A pesar de las alertas generadas por el aumento de la compra de divisas por parte de los ahorristas en julio, las proyecciones indican que durante lo que resta de 2026 habrá suficientes dólares. Tanto la cuenta corriente como la financiera tendrían saldos positivos, aunque las perspectivas para 2027 generan cada vez más interrogantes debido a la mayor necesidad de financiamiento y a una eventual demanda de cobertura cambiaria en un año electoral.

El punto de partida para estas estimaciones fue el resultado del balance cambiario de julio. La cuenta corriente registró un superávit de USD 413 millones, con lo que acumuló cuatro meses consecutivos de saldo positivo. Sin embargo, el resultado fue inferior a los USD 1.374 millones registrados en julio de 2025.

El comercio de bienes fue el principal sostén del resultado. Ese rubro presentó un saldo positivo de USD 4.077 millones, impulsado por exportaciones por USD 10.074 millones, el máximo registrado en lo que va del año.

Ese ingreso de divisas permitió compensar parcialmente los resultados negativos de otros componentes de la cuenta corriente. El déficit de servicios alcanzó los USD 900 millones, una cifra prácticamente igual a la de julio de 2025, mientras que el ingreso primario presentó un rojo de USD 2.772 millones, explicado en buena medida por los pagos de intereses del Tesoro.

El comercio exterior, principal fuente de dólares

Según el informe de Invecq, el resultado del comercio de bienes continuará siendo la principal fuente de divisas durante los meses que restan de 2026. La consultora proyecta términos de intercambio récord, un buen desempeño de las cantidades exportadas y un nivel de importaciones que todavía no muestra un fuerte crecimiento.

Bajo esas condiciones, la cuenta corriente podría mantener un saldo favorable pese al déficit de servicios y a los pagos vinculados con el ingreso primario.

La cuenta financiera también mostró una mejora significativa. En julio registró un superávit de USD 2.191 millones, frente al déficit de USD 2.434 millones correspondiente al mismo mes de 2025.

La mejora estuvo vinculada con tres fuentes principales de oferta de divisas: préstamos garantizados por organismos internacionales por USD 3.200 millones, operaciones del sector financiero por USD 1.230 millones y una oferta neta de USD 1.014 millones del Gobierno General, sin incluir al Tesoro, por la venta de fondos depositados localmente.

La expectativa para los próximos meses contempla que el comercio exterior mantenga el aporte registrado en julio y que los organismos internacionales continúen funcionando como una fuente de financiamiento. Invecq prevé que la cuenta financiera seguirá mostrando un resultado positivo gracias a ese respaldo y a la participación del sector privado.

Las alertas que deja julio

Una de las principales señales de atención fue el aumento de la demanda de divisas por parte de las personas humanas. La compraventa de billetes y divisas sin fines específicos registró en julio un saldo negativo de USD 3.461 millones, frente a un promedio mensual negativo de USD 2.553 millones durante el primer semestre.

El registro de julio fue el mayor desde octubre de 2025, en un período caracterizado por tensión cambiaria y elecciones legislativas. La categoría, de todos modos, no representa exclusivamente compras de dólares para ahorro, ya que también incluye operaciones vinculadas con pagos de importaciones y gastos de turismo.

Al excluir esos destinos, Invecq estimó que las personas humanas destinaron USD 2.000 millones al ahorro durante julio. El monto fue un 85% superior al promedio mensual del primer semestre y reflejó una mayor demanda de cobertura en moneda extranjera.

Otro factor que seguirá bajo seguimiento será el ritmo de liquidación de préstamos, títulos de deuda y líneas de crédito. Ese conjunto aportó USD 15.419 millones durante 2025 y USD 11.710 millones en lo que va de 2026, aunque comenzó a perder velocidad desde junio.

En julio, el saldo neto de esas operaciones fue de USD 966 millones. Durante los últimos dos meses, las liquidaciones promediaron USD 963 millones mensuales, contra los USD 1.969 millones registrados en promedio entre enero y mayo.

La desaceleración todavía no modifica la expectativa de saldos positivos para 2026, pero incorpora una nueva variable de seguimiento. La liquidación vinculada con Obligaciones Negociables y préstamos privados se convirtió en una fuente relevante de divisas desde fines de 2024.

Su continuidad, junto con los desembolsos de organismos internacionales y el excedente comercial, será determinante para la disponibilidad de dólares durante el cierre de 2026. Para 2027, en cambio, las mayores necesidades de financiamiento y la posible demanda de cobertura cambiaria asociada al calendario electoral aparecen como los principales interrogantes.