La Justicia tiene en su poder una serie de chats y archivos que mencionan a Sergio «Kun» Agüero en el marco de la investigación sobre una presunta red internacional de narcotráfico por la que fue detenido la semana pasada Pablo «Bebote» Álvarez, histórico jefe de la barrabrava de Independiente.
Álvarez está acusado de integrar una organización narcocriminal de alcance internacional vinculada con el tráfico de drogas de diseño desde España y el ingreso de cocaína desde Bolivia.
En el expediente que tramita ante el juzgado de Pablo Yadarola, el nombre del exdelantero de Independiente, Manchester City y la Selección Argentina aparece mencionado en distintas oportunidades en relación con proyectos comerciales impulsados por integrantes de la organización investigada.
Según la investigación, la estructura utilizaba una cadena de firmas comerciales para presuntamente blanquear ganancias ilícitas y buscaba articular negocios de mayor escala. Dentro de esas iniciativas aparece la intención de vincular una plataforma de venta de entradas con la imagen internacional de Agüero.
Los chats sobre «KRÜ TICKETS»
La pesquisa sostiene que varios integrantes relevantes de la organización mantienen vínculos estrechos con Independiente. Entre los imputados aparecen Diego Francisco Anzalone, Bono Uziel De Carlucci, Raúl Omar «Bruja» Manzone y Pablo «Bebote» Álvarez, quien inició una huelga de hambre después de su detención.
Según el expediente, la banda utilizaba locales comerciales ubicados en la calle Ricardo Bochini al 700, en Avellaneda, propiedad de Álvarez y alquilados por Anzalone, que habrían funcionado como puntos de venta de drogas.
Los investigadores sostienen que Anzalone operaba junto con su pareja, Carolina Belén Ramos; su primo, Luciano Nicolás Anzalone; y su secretario, Bono De Carlucci. A través de las firmas ANZ TICKET S.R.L. y MEXPO S.R.L., la organización habría mezclado ingresos provenientes del narcotráfico con recaudación lícita obtenida mediante la venta de entradas del fútbol de ascenso.
El análisis de los teléfonos secuestrados reveló negociaciones y gestiones para lanzar una plataforma denominada «KRÜ TICKETS». KRÜ es una organización de deportes electrónicos fundada por Agüero.
El 30 de enero de 2026, Anzalone le escribió a De Carlucci sobre una eventual vinculación comercial con el exfutbolista: «Y en 15 días firmamos con el Kun / La ticketera».
El 25 de marzo, Anzalone detalló su intención de dividir los negocios en dos sociedades: una relacionada con «Cristian», identificado en la causa como Cristian Romano, presunto distribuidor de droga de la organización, y otra sociedad con De Carlucci «para el Kun».
A fines de marzo quedaron registradas conversaciones acerca de un viaje a México «con el Kun a cerrar todo». Posteriormente, el 22 de abril, Anzalone aseguró mediante un chat que salía de una reunión presencial con Agüero en la que, según su versión, habían cerrado el acuerdo.
En otro intercambio, Anzalone le pidió a De Carlucci conseguir 10.000 dólares mediante inversores para evitar solicitarle el capital inicial al exfutbolista. «Yo no quiero ya de entrada que me pague todo el Kun, quiero que vea que nosotros lo valemos por sí mismos», señala el mensaje incorporado a la investigación.
Un guion publicitario y las declaraciones de «Bebote»
El 12 de junio de 2026, Anzalone envió a De Carlucci un archivo PDF denominado guion_kru_tickets.pdf, que contenía indicaciones para un supuesto spot oficial de presentación que debía filmar Agüero.
La causa contiene además capturas de conversaciones con un contacto agendado como «Sergio Kun», audios relacionados con la coordinación de la integración tecnológica con la plataforma ADN Pass e intercambios de imágenes fechados el 12 de mayo en los que aparece el logotipo definitivo de «KRÜ TICKETS».
A esos elementos se agregaron las declaraciones judiciales de Álvarez, quien aseguró que Carolina Ramos estaba en proceso de vender el 50% de la ticketera, registrada a nombre de Luciano Anzalone, al propio Agüero.
Las intervenciones telefónicas realizadas sobre Ramos y Anzalone también registraron la participación de los sospechosos en cuestiones logísticas relacionadas con la «Copa Potrero», el torneo de fútbol organizado por Agüero.
Los peritajes realizados sobre otros teléfonos incorporados a la investigación revelaron conversaciones que se remontan a 2023, en las que se proyectaban negocios inmobiliarios y comerciales entre Anzalone, dirigentes del fútbol y operaciones relacionadas con el entorno del exjugador.
La respuesta del entorno de Agüero
Voceros de Agüero confirmaron que, en su carácter de empresario, «recibió estas ofertas» mencionadas en la causa, pero sostuvieron que «tras investigar a los oferentes se rechazó todo proyecto y nada prospero».
Además, remarcaron que «A estas ofertas de le puso el pulgar para abajo y no hubo más contactos» con las personas que actualmente se encuentran imputadas en la investigación.
La documentación incorporada al expediente forma parte de la pesquisa judicial sobre las actividades de la presunta organización. Los elementos mencionados describen contactos y propuestas comerciales, mientras el entorno de Agüero sostiene que los proyectos fueron rechazados y no prosperaron.
Una investigación judicial sobre una presunta organización internacional de narcotráfico incorporó chats y archivos que mencionan a Sergio «Kun» Agüero en negociaciones comerciales con algunos de los imputados. El expediente incluye conversaciones sobre una ticketera vinculada con KRÜ. Voceros del exfutbolista afirmaron que recibió propuestas, pero que fueron rechazadas tras investigar a los oferentes.
La investigación que terminó con Pablo «Bebote» Álvarez detenido acaba de sumar un capítulo en el que conviven narcotráfico internacional, entradas de fútbol, sociedades comerciales y Sergio «Kun» Agüero, una combinación argumental que obligaría a cualquier guionista a aclarar antes de los créditos que, efectivamente, está trabajando con un expediente judicial. La Justicia analiza chats y archivos en los que integrantes de la organización hablaban de negocios relacionados con el exfutbolista, mientras la defensa pública de su entorno empresarial sostiene que aquellas propuestas terminaron exactamente donde uno esperaría que terminaran después de revisar quiénes estaban detrás: rechazadas.
Uno de los proyectos llevaba el nombre «KRÜ TICKETS», porque aparentemente el universo empresarial todavía dispone de suficiente espacio para que una investigación por drogas de diseño, cocaína y presunto lavado termine desembocando en una plataforma de venta de entradas asociada nominalmente a una organización de deportes electrónicos. En los teléfonos secuestrados aparecen mensajes sobre reuniones, inversiones y hasta un viaje a México «con el Kun a cerrar todo». La Justicia ahora deberá determinar cuánto había de entusiasmo comercial de los imputados y cuánto de negocio efectivamente concretado, diferencia bastante importante cuando los chats comienzan a transformarse en evidencia.
Los investigadores también encontraron un archivo denominado guion_kru_tickets.pdf, supuestamente preparado para que Agüero filmara un anuncio de presentación. Hubo además imágenes con un logotipo y conversaciones sobre la integración tecnológica del proyecto. Todo muy cercano a una campaña de lanzamiento empresarial, salvo por el pequeño inconveniente narrativo de que parte de quienes impulsaban la iniciativa terminaron bajo investigación en una causa por narcotráfico y lavado.
Desde el entorno de Agüero reconocieron que el empresario recibió las ofertas mencionadas en el expediente, aunque aseguraron que fueron descartadas luego de investigar a quienes las realizaban y que ningún proyecto prosperó. Así, mientras los tribunales intentan reconstruir sociedades, teléfonos, operaciones y relaciones comerciales, una de las tareas centrales será separar aquello que los sospechosos decían que estaban por hacer de aquello que realmente hicieron. Porque hasta en una causa con barrabravas, narcotráfico internacional y millones potenciales sigue vigente una de las reglas fundamentales de cualquier negociación: anunciar que el acuerdo está cerrado no significa necesariamente que alguien del otro lado haya firmado.