Una feroz persecución policial terminó en un choque múltiple en el barrio porteño de Constitución. A causa del accidente, cinco personas resultaron heridas.
El accidente ocurrió durante la madrugada de este jueves en el cruce de las calles Santiago del Estero y Juan de Garay. A causa del trabajo de los peritos en la zona, el tránsito permanece cortado.
Cómo ocurrió el choque múltiple en Constitución
De acuerdo al relato de los testigos, todo se desató cuando un patrullero, por motivos que todavía no fueron esclarecidos, comenzó a perseguir a un auto.
Sin embargo, en medio del recorrido, el móvil policial chocó a un vehículo que iba en sentido contrario, justo en la esquina de una estación de servicio. A causa del impacto, también resultó afectado otro auto que se encontraba estacionado.
Por el accidente, cinco personas resultaron heridas: los dos policías que iban en el patrullero, los dos ocupantes del auto chocado y un barrendero que se encontraba trabajando en el lugar y que debió ser trasladado al hospital Penna. Pese a la violencia del hecho, todos permanecen fuera de peligro.
En el lugar continúan trabajando peritos y la Policía de la Ciudad para retirar los vehículos involucrados e intentar determinar lo que ocurrió.
El auto que era perseguido por los efectivos finalmente fue alcanzado a dos cuadras y los dos involucrados fueron detenidos.
El relato de una de las víctimas
Una de las ocupantes del auto que fue chocado por el patrullero habló y dio detalles del hecho: “Fue horrible, todavía estoy shockeada”, expresó, notablemente afectada.
“Fuimos a pasear, volvíamos de lo de mi cuñado y le dije a mi mardio ‘vamos a dar una vuelta por Parque Lezama’. Estábamos charlando, salíamos del semáforo y nos pasó un auto negro a más de 100 km/h. Ahí dijimos ‘¡Dios!’, cruzó en rojo y en ese momento nos pegó el patrullero. Terminamos haciendo trompo, fueron dos segundos”, precisó la mujer.
Asimismo, aclaró que no escuchó la sirena del patrullero ni vio las luces. Aunque, explicó: “No me voy a tirar en contra de la policía que venía haciendo su trabajo, porque siempre pedimos que los busquen. Ellos también arriesgaron su vida”.
Sobre el final, la señora habló sobre su estado de salud. “Estamos muy golpeados, pero bien porque teníamos los cinturones puestos”.
Una persecución policial terminó durante la madrugada de este jueves con un choque múltiple en el barrio porteño de Constitución. El patrullero impactó contra un vehículo en el cruce de Santiago del Estero y Juan de Garay y también alcanzó a un auto estacionado. Hubo cinco heridos, entre ellos dos policías, dos ocupantes del vehículo y un barrendero.
Un patrullero perseguía a un auto, chocó contra otro vehículo y terminó involucrando a un tercero estacionado. Resultado: cinco heridos y una esquina de Constitución convertida en escenario de una persecución que terminó con la coordinación habitual del tránsito porteño: nadie sabe por dónde pasar.
Según los testigos, el auto perseguido circulaba a más de 100 kilómetros por hora y habría cruzado un semáforo en rojo. El patrullero intentó seguirlo, pero en Santiago del Estero y Juan de Garay la persecución terminó como una partida de bowling bastante poco recomendable: primero un auto, después otro y, de yapa, un barrendero que estaba trabajando.
Los dos policías, los dos ocupantes del vehículo chocado y el trabajador fueron trasladados o asistidos por las heridas sufridas. Todos permanecen fuera de peligro, que en una madrugada que empezó con una persecución y terminó con varios vehículos destrozados ya es una noticia dentro de la noticia.
El auto perseguido finalmente fue alcanzado a dos cuadras y sus dos ocupantes quedaron detenidos. Mientras tanto, los peritos y la Policía de la Ciudad trabajan para retirar los vehículos y reconstruir cómo una persecución que empezó en movimiento terminó frenando prácticamente todo alrededor.
Una de las mujeres que viajaba en el vehículo impactado contó que no escuchó la sirena ni vio las luces del patrullero. “Fue horrible, todavía estoy shockeada”, dijo después del choque.
El tránsito permanece cortado mientras se realizan las tareas en la zona. Constitución, por unas horas, cambió el ruido habitual de colectivos y bocinas por el de peritos, policías y grúas intentando ordenar el resultado de una persecución que duró más que el control del volante.