Once bloques del Congreso, junto a la Iglesia y los movimientos sociales, buscarán dar sanción a una ley para que las obras de integración de los barrios populares, que han sido paralizadas por el gobierno de Javier Milei, vuelvan a tener financiamiento.

El proyecto plantea que el Estado garantice la llegada de agua potable, electricidad, cloacas y otros servicios básicos a los barrios más pobres del país, donde viven cinco millones de argentinos, equivalentes al 10 por ciento de la población, en condiciones insalubres.

Un financiamiento a diez años

La propuesta legislativa establece un esquema para sostener el financiamiento de las obras durante los próximos diez años, independientemente de quién gobierne el país durante ese período.

El objetivo es recuperar las obras de integración urbana en los barrios populares que quedaron paralizadas y garantizar la continuidad de las políticas destinadas a mejorar las condiciones habitacionales y el acceso a servicios esenciales.

La iniciativa cuenta con el respaldo de once bloques del Congreso, además del acompañamiento de sectores de la Iglesia y de movimientos sociales.

Quiénes elaboraron el proyecto

El proyecto de ley fue redactado por la Mesa de Barrios Populares, integrada por Cáritas, TECHO Argentina y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular.

La iniciativa parte de un diagnóstico concreto: millones de personas viven en barrios donde todavía no están garantizados servicios que resultan básicos para cualquier vivienda. Por eso, el proyecto busca establecer un mecanismo de financiamiento que permita retomar y sostener las obras de integración.

La propuesta apunta, de ese modo, a que el acceso a infraestructura esencial no quede condicionado por los cambios de gobierno y pueda sostenerse como una política de Estado durante la próxima década.