El ministro de Economía, Luis Caputo, respondió este miércoles a las críticas formuladas desde la Unión Industrial Argentina y aseguró que su responsabilidad es defender los intereses del conjunto de los argentinos y no los de determinados empresarios.
Las declaraciones fueron realizadas durante el evento Vientos de cambio, en el Hotel Sheraton de Retiro, luego de que el vicepresidente de la UIA, Guillermo Moretti, lo calificara como un trader que no sabe lo que es un torno.
“Entiendo perfectamente las frustraciones que todo cambio genera, segundo porque cada uno defiende sus intereses”, afirmó Caputo.
Luego agregó: “Como ministro de Economía, me toca defender los intereses de 48 millones de argentinos, no de determinados empresarios”.
Caputo cuestionó la protección a sectores específicos
El ministro sostuvo que el Gobierno debe evaluar el impacto de las decisiones económicas sobre toda la población y no únicamente sobre determinados sectores productivos.
“Como ministro de Economía, yo tengo que tener empatía con todos los argentinos y hacer lo que es moralmente justo”, afirmó.
Caputo cuestionó que la protección de determinadas actividades derive en precios más altos para los consumidores. “Que los argentinos tengan que pagar bienes de menor calidad a dos, cuatro, 10 veces su valor me parece inmoral e injusto”, sostuvo.
También rechazó la posibilidad de sostener esos esquemas mediante subsidios específicos. “No hay otra forma, la forma no puede ser que los argentinos sigan subsidiando a determinados empresarios”, afirmó.
Las declaraciones se conocieron el mismo día en que se realizó el acto oficial por el Día de la Industria, al que no asistieron funcionarios nacionales de primera línea.
Críticas al modelo anterior y apertura económica
Caputo también cuestionó el modelo económico previo y sostuvo que, pese a las políticas de protección, la industria perdió alrededor de 10 puntos en los últimos 11 años.
“No hay ningún dato que soporte eso”, afirmó al rechazar la idea de que el esquema anterior haya fortalecido al sector industrial.
El ministro también rechazó que el programa actual pueda definirse como financiero. “Cuando se quiere tildar de financiero a este modelo, yo creo que lo opuesto, financiero era el programa anterior”, expresó.
En relación con la inserción internacional, afirmó: “Se viene un mundo en el que la opción no puede ser encerrarnos, sepámoslo”.
Caputo sostuvo además que la competitividad no depende solamente del valor del dólar. “La cosa no pasa por el tipo de cambio, pasa por bajar impuestos, reducir regulaciones, bajar el costo financiero y mejorar todo lo que es infraestructura”, dijo.
Un proyecto para inversiones en rutas
En ese marco, el ministro adelantó que el Gobierno avanzará con una iniciativa para promover inversiones en miles de kilómetros de rutas nacionales con beneficios fiscales.
Según explicó, el objetivo es que esas inversiones no estén alcanzadas por impuestos nacionales, provinciales y municipales.
“Una cosa que vamos a estar haciendo, y que estoy seguro que vamos a contar con el apoyo de los gobernadores para esto porque coinciden que la inversión en ruta e infraestructura es fundamental, es que todo lo que sea inversión de miles de kilómetros vamos a proponer que sea a cero impuesto nacional, provincial y municipal, de manera que se genera más incentivo y que sea más barato todo este proceso de desarrollo y que se haga más rápido”, sostuvo Caputo.
La propuesta forma parte de una estrategia más amplia para reactivar la construcción y la infraestructura, dos sectores considerados claves por su impacto sobre el empleo y la actividad económica.
En paralelo, el Gobierno viene impulsando medidas de flexibilización de créditos en dólares para empresas y mecanismos de fondeo a bancos a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad.
Con este planteo, Caputo volvió a marcar diferencias con la UIA y defendió una estrategia basada en más competencia, menor carga impositiva, menos regulaciones y mayor inversión en infraestructura.
El ministro de Economía, Luis Caputo, respondió a las críticas de la Unión Industrial Argentina y sostuvo que su responsabilidad es defender a los 48 millones de argentinos, no a sectores empresarios específicos. También rechazó un modelo económico cerrado, pidió bajar impuestos y regulaciones, y adelantó un proyecto para impulsar inversiones en rutas con beneficios fiscales.
Caputo salió a responderle a la UIA con los tapones puestos: “Como ministro de Economía, me toca defender los intereses de 48 millones de argentinos, no de determinados empresarios”. La pelea por la industria dejó de ser una discusión de pasillo y pasó a modo ring central, con micrófono, podio y frases para recortar.
El ministro rechazó la idea de proteger sectores a cualquier costo y cuestionó que los consumidores paguen bienes más caros o de menor calidad. Su argumento fue directo: si una política termina haciendo que la gente subsidie empresarios, entonces el modelo tiene un problema, aunque venga envuelto en papel celofán industrial.
También descartó que la salida pase por encerrarse o por mover apenas el tipo de cambio. Para Caputo, la receta es bajar impuestos, reducir regulaciones, abaratar el financiamiento y mejorar infraestructura; básicamente, sacar piedras del camino antes de discutir quién maneja el auto.
La respuesta llegó después de que Guillermo Moretti, vicepresidente de la UIA, lo definiera como un trader que no sabe lo que es un torno. Caputo no contestó con herramientas de taller, pero sí con una idea bastante clara: el Ministerio no está para elegir un campeón industrial y ponerle frazada.
Además, adelantó que el Gobierno enviará al Congreso un proyecto para incentivar inversiones en miles de kilómetros de rutas nacionales con un esquema de cero impuestos nacionales, provinciales y municipales. La industria pidió alivio; Economía respondió con apertura, competencia y una autopista fiscal sin peaje.