El actor, director y docente Maxi Ghione, de 53 años, fue detenido durante un allanamiento realizado en su vivienda de Lehmann, Santa Fe, en el marco de una investigación por presuntas amenazas calificadas, privación ilegítima de la libertad y tenencia indebida de armas de fuego. El procedimiento se concretó el martes 29 de septiembre y quedó bajo la órbita de la Fiscalía Regional de Rafaela.

Ghione fue arrestado a las 13:35 por personal de la Dirección General de la Policía de Investigaciones (PDI) y posteriormente trasladado a la Alcaidía de la Unidad Regional V, en Rafaela. La causa es dirigida por el fiscal Juan Manuel Puig, del Ministerio Público de la Acusación.

La investigación surgió a partir de una denuncia vinculada con un encuentro que habría ocurrido el 20 de septiembre en el domicilio del actor. Según la presentación incorporada al expediente, el denunciante afirmó que no pudo retirarse de la vivienda durante aproximadamente cinco horas y que Ghione habría exhibido armas de fuego durante el episodio. Esas afirmaciones forman parte de la hipótesis inicial y todavía deben ser comprobadas judicialmente.

El allanamiento y las armas secuestradas

Durante el procedimiento, la PDI secuestró un arma larga, cuatro revólveres calibre .38, una pistola semiautomática calibre .380 y un teléfono celular. También fueron incautadas 52 municiones calibre .22 y 42 municiones calibre .380.

El material será sometido a peritajes para determinar su procedencia, situación registral, estado de funcionamiento y eventual vinculación con el hecho denunciado. La defensa del actor sostuvo que las armas se encuentran registradas y que Ghione es legítimo usuario, una cuestión que deberá ser evaluada dentro del expediente.

La medida fue autorizada por el juez de la Investigación Penal Preparatoria Javier Carlos Bottero, luego de tareas de campo y entrevistas realizadas por los investigadores para individualizar el domicilio y reunir elementos previos al allanamiento.

Hasta el momento, no se informó una imputación formal ni una resolución definitiva sobre su situación procesal. La detención tampoco implica una declaración de culpabilidad y la fiscalía deberá avanzar con nuevas medidas antes de establecer los próximos pasos.

Quién es Maxi Ghione

Nacido el 17 de mayo de 1973 en Bahía Blanca, Maximiliano Ghione desarrolló una extensa trayectoria en televisión, cine y teatro. A lo largo de su carrera integró elencos de producciones como Buenos vecinos, Cebollitas, Soy gitano, Casi Ángeles, Botineras, Los únicos, Campanas en la noche, Noche y día y La 1-5/18.

Uno de sus trabajos más recordados fue el personaje de Ramón Ortega en Montecristo, la ficción emitida en 2006 y protagonizada por Pablo Echarri, Paola Krum y Joaquín Furriel. También participó en Maradona: sueño bendito, donde interpretó a Morsa Espósito.

En cine formó parte de producciones como Cenizas del paraíso, Roma, Sangre fría y Aterrados, dirigida por Demián Rugna. Su actividad profesional también se extendió al teatro, la dirección y la formación de actores: durante años encabezó talleres de actuación en Buenos Aires.

En los últimos años redujo su exposición mediática y se radicó en Lehmann, localidad cercana a Rafaela, donde también impulsó un emprendimiento gastronómico que posteriormente cerró.

Los aspectos personales que hizo públicos

En diciembre de 2018, Ghione contó públicamente que había sufrido un abuso cuando tenía 11 años. “Esperé a que se mueran mis padres para poder hablarlo. Lo callé 30 años”, destacó en ese entonces. “Siempre, pero SIEMPRE: creéle a la víctima, después se verá. Pero ante la duda, creéle al débil”, reclamó.

El actor también habló en distintas oportunidades sobre la otoesclerosis que padeció desde los siete años y que le provocó una pérdida progresiva de la audición. En 2020 se sometió a una intervención quirúrgica en el oído derecho y posteriormente afirmó que había recuperado cerca del 80% de la capacidad auditiva de ese lado.

Horas antes de su detención, Ghione publicó en Instagram un mensaje dedicado a su hijo en el que habló de “tiempos difíciles” y pidió confianza frente a situaciones adversas.

Ahora, la fiscalía deberá continuar con los peritajes sobre las armas y el teléfono secuestrados, nuevas declaraciones y otras medidas probatorias. El objetivo será establecer si existen elementos suficientes para corroborar la denuncia y definir una eventual imputación formal contra el actor.