últimos días se habrían registrado «movimientos de tropas», una circunstancia que, según la misma versión, se produce «siempre que hay cambios».
La última aparición pública de Raúl Castro
La última aparición pública conocida de Raúl Castro se produjo el 13 de agosto en La Habana, durante una ceremonia organizada por el centenario del nacimiento de su hermano, Fidel Castro.
Castro apareció vestido con su tradicional uniforme verde olivo y fue ovacionado al ingresar al teatro Karl Marx, donde se desarrolló el acto.
De la ceremonia también participaron el presidente cubano Miguel Díaz-Canel y representantes de la conducción del Partido Comunista.
Durante el acto, Raúl Castro ocupó una butaca junto a Dalia Soto del Valle, viuda de Fidel Castro, quien mantiene un bajo perfil y aparece en pocas ocasiones durante actividades públicas.
De la Presidencia al retiro formal del poder
Raúl Castro asumió como presidente interino después de que Fidel Castro delegara sus funciones en 2006. Dos años más tarde tomó formalmente la Presidencia de Cuba.
Permaneció al frente del país hasta abril de 2018, cuando fue sucedido por Miguel Díaz-Canel.
A pesar de no ocupar actualmente cargos formales, Raúl Castro continúa siendo una figura de peso dentro de la estructura política cubana y mantiene una histórica relación con las Fuerzas Armadas.
Su influencia volvió a quedar expuesta recientemente cuando se informó que había dado su visto bueno a un paquete de reformas económicas impulsado para enfrentar la crisis que atraviesa el país.
Mientras continúan circulando versiones sobre su estado de salud, las autoridades cubanas mantienen silencio y no emitieron hasta el momento un parte médico oficial que permita conocer con precisión la situación del expresidente.
Raúl Castro, de 95 años, se encontraría en grave estado de salud tras haber sufrido presuntamente un accidente cerebrovascular y permanecería asistido con equipos de soporte vital, según reportes basados en una fuente confidencial desde Cuba. El Gobierno cubano no confirmó oficialmente la información ni los rumores sobre su fallecimiento. Su última aparición pública fue el 13 de agosto en La Habana.
La salud de Raúl Castro volvió a colocar a Cuba en ese territorio donde la información oficial puede tener la velocidad de una reunión burocrática sin café. Mientras circularon rumores sobre su muerte, nuevos reportes sostienen que el histórico dirigente cubano sigue con vida, aunque en estado grave y asistido por equipos médicos después de un presunto accidente cerebrovascular. Desde La Habana, hasta ahora, no hubo parte médico oficial que permita despejar definitivamente las versiones.
La escena tiene todos los componentes habituales de una sucesión de rumores en un sistema extremadamente hermético: fuentes confidenciales, versiones que recorren redes sociales, movimientos que despiertan interpretaciones y un Gobierno que mantiene silencio. En ese vacío informativo, cada señal termina sometida a una especie de análisis geopolítico forense, donde hasta el desplazamiento de tropas puede convertirse en material para intentar descifrar qué ocurre detrás de las puertas del poder cubano.
Raúl Castro tiene 95 años y, aunque abandonó formalmente la Presidencia en 2018, continúa siendo una figura central para comprender la estructura política de la isla. Su última aparición pública conocida ocurrió el 13 de agosto, cuando asistió vestido con uniforme verde olivo a una ceremonia por el centenario del nacimiento de Fidel Castro. Fue ovacionado y compartió el acto con Miguel Díaz-Canel y dirigentes del Partido Comunista.
Por ahora, sin embargo, la única certeza es justamente la escasez de certezas. Las versiones sobre un deterioro severo de su salud continúan circulando, mientras el Gobierno cubano evita pronunciarse públicamente. En una isla donde durante décadas los movimientos de la dirigencia fueron leídos con la precisión reservada normalmente para los mensajes cifrados, el silencio oficial volvió a convertirse, paradójicamente, en una de las noticias más ruidosas.