Darío Molina renunció a su cargo como subsecretario de Servicios de la Municipalidad de Rawson y desde el lunes 5 de octubre asumirá como subdirector del ECO en Capital. El movimiento supone su salida de la estructura conducida por el intendente Carlos Munisaga y su incorporación inmediata a la gestión de Susana Laciar.
La dimisión habría llegado esta semana al despacho de la Intendencia rawsina. Molina deja así un área de fuerte exposición dentro del municipio y vinculada directamente con la prestación cotidiana de servicios públicos.
Por el momento, no se informó quién reemplazará a Molina en la estructura municipal de Rawson. La Secretaría de Obras y Servicios concentra tareas vinculadas con limpieza urbana, alumbrado, recolección de residuos y otras prestaciones esenciales para los vecinos. El propio municipio incluye esas áreas dentro de su esquema operativo y de atención de reclamos.
Un regreso a Capital y al ECO
Molina cuenta con una extensa trayectoria dentro de la administración municipal y buena parte de ella se desarrolló en Capital. En 2012 fue director de la Playa de Remociones e Infractores durante la intendencia de Marcelo Lima y posteriormente ocupó el cargo de director operativo del ECO.
Más tarde, durante la gestión de Franco Aranda, asumió como director del Servicio de Monitores Urbanos y continuó desempeñándose dentro de la estructura municipal durante la administración de Emilio Baistrocchi.
El escenario político cambió después de las elecciones de 2023. Molina se incorporó entonces al municipio de Rawson, encabezado por Carlos Munisaga, donde pasó a desempeñarse dentro del área de Servicios. Munisaga conduce actualmente la Intendencia rawsina y su estructura municipal mantiene a Obras y Servicios como uno de los ejes centrales de gestión.
El trasfondo político del cambio
Según fuentes del municipio citadas en la información original, existían cuestionamientos internos respecto de la gestión de Molina al frente del área y ese escenario habría contribuido a precipitar su salida. El dato que generó mayor repercusión dentro de Rawson fue su destino inmediato: la Municipalidad de la Capital.
El movimiento adquiere relevancia política porque Molina deja una gestión peronista para incorporarse al municipio comandado por Susana Laciar, vinculada políticamente al oficialismo provincial.
Además, su regreso se producirá en un área que conoce de primera mano. Molina participó anteriormente de la estructura operativa del Estacionamiento Controlado (ECO) y desde el 5 de octubre quedará como segundo en la conducción del sistema.
La salida también obliga a Rawson a reorganizar una repartición vinculada con servicios de fuerte impacto vecinal. Durante 2026, la gestión municipal puso especial énfasis en tareas de infraestructura, alumbrado, limpieza y recolección de residuos, áreas presentadas por Munisaga como parte central de su programa de gobierno.
Hasta el momento, no fue anunciado públicamente el nombre del funcionario que sucederá a Molina. Su incorporación al ECO, en tanto, está prevista para el lunes 5 de octubre, concretando un regreso a Capital después de casi tres años dentro del municipio de Rawson.
Darío Molina renunció como subsecretario de Servicios de Rawson y desde el lunes 5 de octubre asumirá como subdirector del ECO en la Municipalidad de la Capital. El cambio implica su salida de la gestión de Carlos Munisaga y su incorporación al municipio conducido por Susana Laciar, mientras en Rawson todavía no se informó quién ocupará su lugar.
Darío Molina protagonizó uno de esos movimientos administrativos que, vistos desde afuera, parecen simplemente un cambio de oficina, pero dentro de la política municipal tienen la sutileza de cambiarse de camiseta antes de que termine el campeonato. Dejó la Subsecretaría de Servicios de Rawson y desde el lunes 5 de octubre pasará a ser subdirector del ECO en Capital, atravesando en pocos días una frontera partidaria que geográficamente queda bastante más cerca que ideológicamente.
El pase tiene además un detalle que evita cualquier período de adaptación existencial: Molina conoce el ECO. Ya fue director operativo del sistema y acumuló distintos cargos en Capital antes de recalar en Rawson después de las elecciones de 2023. En términos burocráticos, no vuelve a territorio desconocido; más bien regresa a una oficina cuya distribución probablemente recuerde mejor que algunas contraseñas institucionales.
En Rawson, sin embargo, la salida deja una vacante en un área particularmente sensible. Servicios carga con tareas que ningún vecino suele mencionar cuando funcionan, pero que adquieren categoría de crisis diplomática cuando fallan: residuos, limpieza, alumbrado y otras prestaciones cotidianas. Fuentes municipales señalaron que existían cuestionamientos internos hacia su gestión, un escenario que habría contribuido al desenlace.
El condimento político terminó de completar el cuadro. Molina pasa de una administración encabezada por Carlos Munisaga a otra conducida por Susana Laciar, alineada con el oficialismo provincial. Es decir, cambia de municipio, de cargo y de ecosistema político en una sola maniobra. La administración pública sanjuanina demuestra así que la movilidad laboral existe; solamente que, algunas veces, viene acompañada de más lectura política que un cierre de listas.