La Justicia incorporó a la investigación por presunto enriquecimiento ilícito que involucra a Manuel Adorni una factura por 8.183.303 pesos correspondiente a una compra de ropa blanca realizada durante 2025. El documento habría sido hallado en el celular del contratista Matías Tabar, según reveló el periodista Sergio Farella.
De acuerdo con la información difundida, la operación fue realizada en Rosen The Store y habría sido facturada a nombre de una persona del entorno de confianza del funcionario. La documentación pasó a formar parte de las actuaciones que analizan la evolución patrimonial del jefe de Gabinete.
Una compra bajo la lupa
Rosen es una empresa de origen chileno especializada en productos de descanso y ropa blanca de alta gama. Entre sus líneas comercializa sábanas utilizadas en suites presidenciales y hoteles de lujo de distintos países de América Latina.
La firma ofrece productos que van desde tejidos de 200 hilos hasta líneas premium de 400 y 600 hilos, elaboradas con algodón egipcio o satén. Se trata de artículos orientados al segmento de mayor poder adquisitivo y asociados al mercado hotelero de alta categoría.
La investigación sobre activos y criptomonedas
En paralelo, el fiscal Gerardo Pollicita, a cargo de la causa, solicitó un informe a la Comisión Nacional de Valores (CNV) para identificar todas las plataformas, exchanges, billeteras virtuales e intermediarios que hayan operado en Argentina desde 2012.
El pedido apunta a reconstruir el contexto del mercado de criptomonedas durante los años en que Adorni afirmó haber comenzado a invertir en Bitcoin. Según trascendió, el funcionario habría declarado una inversión inicial de 200.000 dólares en ese mercado emergente.
La fiscalía busca determinar qué entidades estaban habilitadas o desarrollaban operaciones vinculadas a activos digitales en aquel período, como parte de las medidas destinadas a verificar el origen y la evolución de los bienes bajo análisis en la causa.
La Justicia incorporó a una causa por presunto enriquecimiento ilícito una factura por más de 8 millones de pesos en ropa blanca atribuida a Manuel Adorni. El documento habría sido hallado en el celular del contratista Matías Tabar. En paralelo, la fiscalía solicitó información sobre operaciones vinculadas al mercado de criptomonedas para profundizar la investigación patrimonial.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Ocho millones de pesos en sábanas. No en una habitación de hotel cinco estrellas, no en una cadena internacional de resorts. Sábanas. El tipo de gasto que la mayoría de la gente resuelve con una promo bancaria y una discusión sobre cuántos años más puede durar el juego que ya tiene.
La cifra apareció en una factura y abrió una puerta incómoda: cuando el precio de la ropa blanca empieza a parecerse al de un departamento usado, la conversación deja de ser sobre descanso y pasa a ser sobre patrimonio. Dormir bien es importante; dormir sobre algodón egipcio por más de ocho millones ya entra en otra categoría presupuestaria.
La marca elegida abastece suites presidenciales y hoteles de lujo en distintos países. Son esas sábanas que prometen una experiencia cercana a la levitación horizontal. El mercado las vende como textiles; el marketing, como si fueran una membresía premium al paraíso. Lo único que les falta es emitir comunicado de prensa después de cada siesta.
Mientras tanto, la investigación tomó otro carril. El fiscal pidió información sobre plataformas, exchanges y billeteras virtuales que operaron en el país durante más de una década. Porque cuando aparecen explicaciones vinculadas a inversiones tempranas en criptomonedas, el expediente empieza a recorrer el mismo camino que miles de argentinos hicieron alguna vez: entrar por curiosidad y salir con veinte pestañas abiertas intentando entender dónde quedó la plata.
Según trascendió, el foco está puesto en operaciones que se remontarían a los primeros años del mercado cripto local. Una época en la que comprar Bitcoin era una actividad reservada para entusiastas tecnológicos, personas con mucha fe en internet o individuos convencidos de que algún día una moneda digital iba a valer más que un auto.
Ahora la Justicia revisa documentos, facturas y movimientos financieros. Las sábanas quedaron en el centro de la escena porque son el detalle imposible de ignorar: el recibo doméstico que aparece en medio de una investigación patrimonial y termina ocupando más espacio que cualquier catálogo de decoración.
Hay gastos que pasan inadvertidos y otros que entran a un expediente con la sutileza de una reposera en un ascensor. Estas sábanas eligieron la segunda opción.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La Justicia incorporó a la investigación por presunto enriquecimiento ilícito que involucra a Manuel Adorni una factura por 8.183.303 pesos correspondiente a una compra de ropa blanca realizada durante 2025. El documento habría sido hallado en el celular del contratista Matías Tabar, según reveló el periodista Sergio Farella.
De acuerdo con la información difundida, la operación fue realizada en Rosen The Store y habría sido facturada a nombre de una persona del entorno de confianza del funcionario. La documentación pasó a formar parte de las actuaciones que analizan la evolución patrimonial del jefe de Gabinete.
Una compra bajo la lupa
Rosen es una empresa de origen chileno especializada en productos de descanso y ropa blanca de alta gama. Entre sus líneas comercializa sábanas utilizadas en suites presidenciales y hoteles de lujo de distintos países de América Latina.
La firma ofrece productos que van desde tejidos de 200 hilos hasta líneas premium de 400 y 600 hilos, elaboradas con algodón egipcio o satén. Se trata de artículos orientados al segmento de mayor poder adquisitivo y asociados al mercado hotelero de alta categoría.
La investigación sobre activos y criptomonedas
En paralelo, el fiscal Gerardo Pollicita, a cargo de la causa, solicitó un informe a la Comisión Nacional de Valores (CNV) para identificar todas las plataformas, exchanges, billeteras virtuales e intermediarios que hayan operado en Argentina desde 2012.
El pedido apunta a reconstruir el contexto del mercado de criptomonedas durante los años en que Adorni afirmó haber comenzado a invertir en Bitcoin. Según trascendió, el funcionario habría declarado una inversión inicial de 200.000 dólares en ese mercado emergente.
La fiscalía busca determinar qué entidades estaban habilitadas o desarrollaban operaciones vinculadas a activos digitales en aquel período, como parte de las medidas destinadas a verificar el origen y la evolución de los bienes bajo análisis en la causa.
La Justicia incorporó a una causa por presunto enriquecimiento ilícito una factura por más de 8 millones de pesos en ropa blanca atribuida a Manuel Adorni. El documento habría sido hallado en el celular del contratista Matías Tabar. En paralelo, la fiscalía solicitó información sobre operaciones vinculadas al mercado de criptomonedas para profundizar la investigación patrimonial.
Ocho millones de pesos en sábanas. No en una habitación de hotel cinco estrellas, no en una cadena internacional de resorts. Sábanas. El tipo de gasto que la mayoría de la gente resuelve con una promo bancaria y una discusión sobre cuántos años más puede durar el juego que ya tiene.
La cifra apareció en una factura y abrió una puerta incómoda: cuando el precio de la ropa blanca empieza a parecerse al de un departamento usado, la conversación deja de ser sobre descanso y pasa a ser sobre patrimonio. Dormir bien es importante; dormir sobre algodón egipcio por más de ocho millones ya entra en otra categoría presupuestaria.
La marca elegida abastece suites presidenciales y hoteles de lujo en distintos países. Son esas sábanas que prometen una experiencia cercana a la levitación horizontal. El mercado las vende como textiles; el marketing, como si fueran una membresía premium al paraíso. Lo único que les falta es emitir comunicado de prensa después de cada siesta.
Mientras tanto, la investigación tomó otro carril. El fiscal pidió información sobre plataformas, exchanges y billeteras virtuales que operaron en el país durante más de una década. Porque cuando aparecen explicaciones vinculadas a inversiones tempranas en criptomonedas, el expediente empieza a recorrer el mismo camino que miles de argentinos hicieron alguna vez: entrar por curiosidad y salir con veinte pestañas abiertas intentando entender dónde quedó la plata.
Según trascendió, el foco está puesto en operaciones que se remontarían a los primeros años del mercado cripto local. Una época en la que comprar Bitcoin era una actividad reservada para entusiastas tecnológicos, personas con mucha fe en internet o individuos convencidos de que algún día una moneda digital iba a valer más que un auto.
Ahora la Justicia revisa documentos, facturas y movimientos financieros. Las sábanas quedaron en el centro de la escena porque son el detalle imposible de ignorar: el recibo doméstico que aparece en medio de una investigación patrimonial y termina ocupando más espacio que cualquier catálogo de decoración.
Hay gastos que pasan inadvertidos y otros que entran a un expediente con la sutileza de una reposera en un ascensor. Estas sábanas eligieron la segunda opción.