Un arquitecto y excompañero de colegio de Máximo Kirchner cobró más de $126 millones de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) por trabajos relacionados con un complejo que el sindicato proyectaba construir sobre un predio estatal de 80.000 metros cuadrados en Tres de Febrero, pero que finalmente nunca se concretó.

El terreno se encuentra en la intersección del Camino del Buen Ayre y la calle General Soler. Estaba bajo jurisdicción del Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas y fue desafectado en noviembre de 2023 para ser entregado a la UOM mediante un “permiso precario y gratuito”.

El sindicato tenía previsto desarrollar allí el denominado “Nuevo Polo Multifuncional Unión Obrera Metalúrgica”, que contemplaba un centro de convenciones, aulas de capacitación, instalaciones deportivas, talleres y estacionamiento. Los primeros planes también incluían la construcción de un hotel.

Un proyecto tramitado durante el final del gobierno de Alberto Fernández

Las gestiones para obtener el predio comenzaron formalmente en septiembre de 2023 y avanzaron durante los últimos meses de la presidencia de Alberto Fernández.

En ese período, la vicepresidencia de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) estaba ocupada por Juan Debandi, dirigente vinculado a La Cámpora.

El proyecto, sin embargo, no llegó a materializarse. En abril de 2024, el entonces intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, intimó al sindicato a detener cualquier obra al considerar que la iniciativa era incompatible con la zonificación municipal.

Valenzuela también planteó ante la AABE que el proyecto era de “cumplimiento imposible” y cuestionó “la celeridad, la temporalidad y la improvisación” con la que se había realizado la cesión del terreno.

Más de $126 millones por trabajos vinculados con el complejo

Pese a que el denominado polo multifuncional no llegó a concretarse, el arquitecto contratado cobró más de $126 millones de la UOM por tareas vinculadas con el proyecto.

El dato adquiere relevancia en medio de las investigaciones y cuestionamientos que atraviesan al sindicato por distintos contratos y movimientos económicos correspondientes a la gestión encabezada por Abel Furlán.

La UOM y otra investigación por movimientos millonarios

El episodio se conoce mientras avanza una investigación judicial relacionada con otro vínculo económico de la UOM, en este caso con María Soledad Calle, dirigente vinculada a La Cámpora.

La empresa USEM SA, relacionada con Calle, había sido contratada para desarrollar tareas vinculadas con la administración de fondos provenientes de los aportes de los afiliados.

Calle y Abel Furlán están bajo investigación judicial por ese contrato. La dirigente también quedó bajo análisis por la compra de un departamento en el edificio de San José 1111, donde Cristina Kirchner cumple arresto domiciliario.

En mayo, Furlán fue desplazado de la conducción de la UOM tras la intervención judicial del sindicato. Posteriormente, el convenio con la empresa vinculada a Calle fue suspendido.

El proyecto frustrado de Tres de Febrero se incorpora así a una serie de movimientos económicos de la UOM que quedaron bajo cuestionamiento, mientras continúan las investigaciones sobre contratos, administración de fondos y decisiones adoptadas durante la conducción anterior del gremio metalúrgico.