Una serie de análisis realizados sobre muestras de granizo recolectadas en la localidad de Funes, Santa Fe, detectó la presencia de microplásticos, metales y distintos elementos químicos. El fenómeno ocurrió en medio de los intensos temporales que durante los últimos días afectaron a diferentes puntos de la Argentina.
Parte del granizo que cayó durante la tormenta fue conservado para su estudio y posteriormente enviado a tres laboratorios independientes: dos ubicados en Rosario y uno en Córdoba.
Qué encontraron en las muestras de granizo
Los primeros estudios identificaron calcio, potasio, sodio, aluminio, arsénico, bario, boro, cromo, estroncio, magnesio, nitratos, plata, silicio, yodo y zinc. A esa lista se sumó la detección de partículas de microplásticos.
Los resultados, sin embargo, todavía se encuentran en una etapa preliminar. La identificación de esas sustancias no permite establecer por sí sola cuál es su procedencia ni determinar de qué manera llegaron hasta las piedras de hielo analizadas.
Por ese motivo, la presencia de los distintos elementos deberá ser evaluada dentro del contexto de los procesos atmosféricos que intervienen tanto en las precipitaciones como en la formación del granizo.
Cómo pueden llegar partículas al interior del granizo
Durante una precipitación, las gotas de agua y los cristales de hielo pueden incorporar partículas que permanecen suspendidas en la atmósfera. En el caso específico del granizo, estos materiales pueden quedar atrapados durante los sucesivos ciclos de congelamiento y crecimiento que se producen dentro de las nubes de tormenta.
El granizo se forma a partir de esos procesos internos y puede atravesar distintas capas de una nube antes de caer. Durante ese recorrido, determinadas partículas presentes en el aire pueden quedar incorporadas en su estructura.
Los microplásticos también pueden encontrarse suspendidos en la atmósfera y ser transportados por corrientes de aire, por lo que su presencia en las muestras constituye un dato que deberá continuar bajo análisis antes de establecer conclusiones sobre su procedencia.
Los estudios realizados hasta el momento confirman la detección de distintos compuestos y partículas en las muestras recolectadas en Funes, aunque todavía no existe una determinación sobre su origen ni sobre el mecanismo específico mediante el cual quedaron incorporados al granizo.
Un análisis preliminar de muestras de granizo recolectadas en Funes, Santa Fe, detectó microplásticos, metales y diversos elementos químicos tras los intensos temporales registrados en los últimos días en distintas zonas de la Argentina. Las muestras fueron enviadas a tres laboratorios independientes y, por ahora, los resultados no permiten determinar el origen de las partículas ni cómo llegaron al granizo.
Microplásticos en el granizo. La tormenta cayó sobre Funes y, además del clásico combo de agua, hielo y vecinos mirando el cielo desde la ventana, dejó muestras que terminaron en un laboratorio con una lista de componentes bastante más larga que la etiqueta de un paquete de galletitas.
Los análisis preliminares detectaron calcio, potasio, sodio, aluminio, arsénico, bario, boro, cromo, estroncio, magnesio, nitratos, plata, silicio, yodo, zinc y partículas de microplásticos. Una especie de tabla periódica delivery que llegó desde las nubes sin ticket, factura ni explicación sobre quién hizo el pedido.
La presencia de estos elementos, sin embargo, no alcanza para determinar su origen ni permite afirmar cómo terminaron incorporados al granizo. Las precipitaciones pueden capturar partículas suspendidas en la atmósfera y, durante la formación de las piedras de hielo, algunas pueden quedar atrapadas en los sucesivos procesos de congelamiento dentro de las nubes.
Los microplásticos también circulan por el aire y pueden desplazarse mediante corrientes atmosféricas, de manera que encontrarlos en una muestra no convierte automáticamente a cada nube en un contenedor aéreo de residuos. Para eso harán falta más estudios, algo menos vistoso que una teoría extraordinaria pero bastante más útil.
Por ahora, el hallazgo está en etapa preliminar y las muestras siguen bajo análisis en laboratorios independientes. El cielo todavía no entrega prospecto.