Un vecino de 52 años escuchó tres disparos durante la madrugada en una finca de San Martín y, al salir para averiguar qué había ocurrido, encontró a uno de sus perros mestizos muerto.
Poco después del episodio, la Policía interceptó la camioneta en la que escapaban dos hombres y detuvo a un hombre de 30 años señalado como el presunto autor de los disparos.
El conflicto por las mascotas
De acuerdo con lo manifestado por el detenido, existían conflictos previos con sus vecinos relacionados con sus mascotas. En ese contexto, sostuvo que el perro había intentado morderlo antes de que efectuara los disparos.
El hecho ocurrió en una finca de San Martín durante la madrugada y quedó bajo intervención policial luego de que el vecino alertara sobre las detonaciones y descubriera al animal sin vida.
La detención
Tras el episodio, los efectivos lograron interceptar la camioneta en la que se trasladaban dos hombres. Allí fue detenido el hombre de 30 años, quien quedó señalado como el presunto autor de los disparos.
La investigación deberá determinar las circunstancias en las que se produjo el ataque y establecer las responsabilidades correspondientes a partir de los elementos reunidos durante el procedimiento.
Un hombre de 30 años fue detenido en San Martín luego de ser señalado como el presunto autor de los disparos que mataron a un perro mestizo en una finca. El hecho ocurrió durante la madrugada, cuando un vecino de 52 años escuchó tres detonaciones y encontró a uno de sus animales muerto. El sospechoso aseguró que mantenía conflictos con sus vecinos por sus mascotas.
Tres disparos durante la madrugada y un perro muerto en una finca de San Martín. El episodio terminó con un hombre de 30 años detenido después de que la Policía interceptara la camioneta en la que escapaba junto a otra persona.
Según declaró el sospechoso, existían conflictos previos con sus vecinos por las mascotas y sostuvo que el animal había intentado morderlo. La convivencia vecinal, esa institución argentina que debería resolverse con una charla sobre el alambrado, terminó esta vez con una camioneta en fuga y una intervención policial.
El episodio comenzó cuando un vecino de 52 años escuchó las detonaciones durante la madrugada. No hubo timbre, grupo de WhatsApp ni reunión de consorcio que pudiera anticipar lo que encontraría al salir de la vivienda: uno de sus perros mestizos había muerto producto de los disparos.
La escena tuvo además un segundo capítulo. Poco después, efectivos policiales interceptaron el vehículo en el que se desplazaban dos hombres y detuvieron al presunto autor de los disparos, mientras la explicación quedó atada a una disputa previa por mascotas.
Un conflicto entre vecinos que empezó por perros terminó con un detenido y tres disparos en medio de la madrugada. El barrio, por ahora, tiene una nueva regla de convivencia: primero se discute, después se llama a la Policía.