Pachu se convirtió en el primer eliminado de MasterChef Celebrity luego de presentar ante el jurado su «mila clown», una milanesa decorada con una cara de payaso que presentó varios errores durante la evaluación.
Entre las fallas más graves detectadas en la preparación estuvo la presencia de un pedazo de film plástico dentro del plato. A ese inconveniente se sumó otro problema determinante: la preparación fue presentada con grasa cruda.
Una preparación marcada por errores
La combinación de esas fallas terminó perjudicando a Pachu en la instancia decisiva. La «mila clown», concebida como una presentación llamativa, no logró superar la evaluación del jurado debido a los problemas encontrados en el plato.
Tras la devolución, Pachu quedó eliminado de MasterChef Celebrity y se transformó así en el primer participante en abandonar la competencia.
Pachu fue el primer eliminado de MasterChef Celebrity luego de presentar ante el jurado su «mila clown», una milanesa con forma de payaso que acumuló errores decisivos. Entre los problemas más graves, el plato contenía un pedazo de film plástico y grasa cruda, fallas que terminaron marcando su salida de la competencia.
La cocina de MasterChef Celebrity tiene una regla implícita bastante sencilla: todo lo que llega al plato debería ser, en términos generales, comestible. Pachu decidió explorar los límites filosóficos de esa premisa con su «mila clown», una milanesa con cara de payaso que terminó haciendo honor a su nombre por motivos que probablemente nadie había previsto. El plato ingresó al jurado como una propuesta gastronómica y salió convertido en una auditoría de materiales: carne, grasa cruda y, para completar una experiencia digna de un catálogo de ferretería culinaria, un pedazo de film plástico.
El problema no fue únicamente que la milanesa tuviera rostro. El verdadero drama fue que parecía haber sido diseñada por alguien que interpretó la consigna de cocinar como una invitación a incorporar todas las fases posibles de una cocina profesional, incluida la etapa del embalaje. Mientras otros participantes intentaban conquistar al jurado con sabores y técnicas, la «mila clown» ofrecía algo más conceptual: la posibilidad de preguntarse, antes de cada bocado, si era necesario retirar el envoltorio.
La grasa cruda terminó de darle al plato ese espíritu de obra inconclusa que ningún jurado gastronómico suele celebrar. Así, Pachu se convirtió en el primer eliminado de la competencia, víctima de una creación que consiguió reunir en un mismo plato humor involuntario, problemas de cocción y un elemento plástico que jamás figuró entre los ingredientes recomendados. La «mila clown» quería sacar una sonrisa, pero terminó protagonizando una despedida: pocas veces un payaso tuvo una noche tan seria.