Los proveedores mineros del NOA plantearon una estrategia de mayor apertura hacia empresas de todo el país y anunciaron la creación de una nueva filial de CAPMIN en Catamarca, en un esquema que buscan replicar en otras provincias. La postura fue expuesta durante un encuentro empresario realizado en el marco de Argentina Mining Norte, en Salta, y marca una diferencia con el camino que vienen impulsando sectores proveedores de San Juan y Santa Cruz.
Durante una cena organizada luego de la primera jornada del evento, referentes de CAPMIN, una cámara nacional con filiales provinciales, señalaron que la nueva etapa de la minería “debe tener sinergia entre los empresarios”.
La propuesta contempla tanto la llegada de empresas nacionales y de otras provincias a Salta como la posibilidad de que firmas que actualmente prestan servicios en proyectos de litio, oro y cobre puedan expandirse hacia otros puntos del país. La estrategia también incluye a los futuros proyectos de cobre de San Juan.
Dos modelos para una misma expansión
La postura de los proveedores salteños presenta una diferencia con los objetivos que vienen planteando las empresas de San Juan. Los referentes locales reconocen que la escala de los proyectos de cobre hará necesario asociarse con compañías de otras provincias, pero mantienen la búsqueda de prioridad para las empresas sanjuaninas.
Los representantes de CAPMIN, en cambio, no plantearon un esquema de prioridades. Su principal argumento frente a las leyes o normativas que buscan establecer cupos o mejores condiciones para empresas locales es que esas medidas, según sostienen, pueden entrar en conflicto con la Constitución Nacional.
La estrategia del NOA ya comenzó a tomar forma con la asociación entre empresas de Salta y Catamarca, que derivó en la creación de una nueva filial en esta última provincia. El objetivo es continuar con el mismo modelo en otros distritos.
Diego Cons, integrante de la comisión de CAPMIN, expresó además el interés de la organización en avanzar en San Juan y señaló que mantienen diálogo con cámaras empresarias locales.
Asociativismo, sinergia y competencia externa
El debate sobre el acceso de los proveedores a los nuevos proyectos mineros, tanto los de cobre en San Juan como los de litio y oro en otras regiones, incorporó distintos conceptos según las necesidades de cada sector. Mientras en San Juan el término más utilizado es “asociativismo”, en el NOA comenzó a tomar fuerza la idea de “sinergia”.
Desde San Juan, Juan Pablo Delgado, presidente de CASEMI, explicó que la escala de los proyectos de cobre requerirá trabajar junto a empresas provenientes de otros lugares para poder responder a las demandas de las operadoras. Sin embargo, remarcó la necesidad de preservar el protagonismo local: “los sanjuaninos seamos protagonistas, no puede ser una oportunidad que veamos pasar”.
Delgado señaló que San Juan ya recibe empresas provenientes de otras provincias, entre ellas firmas vinculadas a un cluster de Berazategui y compañías de Santa Fe y Buenos Aires, además de empresas extranjeras. Para el dirigente, el punto central no es solamente que esas compañías se instalen, sino cómo se integran a la capacidad instalada y a la cadena de valor sanjuanina.
Los referentes salteños plantearon una mirada diferente. Consideran que la sinergia debe permitir que empresas de otras provincias aporten “conocimiento y experiencia” y sostienen que la escala de los proyectos es tan grande que “los salteños vamos a necesitar de todo el país”.
En ese sentido, también plantearon una definición más amplia de proveedor local: no solamente una empresa originaria de la provincia, sino también aquella que se encuentra instalada en el territorio, cuenta con trabajadores y desarrolla allí parte de su estructura de gestión.
“Hay que armar equipos y trabajar entre nosotros”, señaló Diego Cons durante su intervención. También afirmó que “Más allá del deseo de todos que es poder trabajar en minería, cuando hablamos de esta industria estamos todos”, y agregó que “la intención es trabajar con otras provincias para que los proveedores salteños también puedan salir a trabajar afuera”.
La competencia que llega desde afuera
Más allá de las diferencias entre ambos modelos, las cámaras empresarias comparten una preocupación: evitar que una mayoría de los contratos de bienes y servicios termine en manos de compañías extranjeras.
Los proveedores argentinos deben competir con empresas de países vecinos como Chile y Perú, que cuentan con capacidad instalada y, en algunos casos, pueden ofrecer precios más competitivos. A esto se suma la competencia de productos importados, especialmente provenientes de China, cuyos valores pueden dificultar la participación de fabricantes y proveedores nacionales.
La situación genera especial sensibilidad en San Juan, donde el mercado actual todavía presenta una demanda limitada y un número creciente de empresas interesadas en participar de las oportunidades vinculadas con la minería.
El escenario se replica en distintas regiones del país: existe una expectativa creciente por la actividad minera, respaldada por los resultados de las exportaciones y los anuncios de inversión, pero todavía son pocos los grandes proyectos que avanzaron hacia una etapa plena de construcción.
En ese contexto, una de las preguntas que más se repitió entre los visitantes sanjuaninos durante Argentina Mining Norte fue directa: “¿qué hace falta en San Juan?”
Proveedores mineros del NOA plantearon una estrategia de mayor apertura hacia empresas nacionales y de otras provincias para acompañar el crecimiento de la actividad. CAPMIN anunció una nueva filial en Catamarca y expresó interés en avanzar con cámaras de San Juan. La postura contrasta con el esquema sanjuanino, que busca combinar asociaciones externas con prioridad para proveedores locales.
En el NOA quieren que las empresas mineras jueguen en equipo y ya tienen la próxima camiseta preparada: una filial de CAPMIN en Catamarca. La propuesta es que los proveedores puedan entrar y salir de las provincias según las oportunidades, sin que cada frontera provincial venga con molinete propio.
El modelo salteño apuesta a la “sinergia” y sostiene que una empresa de otra provincia puede ser parte del entramado local si se instala, contrata trabajadores y desarrolla actividad en el territorio. En San Juan, en cambio, el concepto que viene ganando terreno es el “asociativismo”, aunque con una condición bastante clara: que los sanjuaninos no miren cómo pasa el tren del cobre desde el andén.
El contraste aparece justo cuando el negocio minero promete crecer y todavía hay más expectativas que grandes obras en construcción. Las empresas argentinas saben que deberán competir, además, con proveedores de Chile y Perú y con productos importados, especialmente de China, donde los precios pueden convertir una licitación en una carrera bastante desigual.
Los empresarios salteños aseguran que necesitarán conocimiento y experiencia de todo el país para afrontar la escala de los proyectos. San Juan también reconoce que el tamaño del cobre obligará a asociarse, pero sus proveedores buscan conservar protagonismo dentro de la cadena de valor provincial.
Mientras las cámaras discuten si la palabra correcta es sinergia, asociativismo o apertura, el mercado tiene una pregunta bastante menos académica: quién va a venderle qué a las grandes mineras. Y en cada conversación aparece San Juan, como esa provincia a la que todos preguntan qué necesita antes de decidir qué quieren ofrecerle.
La minería todavía arma los equipos; los proveedores ya están haciendo la lista de convocados.