El Ministerio de Minería y el Ministerio de Educación de San Juan firmaron un acta complementaria con Minera Andina del Sol para fortalecer la infraestructura educativa de Iglesia y Jáchal, informó el Ministerio de Minería este viernes 6 de noviembre.
El acta complementaria es el instrumento con el que los dos ministerios y la empresa formalizaron la donación.
Por ese acuerdo, la empresa donó módulos habitacionales para los cuatro establecimientos y se ocupó de la provisión, el traslado, la instalación y el acondicionamiento de los espacios en cada predio, según el Ministerio de Minería.
Qué se hará en cada una de las cuatro escuelas
- Escuela Agroindustrial Monseñor Dr. Juan V. Cuello, de San José de Jáchal: los módulos permitirán crear y ampliar centros tecnológicos y aulas de formación.
- Escuela Agroindustrial Cornelio Saavedra, de Rodeo, departamento Iglesia: también recibirá módulos para crear y ampliar centros tecnológicos y aulas de formación.
- Escuela Paso de los Andes, de Malimán, departamento Iglesia: los módulos ampliarán la superficie áulica.
- Escuela Antártida Argentina, de Angualasto, departamento Iglesia: los módulos ampliarán la superficie áulica.
Los cuatro establecimientos están repartidos entre los dos departamentos: la Cuello está en San José de Jáchal y las otras tres, en Iglesia.
Quién define el uso de los espacios
El Ministerio de Educación definirá el uso pedagógico de los módulos y los incorporará al funcionamiento de cada institución. El Ministerio de Minería hizo las gestiones para acompañar la implementación, según el Ministerio de Minería.
El aporte llega en forma de módulos habitacionales y no como un giro de fondos a las escuelas.
El marco del acuerdo
La iniciativa se enmarca en las políticas que impulsa el gobernador Marcelo Orrego para promover el desarrollo minero y mejorar las condiciones en las comunidades vinculadas a la actividad, según el Ministerio de Minería.
El Ministerio de Minería no informó cuántos módulos se donaron, cuántos metros cuadrados suman, cuál es su valor ni cuándo se instalarán en cada escuela. Con los módulos montados, cada establecimiento los sumará a su funcionamiento, con el uso pedagógico que defina Educación.
Minera Andina del Sol donó módulos habitacionales para cuatro escuelas de Iglesia y Jáchal, en un acuerdo con Minería y Educación. En las agroindustriales Cuello, de San José de Jáchal, y Cornelio Saavedra, de Rodeo, se crearán y ampliarán centros tecnológicos y aulas de formación. En las escuelas Paso de los Andes, de Malimán, y Antártida Argentina, de Angualasto, se ampliará la superficie áulica. No se informó cuántos módulos son, su valor ni cuándo se instalan.
En un giro arquitectónico digno de la era espacial o de una partida desquiciada de SimCity cordillerano, las autoridades provinciales y Minera Andina del Sol firmaron un acta complementaria este viernes 6 de noviembre para salvar la infraestructura escolar a fuerza de contenedores habitacionales. Olvídense del ladrillo y la mezcla tradicional: cuatro escuelas de Iglesia y Jáchal recibirán estructuras prefabricadas directamente empaquetadas por la compañía minera, que se encargó de la provisión, el flete, el montaje y el acondicionamiento, porque aparentemente girar fondos en moneda de curso legal era tentar demasiado al destino inflacionario.
El reparto de estas cápsulas del saber quedó distribuido con precisión milimétrica: en San José de Jáchal, la Escuela Agroindustrial Monseñor Dr. Juan V. Cuello sumará módulos para crear y ampliar centros tecnológicos y aulas de formación, idéntica bendición futurista que aterrizará en la Escuela Agroindustrial Cornelio Saavedra de Rodeo. Mientras tanto, en Malimán y Angualasto, las escuelas Paso de los Andes y Antártida Argentina se conformarán con ampliar su clásica superficie áulica, transformando el paisaje educativo iglesiano en una suerte de estación modular donde aprender geografía o cosechar tomates parece requerir blindaje térmico de campamento minero.
Bajo la bendición política de la gestión de Marcelo Orrego, el Ministerio de Minería gestionó el pacto mientras Educación promete descifrar qué función pedagógica darles una vez ensamblados los bloques, aunque omitieron olímpicamente detallar cuántos módulos son, cuántos metros cuadrados representan, cuál es su costo real o qué día del calendario planean instalarlos. Un misterio absoluto envuelto en chapa y tornillos, donde la comunidad educativa solo sabe que el aula del futuro no viene con cimientos de cemento, sino embalada en un camión con acoplado.
