Los Bomberos Voluntarios de San Juan harán sonar sus sirenas el próximo jueves 10 de septiembre a las 10, como parte de una protesta que se replicará en distintos puntos del país para reclamar fondos pendientes y una mayor agilidad en trámites vinculados al funcionamiento de los cuarteles.
La medida está dirigida a la administración de Javier Milei y al Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo. Entre los principales planteos figura la falta de transferencia de recursos previstos en el Presupuesto 2025.
Los principales puntos del reclamo
Uno de los pedidos centrales es que se concrete la transferencia de los fondos pendientes destinados a los cuarteles de bomberos voluntarios de todo el país.
Además, solicitan al Ministerio de Economía y al Banco Central que agilicen los mecanismos de pagos anticipados al exterior, considerados necesarios para la importación de equipamiento e insumos utilizados por las instituciones.
Otro de los ejes está vinculado con la Red Federal de Concesiones. Los bomberos reclaman que los nuevos contratos contemplen un pago mensual obligatorio para los cuarteles que prestan servicio y realizan intervenciones en rutas concesionadas.
También reclaman el reintegro del IVA
El pedido incluye además una ampliación de la Ley de Fortalecimiento de Bomberos Voluntarios, con especial atención sobre uno de los beneficios ya contemplados por la normativa.
En ese sentido, reclaman que la ARCA, organismo que reemplazó a la AFIP, haga efectivo el reintegro del IVA correspondiente a la compra de bienes, servicios y equipamiento para los cuarteles.
Ese beneficio se encuentra previsto en la legislación sancionada en 2021, aunque los bomberos sostienen que todavía existen dificultades para su aplicación efectiva.
Una protesta de alcance nacional
Con la activación de las sirenas, los cuarteles sanjuaninos se sumarán al reclamo impulsado por las federaciones de bomberos voluntarios de todo el país.
La medida busca visibilizar la necesidad de destrabar los fondos adeudados, acelerar los trámites vinculados con la compra de equipamiento y garantizar recursos para el funcionamiento de instituciones que prestan servicios de emergencia en distintos puntos del territorio nacional.
Los Bomberos Voluntarios de San Juan harán sonar sus sirenas el jueves 10 de septiembre a las 10, en adhesión a una protesta nacional. Reclaman fondos pendientes del Presupuesto 2025, mayor agilidad para importar equipamiento, aportes vinculados a rutas concesionadas y la aplicación efectiva del reintegro de IVA previsto por ley.
Sirenas a las 10 de la mañana para avisar que la plata todavía no llegó. Los Bomberos Voluntarios de San Juan se sumarán este jueves 10 de septiembre a una protesta nacional por fondos adeudados y trámites que, según reclaman, avanzan con la velocidad administrativa de una impresora pública cuando le falta tóner.
El pedido tiene varios capítulos, porque en Argentina hasta para apagar incendios parece necesario completar primero el formulario correspondiente. Los cuarteles reclaman recursos contemplados en el Presupuesto 2025 y también que el Ministerio de Economía y el Banco Central agilicen pagos anticipados al exterior para poder importar equipos e insumos.
La lista continúa con un reclamo para que los nuevos contratos de la Red Federal de Concesiones incluyan un aporte mensual obligatorio a los cuarteles que intervienen en rutas concesionadas. Dicho de otro modo: si el bombero presta servicio en la ruta, esperan que el sistema también recuerde que el camión, el combustible y el equipamiento no funcionan a fuerza de vocación.
Además, exigen que la ARCA haga efectivo el reintegro del IVA por compras de bienes, servicios y equipamiento, un beneficio que ya está contemplado en una ley sancionada en 2021. Cinco años después, el reclamo sigue necesitando sirena propia.
La protesta apuntará a la administración de Javier Milei y al Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo, y tendrá réplicas en distintos puntos del país. En San Juan, los cuarteles se plegarán a una medida impulsada por federaciones de bomberos voluntarios para destrabar recursos considerados esenciales.
Cuando los que corren hacia el incendio tienen que hacer ruido para cobrar, la alarma ya no está solamente en el cuartel.