El Gobierno de San Juan puso en marcha el Programa de Asistencia Financiera para Pequeños Productores, Comerciantes e Industriales Mineros, una herramienta que contará con aproximadamente $1.000 millones destinados a promover la formalización y mejorar la competitividad de emprendimientos vinculados con la actividad minera.
La iniciativa será ejecutada de manera conjunta por el Ministerio de Minería, el Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación, la Agencia Calidad San Juan y el Instituto Provincial de Exploraciones y Explotaciones Mineras (IPEEM), organismo que aportará la totalidad de los recursos financieros.
Dos líneas de asistencia para el sector
El esquema fue diseñado con dos líneas de acción diferenciadas según la situación de los potenciales beneficiarios.
La primera estará destinada a productores, comerciantes e industriales mineros que todavía no se encuentren registrados formalmente. Para ellos se contemplan Aportes No Reembolsables (ANR) orientados a cubrir gastos vinculados con procesos de inscripción, regularización y obtención de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), cuando corresponda.
La segunda línea estará dirigida a productores que ya estén formalmente registrados y funcionará mediante créditos que podrán aplicarse a la adquisición de maquinaria, herramientas y equipamiento, obras de infraestructura vinculadas con los proyectos o capital de trabajo.
Los préstamos tendrán un plazo máximo de devolución de 36 meses y una tasa equivalente al 50% de la BADLAR de bancos privados, de acuerdo con las condiciones previstas para la operatoria.
El foco en los departamentos mineros
La herramienta apunta a fortalecer la actividad de pequeños productores y pymes instalados en distintos puntos de San Juan, con especial presencia en departamentos vinculados históricamente con la minería como Iglesia, Calingasta, Jáchal, Valle Fértil y Sarmiento.
Además del financiamiento destinado a inversiones, el programa busca mejorar las capacidades de comercialización y facilitar el acceso de los emprendimientos a nuevos mercados, al tiempo que procura incorporar al circuito formal a actores que actualmente desarrollan su actividad sin completar todos los procesos de registración.
Los requisitos para acceder al financiamiento
Los interesados en postularse deberán acreditar al menos 12 meses de antigüedad de inscripción en ARCA y cumplir con las condiciones establecidas para cada línea. En el caso de los créditos, también será necesario presentar las garantías contempladas por la operatoria.
El otorgamiento de los recursos no será automático. Los proyectos serán sometidos a la evaluación de una comisión técnica integrada por representantes de los organismos provinciales involucrados, que tendrá a su cargo el análisis de las solicitudes y la determinación de su admisibilidad.
Con el fondo aportado por el IPEEM, la Provincia busca ampliar la cantidad de emprendimientos mineros formalizados y facilitar inversiones en equipamiento, infraestructura y capital de trabajo para pequeños actores de la cadena productiva sanjuanina.
El Gobierno de San Juan puso en marcha un programa de asistencia financiera con cerca de $1.000 millones para pequeños productores, comerciantes e industriales mineros. La iniciativa incluye aportes no reembolsables para formalización y créditos a 36 meses para emprendimientos registrados, con fondos aportados íntegramente por el IPEEM.
La pequeña minería sanjuanina recibió una noticia poco habitual en cualquier actividad productiva argentina: esta vez, cuando apareció la palabra “trámite”, también apareció dinero para ayudar a completarlo. El Gobierno provincial puso sobre la mesa cerca de $1.000 millones para acompañar a productores, comerciantes e industriales mineros, con un esquema que contempla desde la regularización administrativa hasta la compra de maquinaria. Una combinación destinada a resolver ese clásico dilema empresarial en el que para crecer hace falta financiamiento y para conseguir financiamiento primero hay que demostrar que uno ya creció lo suficiente.
El programa divide el universo minero en dos grupos. Para quienes todavía no están formalmente registrados habrá Aportes No Reembolsables destinados a afrontar inscripciones y la obtención de la Declaración de Impacto Ambiental. Es decir, recursos para atravesar esa etapa en la que el emprendimiento existe, produce y respira, pero todavía necesita convencer a suficientes formularios de que efectivamente pertenece al mundo material.
Los productores que ya superaron esa instancia podrán acceder a créditos a 36 meses, con una tasa equivalente al 50% de la BADLAR de bancos privados. El dinero podrá utilizarse para maquinaria, herramientas, infraestructura y capital de trabajo, cuatro conceptos que en cualquier pyme suelen competir diariamente por el privilegio de llevarse el último peso disponible de la caja.
El programa apunta especialmente a emprendimientos de departamentos como Iglesia, Calingasta, Jáchal, Valle Fértil y Sarmiento. Habrá requisitos, garantías y evaluación técnica, porque incluso cuando existen $1.000 millones disponibles nadie entrega una retroexcavadora después de completar nombre, apellido y grupo sanguíneo. Los proyectos deberán pasar por una comisión, mientras el objetivo final será transformar asistencia financiera en mayor formalización, capacidad productiva y acceso a mercados. Una fórmula que ahora deberá superar la prueba definitiva de toda política económica: funcionar cuando abandona el comunicado y aterriza en la cuenta del productor.