El Gobierno de Mendoza avanzará con un proyecto de ley destinado a crear un nuevo régimen laboral y salarial para trabajadores del sistema público de Salud actualmente comprendidos en el Régimen 15.
La iniciativa será enviada a la Legislatura y tendrá carácter voluntario. Alcanzará, entre otros sectores, a administrativos, enfermeros, técnicos, personal de mantenimiento y profesionales que no se encuentran directamente vinculados con tareas asistenciales.
El ministro de Salud, Rodolfo Montero, defendió la propuesta y sostuvo que uno de los principales incentivos para adherir estará relacionado con el ingreso de los trabajadores. “Se pasan a ese régimen, en ese régimen la remuneración va a ser mejor”, afirmó.
Un régimen voluntario con una nueva estructura salarial
El proyecto busca reorganizar el actual esquema del Régimen 15, que comprende una amplia variedad de funciones dentro del sistema sanitario provincial.
Montero explicó: “El régimen 15 incluye todo el personal administrativo, el personal de enfermería, el personal técnico, el personal de mantenimiento, profesionales no vinculados directamente a la tarea asistencial, como puede ser un contador o un abogado”.
Según el ministro, se trata del régimen que estaba “más retrasado” desde el punto de vista salarial y cuya estructura fue acumulando modificaciones durante décadas.
La propuesta apunta a reducir de ocho a dos los agrupamientos existentes y reorganizar distintos componentes salariales. También contempla incorporar al sueldo básico conceptos que actualmente aparecen discriminados como ítems separados en los recibos.
Entre los argumentos del Ejecutivo aparece la existencia de trabajadores «que realizan tareas similares pero tienen remuneraciones diferentes», además de funciones cuyas responsabilidades, según la evaluación oficial, no estarían suficientemente reconocidas.
La discusión con ATE y el paso por la Legislatura
La reforma también abrió una discusión con ATE, sindicato que tiene representación mayoritaria entre los trabajadores alcanzados y que sostiene que las modificaciones al Régimen 15 deberían “discutirse en el ámbito paritario”.
El antecedente inmediato se encuentra en las negociaciones desarrolladas durante el año anterior. Según explicó Montero, el Ejecutivo había logrado un acuerdo con ATSA para reformar el convenio colectivo, pero la falta de acompañamiento de ATE impidió su implementación.
“El año pasado firmamos con uno de los gremios la reforma del convenio colectivo de trabajo, pero como no firmó el gremio mayoritario, no se pudo implementar”, señaló el ministro.
Ante la falta de consenso, el Ejecutivo decidió impulsar ahora un régimen alternativo mediante una ley provincial, que deberá atravesar el debate y la aprobación de la Legislatura antes de entrar en vigencia.
Desempeño, adicionales y estabilidad laboral
El nuevo esquema incorporaría una evaluación de desempeño mediante una grilla específica. El resultado de esa medición podría utilizarse como uno de los componentes para definir determinados adicionales salariales.
Sobre ese mecanismo, Montero señaló: “Se mide el desempeño, hay una grilla para medir el desempeño”.
La iniciativa también contempla beneficios vinculados con situaciones particulares. Entre ellos aparece un adicional para trabajadores que adopten, una reducción de la carga horaria para quienes trabajan con personas con discapacidad o adultos mayores y un componente destinado a madres o padres que tienen hijos a cargo en hogares monoparentales.
Otro de los puntos destacados por el Gobierno es que el cambio de régimen no implicaría la pérdida de la estabilidad laboral. “Se mantiene la estabilidad laboral perfectamente”, aseguró Montero.
La adhesión tampoco será obligatoria para los trabajadores que actualmente permanecen dentro del Régimen 15. Quienes decidan no ingresar al nuevo sistema podrán continuar dentro del esquema vigente.
Una vez aprobado el proyecto por la Legislatura, el Ejecutivo deberá reglamentar el mecanismo de adhesión. Montero anticipó que el trámite sería similar al aplicado en otros regímenes voluntarios de Salud: “Normalmente empieza con un formulario de adhesión y algunos papeles, y después es bastante corto y sencillo el proceso”.
El debate quedará ahora en manos de la Legislatura, mientras el Ejecutivo sostiene que la reforma permitirá mejorar remuneraciones y ordenar la estructura salarial, y ATE mantiene sus cuestionamientos sobre la vía elegida para modificar las condiciones laborales.
El Gobierno de Mendoza enviará a la Legislatura un proyecto para crear un nuevo régimen laboral y salarial voluntario para trabajadores de Salud comprendidos en el Régimen 15. El ministro Rodolfo Montero aseguró que quienes adhieran recibirán una remuneración superior y mantendrán la estabilidad laboral. ATE cuestiona que la reforma avance por fuera de la negociación paritaria.
El Gobierno promete mejores salarios, pero para cobrarlos habrá que cambiar de régimen. Mendoza prepara una reforma voluntaria para administrativos, enfermeros, técnicos, personal de mantenimiento y otros trabajadores de Salud actualmente encuadrados en el Régimen 15. Rodolfo Montero lo resumió sin demasiadas vueltas: “la remuneración va a ser mejor”.
La propuesta reduce de ocho a dos los agrupamientos salariales, incorpora conceptos al básico y suma evaluaciones de desempeño que podrían impactar sobre adicionales. Una reconstrucción del recibo de sueldo que busca convertir décadas de capas administrativas en algo menos parecido al menú de configuración de una fotocopiadora de hospital.
El detalle político está en el método. El Ejecutivo intentó previamente modificar el convenio colectivo, ATSA acompañó y ATE —el gremio mayoritario— no firmó, por lo que aquella reforma no pudo aplicarse. Ahora el Gobierno decidió llevar el nuevo esquema directamente a la Legislatura y permitir que cada trabajador elija si se pasa o permanece donde está.
ATE sostiene que una modificación de estas características debería “discutirse en el ámbito paritario”. El Ejecutivo responde que las conversaciones no llegaron a un acuerdo y que el régimen actual arrastra desigualdades salariales entre personas que realizan tareas similares. La mesa paritaria no produjo una reforma, así que la discusión ahora tendrá bancas, comisiones y taquígrafos.
Además aparecen beneficios específicos: adicionales para determinadas situaciones familiares, reducción horaria para quienes trabajan con personas con discapacidad o adultos mayores y componentes salariales vinculados con el desempeño. La promesa oficial es que nadie perderá estabilidad por adherir.
El régimen será voluntario, pero la diferencia salarial prometida será uno de los principales incentivos para cambiarse. En otras palabras: nadie estará obligado a cruzar la puerta; del otro lado, el Gobierno promete que habrá un recibo de sueldo más atractivo.