La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó por unanimidad la obligatoriedad de la sala de 3 años a partir de 2027, una reforma que obliga al Estado porteño a garantizar vacantes y que apunta a ampliar el acceso al Nivel Inicial.
La norma dispone que todos los niños de 3 años deberán tener asegurado el acceso a una vacante educativa y contempla además la expansión progresiva de la doble jornada y de modalidades de asistencia flexible, de acuerdo con las necesidades de cada familia.
El proyecto llegó al recinto luego de distintas iniciativas presentadas por legisladores de varios espacios. La primera propuesta para establecer la obligatoriedad de la sala de 3 fue impulsada por la diputada de Ciudadanos Unidos-UCR, Manuela Thourte. Posteriormente también presentaron proyectos Sergio Siciliano, de Vamos por Más, y María Bielli, de Fuerza por Buenos Aires.
La caída de la natalidad, uno de los argumentos centrales
Uno de los fundamentos principales de la iniciativa está relacionado con el cambio demográfico que atraviesa la Ciudad de Buenos Aires.
Según los datos incluidos en los fundamentos del proyecto, los nacimientos pasaron de 42.700 en 2014 a 21.400 en 2024, lo que representa una disminución del 50% en una década.
El texto sostiene que esta caída de la natalidad genera una oportunidad para ampliar la cobertura del Nivel Inicial, optimizar la infraestructura educativa existente y fortalecer la calidad de la oferta.
Qué cambia con la obligatoriedad de la sala de 3
La ley establece una diferencia entre obligatoriedad y universalización. La obligatoriedad implica la responsabilidad tanto del Estado como de las familias para garantizar la asistencia de los niños desde los 3 años.
La universalización, en cambio, supone que toda familia que solicite una vacante dentro del sistema de educación pública deberá poder acceder a ella.
La norma también contempla la expansión de las Escuelas Infantiles, que podrán recibir a niños desde los 45 días hasta los 5 años. El objetivo es ampliar esta red en diferentes puntos de la Ciudad y reducir las brechas territoriales, sociales y de acceso a la educación inicial.
La legislación comenzará a regir en 2027 y establece un plazo de dos años para adecuar la oferta correspondiente a sala de 3.
Durante ese período también deberán incorporarse a la enseñanza oficial los niños que actualmente concurren a Centros de Primera Infancia, Centros de Desarrollo Infantil y jardines inscriptos en el Registro de Instituciones Educativas Asistenciales.
Además, el reglamento de Inscripción en Línea dispondrá que los niños matriculados en sala de 2 tendrán prioridad durante 2027 para acceder a vacantes de sala de 3.
El respaldo de Jorge Macri y el Ministerio de Educación
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, destacó la aprobación unánime y sostuvo que la incorporación de la sala de 3 a la enseñanza obligatoria permitirá fortalecer el acceso y ampliar las oportunidades de aprendizaje.
“Aprobamos una ley para que la sala de 3 sea obligatoria en la Ciudad. Los primeros años son decisivos para el desarrollo de cada chico. Es cuando se forman el lenguaje, la curiosidad, la capacidad de convivir, de jugar, de expresarse y de aprender”, afirmó.
Macri también felicitó a los legisladores y a las distintas fuerzas políticas que participaron en la elaboración de la norma, destacando el carácter transversal del acuerdo alcanzado.
Con la nueva legislación, la Ciudad deberá asegurar progresivamente la disponibilidad de doble jornada y modalidades de asistencia flexible, ya sea mediante jornada simple o doble, para aquellas familias o tutores de niños de 3 años que lo requieran.
Por su parte, la ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel, señaló que la medida tiene como objetivo garantizar mejores oportunidades de desarrollo desde los primeros años.
“Tenemos el compromiso de poner siempre el aprendizaje y el bienestar de los chicos en el centro. El inicio de la trayectoria educativa a temprana edad es una prioridad clave”, sostuvo la funcionaria.
La ministra consideró además que la obligatoriedad de la sala de 3 años representa “un paso fundamental” para garantizar de manera equitativa oportunidades de desarrollo integral.
Con la aprobación de la ley, la Ciudad avanzará desde 2027 hacia una mayor escolarización temprana, utilizando el escenario de caída de la natalidad para ampliar la cobertura del Nivel Inicial y garantizar el acceso a una vacante educativa desde los 3 años.
La Legislatura porteña aprobó por unanimidad la obligatoriedad de la sala de 3 años desde 2027 y estableció que la Ciudad deberá garantizar vacantes para todos los chicos. La norma también prevé ampliar la doble jornada, flexibilizar modalidades de asistencia y expandir las Escuelas Infantiles, en un contexto marcado por una caída del 50% en los nacimientos durante la última década.
Desde 2027, la sala de 3 será obligatoria en la Ciudad de Buenos Aires y el Estado deberá garantizar una vacante para cada chico. La Legislatura la aprobó por unanimidad, algo que en la política argentina tiene la frecuencia de un eclipse total y merece al menos revisar dos veces el tablero para confirmar que nadie apretó el botón equivocado.
El argumento de fondo tiene un dato imposible de disimular: los nacimientos bajaron de 42.700 en 2014 a 21.400 en 2024. Una caída del 50% que dejó a la demografía porteña haciendo dieta sin haberla pedido y abrió una oportunidad bastante concreta: si hay menos chicos, el sistema educativo debería poder ofrecer más lugar por chico sin recurrir a la tradicional disciplina nacional de explicar por qué algo sencillo todavía no se puede hacer.
La ley no se queda solamente con la palabra “obligatoria”, que siempre luce formidable en una placa institucional. También establece que toda familia que pida una vacante pública para sala de 3 deberá conseguirla, amplía progresivamente la doble jornada y habilita modalidades flexibles. Es decir: después de décadas perfeccionando formularios, reglamentos y ventanillas, el sistema ahora tendrá la peligrosa misión de adaptarse a la vida real de las familias.
También se ampliarán las Escuelas Infantiles para recibir chicos desde los 45 días hasta los 5 años y habrá dos años para acomodar la oferta educativa e incorporar a quienes asisten a Centros de Primera Infancia, Centros de Desarrollo Infantil y jardines registrados. Una mudanza administrativa que promete menos épica que una reforma constitucional, pero probablemente bastante más Excel.
Jorge Macri celebró la medida y afirmó: “Aprobamos una ley para que la sala de 3 sea obligatoria en la Ciudad. Los primeros años son decisivos para el desarrollo de cada chico. Es cuando se forman el lenguaje, la curiosidad, la capacidad de convivir, de jugar, de expresarse y de aprender”. Mercedes Miguel, ministra de Educación, agregó: “Tenemos el compromiso de poner siempre el aprendizaje y el bienestar de los chicos en el centro. El inicio de la trayectoria educativa a temprana edad es una prioridad clave”.
La política encontró finalmente una unanimidad: mandar a los chicos a la sala de 3. Ahora viene la parte más argentina de todas: conseguir que la vacante prometida exista cuando alguien la necesite.