El 30 de septiembre de 2000, el automovilismo argentino despedía a Rubén Luis Di Palma, una de las figuras más reconocidas de su historia. El «Loco» construyó una trayectoria de 37 años de actividad oficial y sostuvo una vigencia extraordinaria: consiguió victorias en Turismo Carretera tanto a los 19 como a los 53 años.
Los números permiten dimensionar parte de su recorrido. Di Palma disputó 633 competencias y consiguió 118 triunfos a lo largo de su extensa carrera, atravesando diferentes generaciones, categorías y etapas del automovilismo nacional.
Sus números en el Turismo Carretera
El Turismo Carretera ocupó un lugar central en su trayectoria. Di Palma fue bicampeón de la categoría en 1970 y 1971 y mantuvo durante décadas una marca particular vinculada con Torino.
Hasta 2022, fue el último piloto que había conseguido coronarse campeón del TC con esa marca. Su vigencia dentro de la categoría se prolongó durante décadas y su última victoria llegó en 1998, en el Autódromo de Buenos Aires, al mando de un Ford Falcon.
La amplitud temporal de sus resultados fue una de las características más destacadas de su carrera: logró ganar en el Turismo Carretera siendo todavía un joven de 19 años y volvió a hacerlo a los 53.
Campeón en múltiples categorías
La trayectoria del «Loco» no estuvo limitada al Turismo Carretera. En 1983 se consagró campeón del TC2000, mientras que en Sport Prototipo consiguió tres campeonatos consecutivos, correspondientes a las temporadas de 1971, 1972 y 1973.
También obtuvo los títulos de Mecánica Argentina F1 en 1974 y 1978 y se coronó campeón de Supercart en 1993, completando un palmarés que atravesó algunas de las principales categorías de su época.
De Argentina a Nürburgring y Le Mans
Di Palma también tuvo participación en escenarios internacionales. Representó a la Argentina en las 84 Horas de Nürburgring de 1969 y participó de las tradicionales 24 Horas de Le Mans.
Su extensa carrera deportiva llegó a su tramo final en 2000. En mayo de ese año, pocos meses antes de su muerte, disputó su última final en Buenos Aires y cerró un ciclo de 37 años de actividad oficial en las pistas.
Di Palma murió el 30 de septiembre de 2000. Su recorrido, marcado por 633 competencias, 118 triunfos, campeonatos en distintas especialidades y una vigencia deportiva que se extendió durante casi cuatro décadas, dejó al «Loco» como uno de los nombres emblemáticos del automovilismo argentino.
El automovilismo argentino recuerda a Rubén Luis Di Palma, fallecido el 30 de septiembre de 2000, tras una trayectoria de 37 años de actividad oficial. El «Loco» disputó 633 competencias, consiguió 118 triunfos y fue campeón en múltiples categorías. En Turismo Carretera se consagró en 1970 y 1971 y logró victorias desde los 19 hasta los 53 años.
Rubén Luis Di Palma tenía una relación bastante particular con el paso del tiempo: aparentemente consideraba que envejecer era una sugerencia administrativa. Ganó en Turismo Carretera a los 19 años y volvió a hacerlo a los 53, cuando buena parte de los mortales ya considera una hazaña levantarse del sillón sin emitir algún ruido preocupante. El «Loco», en cambio, seguía subiéndose a un auto de carrera con la saludable intención de llegar antes que todos.
Los números explican por qué su apellido terminó convertido prácticamente en una institución del automovilismo argentino: 633 competencias y 118 victorias. Una estadística que obliga a preguntarse en qué momento encontraba tiempo para hacer cualquier otra cosa. Di Palma corrió durante 37 años de manera oficial y pasó por categorías con una naturalidad que hoy parecería exigir varias vidas profesionales, un equipo de especialistas y probablemente tres calendarios simultáneos.
Fue bicampeón del Turismo Carretera, campeón del TC2000, dominó temporadas de Sport Prototipo, consiguió títulos en Mecánica Argentina F1 y también celebró en Supercart. Además, representó al país en Nürburgring y Le Mans, porque evidentemente limitarse a competir en la Argentina habría sido una existencia excesivamente tranquila para alguien apodado «Loco».
Su última victoria en el TC llegó en 1998, con un Ford Falcon, y su última final fue en mayo de 2000. Para entonces llevaba casi cuatro décadas compitiendo oficialmente. El 30 de septiembre de ese mismo año terminó su historia, pero comenzó otra: la del piloto que dejó de ser solamente un nombre en las clasificaciones para transformarse en una referencia permanente. Porque los autos se detienen, las temporadas terminan y los récords eventualmente cambian de dueño; algunas leyendas, en cambio, parecen haber encontrado la manera de seguir acelerando.