El canciller Pablo Quirno ejerció el derecho a réplica ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) luego de que el primer ministro británico Andy Burnham mencionara a las Islas Malvinas durante su discurso y reafirmara la posición del Reino Unido sobre sus territorios de ultramar.

Durante su intervención, el representante argentino ratificó la posición oficial del país respecto de la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, y reiteró la disposición de la Argentina a retomar negociaciones bilaterales con el Reino Unido para buscar una solución pacífica.

La respuesta se produjo después de que Burnham señalara ante la Asamblea General que el Reino Unido se mantendría firme frente a amenazas contra lo que considera el derecho de sus territorios a continuar bajo administración británica, e incluyera expresamente a las Falkland Islands en ese planteo.

La posición argentina ante la ONU

Quirno sostuvo, en línea con la posición histórica del Estado argentino, que las islas forman parte del territorio nacional y cuestionó la presencia británica iniciada en 1833. También reiteró que la Argentina considera vigente la necesidad de reanudar negociaciones bilaterales de soberanía en el marco de las resoluciones de Naciones Unidas.

La Resolución 2065 de la Asamblea General de la ONU reconoce la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido y llamó a ambos gobiernos a avanzar mediante negociaciones para encontrar una solución pacífica. El Comité Especial de Descolonización volvió a pronunciarse en junio de 2026 a favor de la reanudación de esas conversaciones.

Desde la perspectiva británica, en cambio, Londres sostiene que las islas son un territorio británico de ultramar y respalda la continuidad de su administración, posición que Burnham reafirmó durante su exposición del 22 de septiembre ante la Asamblea General.

El reclamo argentino por los recursos naturales

El cruce diplomático coincidió con una nueva protesta argentina vinculada con la explotación de hidrocarburos en el Atlántico Sur. El 22 de septiembre, la Cancillería presentó una nota formal ante el Reino Unido para rechazar la extensión de licencias de producción offshore y la participación de Navitas Petroleum Atlantic Limited en la licencia PL001.

El Gobierno argentino sostiene que esas actividades constituyen decisiones unilaterales en un área cuya soberanía permanece disputada e invocó la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que insta a las partes a abstenerse de adoptar modificaciones unilaterales mientras continúe pendiente la controversia.

En ese marco, la Argentina reclamó el cese de las acciones que considera contrarias al derecho internacional y volvió a señalar que mantendrá la vía diplomática para plantear su posición sobre los recursos naturales y la soberanía del archipiélago.

El llamado a retomar las negociaciones

Quirno reiteró ante la delegación británica la disposición argentina a reanudar negociaciones bilaterales sustantivas y reafirmó el compromiso del país con una solución pacífica de la controversia.

La postura argentina recibió nuevamente respaldo dentro del Comité Especial de Descolonización en junio de 2026, cuando el organismo adoptó una resolución que volvió a llamar a la Argentina y al Reino Unido a retomar las negociaciones sobre la cuestión Malvinas.

El intercambio en Nueva York volvió así a exponer las posiciones contrapuestas que mantienen la Argentina y el Reino Unido sobre la soberanía de las islas, en una controversia que continúa presente en la agenda diplomática de Naciones Unidas.