Fricción, la histórica banda de rock argentino liderada por Richard Coleman, volverá a los escenarios después de cuatro décadas para presentarse en el Quilmes Rock 2027. El regreso reunirá a la formación de 1987 y marcará un nuevo capítulo en la trayectoria de uno de los grupos vinculados con la renovación musical de los años ochenta.
El festival está programado para los días 16, 17 y 18 de abril de 2027, aunque la sede todavía no fue confirmada.
La grilla incluirá a figuras centrales del rock nacional, como Fito Páez, Los Fabulosos Cadillacs, Divididos y Ratones Paranoicos, además de la banda australiana Jet.
En ese contexto, la reaparición de Fricción representa uno de los anuncios destacados para los seguidores de la escena alternativa argentina de los años ochenta.
La banda, que tuvo entre sus primeros integrantes a Gustavo Cerati, volverá a reunirse bajo el liderazgo de Coleman, quien confirmó el entusiasmo de los músicos por compartir nuevamente un escenario.
Richard Coleman confirmó el regreso de Fricción después de 40 años
Tras conocerse la participación de la banda en el Quilmes Rock, Richard Coleman habló sobre la decisión de retomar el proyecto musical.
En una entrevista con radio Mega 98.3, el músico explicó que la invitación al festival permitió recuperar el contacto entre los integrantes.
«Estamos súper contentos. Surgió la posibilidad de hacerlo en el Quilmes Rock y creo que no podríamos haberlo hecho de otra manera. Fue un gran pretexto para volver a hablarnos y decir: ‘Lo hacemos esta vez’. En 40 años nunca nos juntamos. Nos pareció un buen momento», expresó.
El artista también señaló que todavía no comenzaron los ensayos, aunque existe entusiasmo por reencontrarse en una sala y comprobar cómo suena nuevamente el grupo.
El regreso estará centrado en la formación de 1987, una de las etapas más representativas de la historia de Fricción.
La presentación de abril de 2027 será, por lo tanto, una oportunidad para recuperar en vivo parte del repertorio de una banda que dejó su marca en la escena del rock argentino.
La historia de Fricción y los primeros conciertos con Gustavo Cerati
Los orígenes de Fricción se remontan a mediados de los años ochenta, cuando Richard Coleman y Gustavo Cerati comenzaron a desarrollar el proyecto.
El anuncio del regreso incluyó una referencia a los tres conciertos que la banda ofreció en abril de 1985 en el Stud Free Pub, un espacio emblemático del circuito musical alternativo ubicado en el barrio porteño de Bajo Belgrano.
Por ese escenario también pasaron grupos fundamentales del rock nacional, como Sumo, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y Soda Stereo.
La primera formación de Fricción estaba integrada por Richard Coleman, Gustavo Cerati en guitarra, Fernando Samalea en batería y Christian Basso en bajo.
Aquellas tres presentaciones de 1985 fueron las únicas ocasiones en las que Cerati actuó como integrante de la banda.
Sin embargo, su relación artística con Coleman y el proyecto continuó después de esos conciertos.
En 1986, cuando Soda Stereo ya había alcanzado una importante repercusión con el álbum Nada Personal, Cerati participó como músico invitado en la grabación de «Consumación o Consumo», el disco de Fricción.
Su participación constituye uno de los vínculos más recordados entre ambas experiencias musicales y refleja la cercanía artística que existía entre sus protagonistas.
Cómo nació Fricción: el recuerdo de Coleman sobre Cerati
En una entrevista realizada en 2025, Richard Coleman recordó cómo surgió el proyecto y el papel que tuvo Gustavo Cerati en sus primeros pasos.
El músico explicó que ambos mantenían una relación personal y artística anterior a la formación de Fricción, aunque llevaban un tiempo sin tocar juntos.
Sobre aquel período, Coleman relató:
«Lo de Fricción lo armamos con Gustavo, nosotros dos. Me llamó él, para mi sorpresa, porque nosotros nos veíamos amistosamente, socialmente, pero para el ’83 hacía rato que no tocábamos juntos, él estaba muy enfocado con ponerle fichas a Soda. Y me llama y me dice, literal: ‘Che, ¿todavía tenés esos temas? ¿No tenés ganas de que los toquemos? Quiero probar algunas cosas’. El nombre era mío«.
El testimonio reconstruye el origen de una colaboración que permitió desarrollar una propuesta musical paralela al crecimiento que experimentaba Soda Stereo durante aquellos años.
También confirma que el nombre de Fricción fue una elección de Coleman y que Cerati tuvo una participación directa en la puesta en marcha del grupo.
Si bien su paso como integrante fue breve, el vínculo quedó asociado a una etapa de intensa actividad creativa dentro del rock argentino.
Quilmes Rock 2027: fechas, artistas confirmados y sede pendiente
La nueva edición del Quilmes Rock se realizará el 16, 17 y 18 de abril de 2027, con una programación que reunirá a referentes históricos del rock argentino y artistas internacionales.
Entre los principales nombres anunciados figuran Fito Páez, Los Fabulosos Cadillacs, Divididos, Ratones Paranoicos y Jet.
La presencia de Fricción se suma a una grilla caracterizada por la participación de músicos y bandas con una extensa trayectoria, especialmente vinculados con la escena que se consolidó durante la década de 1980.
La sede del festival todavía se encuentra pendiente de confirmación, por lo que el anuncio del regreso de Fricción se conoce antes de que estén definidos todos los detalles de la realización del encuentro.
Mientras tanto, Richard Coleman y sus compañeros deberán comenzar los ensayos para preparar una presentación que llegará después de cuatro décadas sin reunirse.
El concierto previsto para abril de 2027 permitirá reencontrar al público con una etapa significativa de la historia de Fricción, desde sus primeras actuaciones junto a Gustavo Cerati hasta la formación que protagonizará este regreso.
La banda argentina Fricción, liderada por Richard Coleman, volverá a reunirse después de cuatro décadas para presentarse en el Quilmes Rock 2027, previsto para el 16, 17 y 18 de abril, con sede todavía por confirmar. El regreso recuperará la formación de 1987 y pondrá nuevamente en escena a un grupo histórico del rock nacional, cuyos comienzos estuvieron vinculados con Gustavo Cerati.
El rock argentino encontró una nueva manera de desafiar al calendario: reunir una banda después de 40 años y anunciarlo como si sus integrantes simplemente hubieran salido a comprar cigarrillos. Fricción regresará en el Quilmes Rock 2027, porque aparentemente cuatro décadas constituyen un plazo razonable para ponerse de acuerdo sobre una fecha de ensayo. Richard Coleman confirmó que todavía no comenzaron a practicar, aunque el entusiasmo está intacto. Un detalle alentador: primero consiguieron reunirse; ahora falta comprobar si las canciones también recuerdan cómo encontrarlos.
El festival tendrá a Fito Páez, Los Fabulosos Cadillacs, Divididos y Ratones Paranoicos entre sus principales nombres. Una programación que demuestra que los años ochenta no terminaron: simplemente se tomaron un descanso, actualizaron sus contratos y regresaron con una producción más ambiciosa. En ese paisaje de leyendas, Fricción aparece como una pieza especialmente singular, una banda que permaneció fuera de los escenarios durante décadas y decidió volver justo cuando la nostalgia se convirtió en una de las industrias más resistentes de la Argentina.
La historia tiene un ingrediente que cualquier documental de rock agradecería: Gustavo Cerati participó de la primera formación de Fricción en 1985, junto con Coleman, Fernando Samalea y Christian Basso. Fueron apenas tres presentaciones en el Stud Free Pub, pero alcanzaron para dejar una anécdota que todavía circula cuatro décadas después. Hay grupos que necesitan una extensa discografía para entrar en la historia; otros consiguen hacerlo con tres conciertos y un guitarrista que luego se convertiría en una figura fundamental del rock latinoamericano.
La relación de Cerati con Fricción continuó al año siguiente, cuando participó como invitado en la grabación de «Consumación o Consumo». El vínculo demuestra que el rock de aquellos años funcionaba como una red de colaboraciones bastante más efectiva que muchas reuniones actuales de planificación cultural. Los músicos compartían escenarios, canciones e ideas, mientras construían buena parte del repertorio que todavía ocupa lugares privilegiados en los festivales.
Coleman explicó que el Quilmes Rock ofreció la excusa perfecta para retomar el contacto. La frase tiene una elegancia notable: después de 40 años sin reunirse, lo único que faltaba era una invitación suficientemente convincente. Ahora llegará el momento de entrar a una sala de ensayo, recuperar el sonido y comprobar qué sucede cuando una historia musical interrumpida vuelve a ponerse en movimiento.
El público tendrá su oportunidad en abril de 2027. Mientras tanto, Fricción ya consiguió algo extraordinario: convertir una ausencia de cuatro décadas en una de las novedades de un festival. En un país donde casi todo parece repetirse, el regreso de una banda histórica tiene al menos una ventaja: esta vez, la repetición es precisamente lo que sus seguidores estaban esperando.
