El presidente Javier Milei recibió en la Casa Rosada a las autoridades y miembros de Argentinos por la Educación, en un encuentro dedicado a evaluar los avances del Plan de Alfabetización y definir nuevas prioridades para mejorar los aprendizajes en el sistema educativo argentino.
La organización reconoció el cumplimiento del compromiso asumido por Milei durante la campaña electoral en materia de alfabetización y destacó que la iniciativa «obtuvo resultados».
De la reunión participaron también la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.
Durante el encuentro, las autoridades nacionales y los representantes de la organización analizaron la continuidad de las políticas educativas y coincidieron en la importancia de fortalecer los conocimientos de los estudiantes.
Uno de los principales ejes fue la «necesidad de avanzar en la mejora de los aprendizajes de matemática, siguiendo el trabajo realizado en lengua».
La agenda educativa se desarrolla en un contexto de preocupación por los resultados de las evaluaciones internacionales, que reflejan dificultades persistentes en matemática, lectura y ciencias.
Milei y Argentinos por la Educación acordaron sostener el Plan de Alfabetización
El reconocimiento de Argentinos por la Educación estuvo centrado en el compromiso del Gobierno nacional con las políticas de alfabetización.
La organización valoró el cumplimiento de la promesa electoral vinculada con esta problemática y destacó los resultados obtenidos mediante las acciones impulsadas.
En ese marco, tanto la Presidencia como los representantes de la entidad asumieron el compromiso de «sostener» el Plan de Alfabetización de cara a 2027.
También ratificaron la voluntad de continuar trabajando conjuntamente para mejorar la calidad educativa y avanzar en cambios pedagógicos.
La incorporación de matemática como una de las próximas prioridades responde a la necesidad de fortalecer los aprendizajes en una disciplina que presenta dificultades significativas entre los estudiantes argentinos.
De esta manera, el Gobierno busca dar continuidad a la agenda de alfabetización y ampliar el trabajo hacia otras áreas fundamentales de la enseñanza.
El Gobierno propone publicar los resultados educativos de cada escuela
Durante la reunión, Sandra Pettovello planteó la necesidad de modificar el artículo 97 de la Ley de Educación Nacional, con el objetivo de permitir la publicación de información sobre los resultados educativos de los establecimientos escolares.
Según lo informado por el Gobierno, la propuesta apunta a que las familias puedan acceder a datos sobre el desempeño académico de las instituciones.
La iniciativa permitiría que padres y responsables de los estudiantes conozcan y evalúen los resultados educativos de las escuelas.
El planteo forma parte de una agenda orientada a ampliar la disponibilidad de información sobre el sistema educativo y facilitar el seguimiento de los aprendizajes.
La modificación legislativa fue presentada como una necesidad durante el encuentro, sin que se informara en el material una fecha para su tratamiento parlamentario.
Pruebas PISA: Argentina quedó en el puesto 75 de 91 países en matemática
El encuentro se produjo en un contexto marcado por los resultados internacionales del sistema educativo argentino.
De acuerdo con los datos atribuidos a las pruebas PISA 2025 en el informe difundido por Argentinos por la Educación, el país registró retrocesos en las tres áreas evaluadas respecto de la medición anterior.
En Matemática, Argentina quedó ubicada en el puesto 75 entre 91 países y ocupó la octava posición dentro de la región.
La puntuación promedio descendió de 378 a 367 puntos, lo que representa una caída de 11 puntos respecto de la evaluación precedente.
Los resultados reflejan las dificultades que enfrentan los estudiantes de 15 años para alcanzar los aprendizajes esperados en esta disciplina.
La situación de matemática adquiere especial relevancia después de que el Gobierno y Argentinos por la Educación coincidieran en la necesidad de incorporar esa área como una nueva prioridad de trabajo.
Lectura y ciencias: los otros resultados del informe educativo
En Lectura, Argentina se ubicó en el puesto 62 del ranking internacional y mantuvo la octava posición regional.
El promedio nacional pasó de 401 puntos en 2022 a 389 puntos, con una disminución de 12 puntos entre ambas mediciones.
En tanto, en Ciencias, el país ocupó el puesto 71 entre los 91 participantes, nuevamente en el octavo lugar dentro de América Latina.
En esta disciplina, la puntuación promedio descendió de 406 a 393 puntos, lo que representa una reducción de 13 puntos.
Los datos consignados en el informe muestran retrocesos en las tres áreas consideradas y refuerzan la preocupación por el desempeño académico de los estudiantes.
Las posiciones y puntuaciones mencionadas corresponden a la información presentada en el material sobre la evaluación internacional.
Más de 11.000 estudiantes argentinos participaron de la evaluación
El informe técnico citado incluyó una muestra de 11.093 estudiantes de 15 años, pertenecientes a 412 escuelas de todo el territorio nacional.
Según los datos consignados, esa muestra representó a un universo aproximado de más de 600.000 jóvenes.
Las evaluaciones internacionales permiten observar el desempeño de los estudiantes en distintas áreas del conocimiento y comparar los resultados entre los sistemas educativos participantes.
En el caso argentino, las cifras incluidas en el informe muestran dificultades en matemática, lectura y ciencias, áreas fundamentales para la formación académica.
El desafío de mejorar estos indicadores formó parte de la agenda abordada durante la reunión entre el Gobierno nacional y Argentinos por la Educación.
La continuidad del Plan de Alfabetización hasta 2027, el fortalecimiento de los aprendizajes de matemática y la propuesta de publicar los resultados educativos por escuela quedaron planteados como los principales ejes de trabajo conjunto entre las autoridades nacionales y la organización.
El presidente Javier Milei recibió en Casa Rosada a representantes de Argentinos por la Educación, quienes reconocieron los avances del Gobierno en su compromiso con la alfabetización. Durante el encuentro, del que participaron Karina Milei y Sandra Pettovello, se acordó sostener el Plan de Alfabetización hasta 2027, mejorar los aprendizajes de matemática y promover mayor transparencia sobre los resultados educativos de las escuelas.
La educación argentina protagonizó una escena que podría desconcertar a cualquier estudiante de matemática: mientras el Gobierno recibía un reconocimiento por su compromiso con la alfabetización, los datos internacionales incluidos en el informe mostraban al país en el puesto 75 de 91 participantes en esa materia. Una combinación que permite celebrar una política pública y, simultáneamente, preguntarse cuántas generaciones harán falta para que las cuentas empiecen a cerrar.
Javier Milei recibió en la Casa Rosada a representantes de Argentinos por la Educación, acompañado por Karina Milei y Sandra Pettovello. La organización destacó el cumplimiento del compromiso electoral en alfabetización y el encuentro permitió fijar una nueva prioridad: mejorar matemática. La decisión tiene una lógica difícil de cuestionar. Después de concentrarse en que los alumnos puedan comprender lo que leen, el siguiente desafío consiste en conseguir que también puedan calcular cuánto falta para alcanzar resultados satisfactorios.
Los números presentados en el material aportan una dimensión particularmente incómoda. Argentina aparece en el puesto 62 en Lectura, 71 en Ciencias y 75 en Matemática. En las tres disciplinas figura octava dentro de la región. Una regularidad estadística que, al menos, demuestra que el sistema educativo mantiene cierta consistencia: cuando se trata de ocupar posiciones rezagadas, ninguna asignatura quiere quedarse afuera.
La ministra Pettovello también propuso modificar el artículo 97 de la Ley de Educación Nacional para permitir la publicación de resultados por escuela. La iniciativa busca que las familias puedan conocer y evaluar el desempeño de los establecimientos. En otras palabras, que los padres tengan acceso a información concreta sobre la educación de sus hijos, una posibilidad que suena tan elemental que sorprende que todavía requiera una discusión legislativa.
Por supuesto, publicar resultados no equivale automáticamente a mejorarlos. Un termómetro puede informar con admirable precisión que alguien tiene fiebre, pero difícilmente alcance con exhibirlo para resolver el problema. La transparencia puede ser una herramienta valiosa; el desafío será que los datos se traduzcan en decisiones pedagógicas y no simplemente en una nueva colección de tablas que todos miren con preocupación antes de continuar con sus actividades.
El Gobierno y la organización acordaron sostener el Plan de Alfabetización de cara a 2027. La continuidad resulta relevante en un país donde las políticas educativas suelen necesitar más tiempo que los ciclos electorales para mostrar cambios profundos. Mientras tanto, la agenda suma matemática, lectura, ciencias y resultados escolares. El desafío es considerable: lograr que los estudiantes aprendan más y que, algún día, las estadísticas educativas argentinas dejen de parecer el ejercicio más difícil de toda la evaluación.
