La Dirección Nacional de Gestión de Política Industrial abrió las solicitudes el sábado 7 de noviembre. Las empresas pueden presentarlas por Trámites a Distancia hasta las 23:59 del martes 17, según la Disposición 451/2026, publicada el 6 de noviembre.
Cómo se reparten las 50.000 unidades
La disposición reserva 25.000 unidades para terminales automotrices radicadas en el país y otras 25.000 para los demás importadores. Para las terminales, prevé una base de hasta 750 unidades por participante. El saldo se distribuye con una ponderación de 65% para la participación en la producción nacional y 35% para la participación en los patentamientos de vehículos electrificados, entre 2024 y octubre de 2026.
Para los demás importadores, se distribuyen 15.000 unidades entre quienes superan las 9.000 importadas o en trámite; 3.000 para quienes acumulan entre 2.000 y 9.000; 1.500 para quienes registran desde 700 hasta menos de 2.000; y 500 para quienes tienen menos de 700. Los nuevos participantes cuentan con una reserva de 5.000 unidades.
Dentro de esa reserva, 2.500 unidades corresponden a iniciativas con tecnologías innovadoras y otras 2.500 a empresas que comprometan inversiones en infraestructura de carga. Para acceder a este último grupo, deben presentar un plan de al menos 20 puntos de carga, que deberán estar operativos como máximo el 31 de enero de 2028.
Qué implica para quienes buscan comprar uno
El arancel extrazona del 0% es un beneficio para las empresas que importen vehículos dentro del régimen. No es una inscripción para compradores y, por sí solo, no confirma una rebaja del precio final.
La página oficial del trámite establece topes de valor FOB por unidad: US$ 35.000 para eléctricos puros; US$ 18.000 para híbridos convencionales y enchufables; y US$ 16.000 para híbridos leves. El valor FOB no es el precio de venta en una concesionaria.
Las empresas necesitan CUIT, clave fiscal de nivel 3 o superior, TAD asociado a ARCA y una planilla de unidades a importar. La página oficial del trámite ofrece las planillas para la convocatoria 2027.
Las empresas adjudicatarias, las marcas y los modelos que ingresen, sus precios finales y su disponibilidad en San Juan todavía no están definidos. Los adjudicatarios podrán renunciar total o parcialmente al cupo sin penalidad hasta el 31 de enero de 2027.
El Gobierno abrió la convocatoria para distribuir 50.000 vehículos electrificados que podrán importarse con arancel extrazona del 0%. Las empresas pueden solicitar el cupo hasta las 23:59 del 17 de noviembre. El beneficio no es una inscripción para compradores particulares ni confirma una rebaja del precio final.
La fantasía colectiva de enchufar un vehículo futurista a la pared y decirle adiós al combustible tradicional acaba de chocar contra el muro de la burocracia impositiva: el Gobierno autorizó el ingreso de 50.000 unidades electrificadas con arancel extrazona del 0% para el cupo 2027, pero la ventanilla no contempla a ciudadanos comunes con ahorros temblorosos, sino exclusivamente a empresas importadoras. La Dirección Nacional de Gestión de Política Industrial habilitó el sistema el sábado 7 de noviembre y otorgó plazo hasta las 23:59 del martes 17 a través de Trámites a Distancia, según la Disposición 451/2026, obligando a los directivos corporativos a batallar contrarreloj con la clave fiscal nivel 3 y los servidores de ARCA para adjudicarse una porción del beneficio aduanero.
El esquema de distribución de las 50.000 máquinas parece diseñado por un matemático en plena crisis de insomnio: la mitad exacta, 25.000 unidades, irá a las terminales radicadas en el país —con una base de hasta 750 vehículos por participante y un remanente atado al 65% de producción nacional y 35% de patentamientos—, mientras las otras 25.000 se repartirán entre los demás importadores según su historial de operaciones. Quienes pretendan estrenarse en el negocio disponen de una reserva de 5.000 unidades, dividida entre proyectos de tecnología innovadora y firmas comprometidas a instalar un mínimo de 20 puntos de carga antes del 31 de enero de 2028, convirtiendo la aventura comercial en una odisea de cables y transformadores.
Para el consumidor que ya soñaba con deslizarse en silencio por la avenida sin empeñar el patrimonio familiar, la letra chica impone cordura: el arancel cero premia a las empresas y no garantiza rebajas en el mostrador. Aunque la normativa fijó topes de valor FOB de 35.000 dólares para eléctricos puros, 18.000 para híbridos convencionales o enchufables y 16.000 para híbridos leves, el precio de venta al público continúa siendo un enigma. Sin marcas, modelos ni disponibilidad confirmada para San Juan, y con las adjudicatarias habilitadas a renunciar al cupo sin penalidad hasta el 31 de enero de 2027, la revolución ecológica del transporte sigue reducida, de momento, a un sofisticado formulario digital.
