La Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN) anunció tres paros nacionales de 24 horas durante noviembre, en el marco de un nuevo plan de lucha para reclamar mejoras salariales y la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.

Las medidas de fuerza están previstas para el martes 3, el jueves 12 y el lunes 16 de noviembre y alcanzarán al personal nodocente de las universidades nacionales de todo el país.

La decisión fue adoptada por el Consejo Directivo de FATUN, que resolvió profundizar las acciones gremiales ante la falta de avances en las negociaciones paritarias con el Gobierno nacional.

Desde la Federación explicaron que las jornadas de protesta forman parte de una estrategia destinada a «continuar con un plan de lucha hasta que el Gobierno Nacional entienda que la sociedad argentina quiere un futuro con educación».

El reclamo está dirigido a la administración del presidente Javier Milei y se concentra en dos cuestiones centrales: la recomposición de los ingresos de los trabajadores universitarios y el cumplimiento de la legislación aprobada para financiar el sistema de educación superior.

Paro universitario: las tres fechas confirmadas por FATUN

El cronograma anunciado por la organización gremial contempla tres jornadas de cese de actividades de 24 horas:

Martes 3 de noviembre: primera jornada de paro nacional del personal nodocente.

Jueves 12 de noviembre: segunda medida de fuerza prevista dentro del plan de lucha.

Lunes 16 de noviembre: tercera jornada de protesta anunciada por la Federación.

La convocatoria tiene alcance nacional y comprende a los trabajadores nodocentes de las universidades públicas, quienes cumplen funciones administrativas, técnicas, de mantenimiento y de apoyo al funcionamiento institucional.

La interrupción de estas tareas puede afectar distintos servicios y actividades universitarias, según la organización de cada institución y el nivel de adhesión a la medida.

FATUN fundamentó la decisión en la necesidad de obtener una respuesta salarial y presupuestaria por parte del Ejecutivo.

En su pronunciamiento, la Federación exigió una solución con carácter de «urgente» y sostuvo: «Seguimos unidos y organizados, defendiendo nuestros derechos, nuestros salarios y la educación pública».

El reclamo salarial y la falta de acuerdo con el Gobierno

El conflicto se desarrolla en un contexto de desacuerdo en las negociaciones paritarias entre el sector nodocente y el Gobierno nacional.

Los representantes gremiales consideran necesaria una recomposición salarial que permita recuperar los ingresos de los trabajadores universitarios.

Además de la cuestión salarial, FATUN reclama que se garanticen los recursos destinados al funcionamiento de las universidades nacionales y al desarrollo de sus actividades de investigación.

La Federación vincula estos planteos con la necesidad de sostener el sistema público de educación superior y asegurar condiciones adecuadas para el desempeño de sus trabajadores.

La convocatoria a tres jornadas de paro constituye una nueva instancia de presión gremial ante la ausencia de un acuerdo que permita resolver el conflicto.

Qué ocurre con la Ley de Financiamiento Universitario

Uno de los principales puntos de controversia es la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso de la Nación.

La norma atravesó un proceso de confrontación institucional luego de que el presidente Javier Milei dispusiera su veto.

Posteriormente, ambas cámaras del Congreso reunieron la mayoría de dos tercios necesaria para insistir con la ley y dejar sin efecto el veto presidencial.

Tras esa decisión legislativa, el Poder Ejecutivo promulgó la norma mediante el Decreto 759/2025.

Sin embargo, el Gobierno condicionó su aplicación a que el Congreso determinara las fuentes de financiamiento correspondientes y asignara las partidas necesarias dentro del Presupuesto nacional.

La administración nacional fundamentó esa posición en la falta de previsión presupuestaria y en el impacto fiscal que, según su evaluación, tendría la implementación de las disposiciones aprobadas.

Desde el sector gremial, en cambio, se exige el cumplimiento de la ley y la asignación de los recursos previstos para el sistema universitario.

Esta diferencia mantiene abierto el conflicto entre los trabajadores y el Ejecutivo, sin que las negociaciones hayan derivado en un acuerdo salarial y presupuestario.

Las tres jornadas de paro anunciadas para noviembre se inscriben en ese escenario de reclamos, con la recomposición salarial y el financiamiento de las universidades públicas como principales demandas.

El desarrollo de las negociaciones durante las próximas semanas será determinante para establecer si se producen avances que permitan modificar el escenario de conflicto planteado por FATUN.