La presentación se hizo en el circuito de Interlagos, en San Pablo, durante el fin de semana del Gran Premio de Brasil, en noviembre. La propuesta se apoya en la remodelación total del Autódromo Oscar y Juan Gálvez, una obra de US$ 200 millones que ya está en marcha.
«Vinimos a reconfirmar el compromiso y la voluntad que tiene la Ciudad de Buenos Aires de recuperar la Fórmula 1», dijo Macri.
En qué consiste la obra del Gálvez
El circuito fue rediseñado por el ingeniero alemán Hermann Tilke. Las obras incluyen una nueva pista, boxes y un paddock moderno, y la capacidad pasará a más de 125.000 espectadores, según el Gobierno porteño.
El asfaltado de la pista comenzó en octubre y prevé tres capas: los sectores T7 a T12 ya tienen la primera. Se instalaron 1.700 metros de malla de seguridad y la homologación ya arrancó, con 350 metros certificados.
Además se completó el túnel que une la avenida Roca con el paddock: casi 400 metros, 25.000 metros cúbicos de tierra excavada y 7.500 de hormigón, para que camiones y motorhomes no circulen por la pista.
Qué falta para que la F1 tenga fecha
La Fórmula 1 no anunció una fecha de carrera ni firmó contrato. El primer examen real será el MotoGP de Buenos Aires, del 9 al 11 de abril, que vuelve después de 28 años y medirá si el circuito cumple los estándares que exige el automovilismo internacional.
«Lo primero es terminar la obra», dijo Macri, que definió la inversión como «una cuestión de Estado, porque es un autódromo que va a quedar para quienes vengan». El Gobierno porteño hizo la remodelación pensando en la Fórmula 1 aunque ya tenía el contrato del MotoGP.
La obra está a cargo de Autopistas Urbanas (AUSA), que abrió un turno nocturno para que las lluvias de El Niño no afecten los plazos. Con el MotoGP, la Ciudad calcula un impacto de US$ 140 millones y se presenta como Capital Mundial del Deporte 2027.
Jorge Macri presentó al titular de la Fórmula 1, Stefano Domenicali, la propuesta para que Buenos Aires vuelva a tener un Gran Premio. La reunión fue en Interlagos, en el fin de semana del Gran Premio de Brasil. La propuesta se apoya en la remodelación del Autódromo Gálvez, con US$ 200 millones en obras y capacidad para más de 125.000 espectadores. La Fórmula 1 no confirmó fecha ni firmó contrato: el primer examen será el MotoGP del 9 al 11 de abril.
En una demostración olímpica de optimismo institucional, Jorge Macri aterrizó en el circuito de Interlagos durante el Gran Premio de Brasil para reunirse con Stefano Domenicali y ofrecerle la quimera perfecta: el regreso de la Fórmula 1 al Autódromo Oscar y Juan Gálvez. El balance formal de la cumbre en San Pablo rozó la perfección burocrática: no existe fecha en el almanaque, no hay contrato firmado y la garantía descansa sobre una remodelación total de US$ 200 millones que ya devora presupuesto en el sur porteño. «Vinimos a reconfirmar el compromiso y la voluntad que tiene la Ciudad de Buenos Aires de recuperar la Fórmula 1», sintetizó el mandatario, ratificando que las intenciones sobran aunque los casilleros legales sigan completamente vacíos.
El ambicioso rediseño encomendado al ingeniero alemán Hermann Tilke promete transformar el trazado en una catedral de boxes vanguardistas, paddock moderno y capacidad ampliada para más de 125.000 espectadores. Sin embargo, el vértigo de las obras aún avanza a paso de trámite: la pavimentación iniciada en octubre prevé tres capas, pero entre los sectores T7 y T12 apenas fraguó la primera, mientras que de los 1.700 metros de malla de seguridad reglamentaria solo se certificaron 350 metros. Para garantizar que los camiones y motorhomes no interrumpan las futuras carreras imaginarias, se excavaron 25.000 metros cúbicos de tierra y se volcaron 7.500 de hormigón en un flamante túnel de casi 400 metros que conecta la avenida Roca con el corazón del circuito.
Bajo la atenta mirada de Autopistas Urbanas (AUSA), que debió implementar cuadrillas en turno nocturno para que las lluvias de El Niño no arruinen el cronograma, la administración insiste en que «lo primero es terminar la obra» y defiende el colosal gasto como «una cuestión de Estado, porque es un autódromo que va a quedar para quienes vengan». Antes de seducir a las escuderías europeas, el asfalto rendirá examen entre el 9 y el 11 de abril con el MotoGP de Buenos Aires, que vuelve tras 28 años para evaluar si la pista soporta la exigencia internacional. Con una proyección de impacto económico de US$ 140 millones y la chapa autoproclamada de Capital Mundial del Deporte 2027, la Ciudad acelera a fondo con la esperanza de que el entusiasmo alcance para tapar la falta de firmas.
