San Juan ya tiene listo el proyecto legislativo con el que buscará adecuar su sistema de Justicia de Menores al nuevo Régimen Penal Juvenil nacional. La adhesión no implicará solamente incorporar una nueva norma, sino que obligará a la provincia a realizar una readecuación estructural del Poder Judicial, modificar el sistema procesal vigente y poner en marcha nuevos mecanismos para el seguimiento y la reinserción de los adolescentes que ingresen al sistema penal.
El cambio responde a la necesidad de adaptar el procedimiento provincial al sistema acusatorio establecido por la nueva normativa nacional. Para hacerlo, el borrador contempla modificaciones en la organización judicial, la especialización de los magistrados y el funcionamiento de las instancias de revisión.
Un nuevo diseño para la Justicia de Menores
Uno de los principales cambios que deberá afrontar San Juan estará relacionado con la estructura del Poder Judicial. El nuevo esquema contempla más jueces y una mayor especialización de los magistrados que intervengan en los procesos vinculados con adolescentes.
La modificación busca adecuar la organización existente a las características del nuevo régimen penal juvenil. La implementación del sistema acusatorio requiere una distribución diferente de las funciones dentro del proceso y una estructura capaz de responder a ese modelo.
El proyecto provincial también plantea cambios en los mecanismos mediante los cuales se revisan las decisiones judiciales. El esquema de apelaciones deberá ser rediseñado y todavía existe un proceso de consenso sobre la forma definitiva que tendrá la revisión de las sentencias.
Seguimiento y reinserción
La adecuación no quedará limitada al funcionamiento de los tribunales. El nuevo régimen también demanda mecanismos para el seguimiento y la reinserción de los adolescentes que ingresen al sistema penal.
Esto implica sumar herramientas y procedimientos que permitan acompañar los procesos una vez que interviene la Justicia, con una estructura que deberá articular las distintas instancias vinculadas con el tratamiento de los adolescentes.
En ese marco, el proyecto sanjuanino busca establecer una organización que permita aplicar el nuevo régimen nacional dentro de la provincia y, al mismo tiempo, adaptar los procedimientos locales a las exigencias del sistema acusatorio.
La propuesta todavía deberá atravesar el proceso legislativo y alcanzar los acuerdos necesarios para definir su implementación. El borrador constituye así el punto de partida de una reforma que modificará la estructura, el procedimiento y el sistema de revisión de la Justicia de Menores en San Juan.
San Juan prepara un proyecto para adecuar su Justicia de Menores al nuevo Régimen Penal Juvenil nacional. La reforma implicará cambios en el sistema procesal, la estructura del Poder Judicial, la especialización de jueces y los mecanismos de revisión de sentencias. El objetivo es adaptar el procedimiento provincial al sistema acusatorio y fortalecer el seguimiento y la reinserción de adolescentes.
San Juan tendrá que rediseñar buena parte de su Justicia de Menores por la nueva Ley Penal Juvenil. Habrá más jueces, magistrados especializados y cambios en las apelaciones: el expediente judicial, que ya tenía suficientes casilleros, ahora también tendrá que aprender un sistema nuevo.
La provincia ya tiene un borrador para adecuarse al sistema acusatorio y la reforma no será cuestión de cambiar dos artículos y guardar la lapicera. El nuevo esquema obligará a modificar estructuras, procedimientos y mecanismos de revisión, mientras el Poder Judicial deberá encontrar la forma de hacer funcionar todo sin que la burocracia consiga una jubilación anticipada.
Uno de los puntos centrales será la especialización de los magistrados y la reorganización de la Justicia para atender los casos vinculados con adolescentes. También habrá modificaciones en la manera en que se revisan las decisiones judiciales, un terreno donde cada recurso puede terminar convirtiéndose en otra estación del viaje procesal.
La reforma además incorpora una mirada que no termina en la sentencia. El sistema deberá contemplar mecanismos de seguimiento y reinserción para los adolescentes que ingresen al ámbito penal, lo que suma nuevas responsabilidades para una estructura que deberá adaptarse tanto en lo judicial como en su funcionamiento cotidiano.
El desafío, por ahora, está en convertir el borrador en un sistema consensuado y operativo. Porque cambiar una ley puede llevar una sesión; conseguir que todo el engranaje funcione después es otro expediente.
La Justicia de Menores cambia de sistema y también tendrá que cambiar de traje.