El Paso Internacional Cristo Redentor alcanzó un récord de 31 días consecutivos cerrado debido a las nevadas y las condiciones meteorológicas adversas que continúan afectando a la zona de Alta Montaña.
La situación mantiene a aproximadamente 3.400 camiones a la espera de poder cruzar hacia Chile, mientras transportistas y autoridades siguen con atención la evolución del tiempo para determinar cuándo podrá restablecerse el tránsito internacional.
Por el momento, el pronóstico no ofrece señales favorables inmediatas y hasta el martes no se vislumbraría una ventana de buen tiempo que permita avanzar hacia una eventual reapertura.
La nieve mantiene bloqueado el corredor internacional
El cierre del Paso Cristo Redentor responde a las condiciones generadas por las nevadas en la cordillera, que impiden garantizar un tránsito seguro entre Argentina y Chile.
La prolongación del fenómeno llevó al corredor a acumular 31 jornadas sin funcionamiento, estableciendo un nuevo récord de cierre.
En ese contexto, miles de vehículos de carga permanecen detenidos en distintos sectores de Alta Montaña a la espera de una habilitación.
La reapertura no depende únicamente de que deje de nevar. Antes será necesario evaluar las condiciones del camino, los accesos y la seguridad general del corredor.
Argentina y Chile deberán coordinar la reapertura
La decisión de habilitar nuevamente el túnel internacional deberá ser coordinada entre las autoridades de Argentina y Chile, una vez que exista una ventana meteorológica que permita realizar las tareas necesarias y garantizar la circulación.
El objetivo será restablecer el tránsito solamente cuando las condiciones permitan reducir los riesgos para transportistas y viajeros.
Hasta entonces, los aproximadamente 3.400 camiones que esperan en la zona deberán continuar aguardando novedades oficiales.
Las condiciones meteorológicas previstas para los próximos días no anticipan, por ahora, una mejora inmediata.
La expectativa está puesta en la próxima semana, cuando podría aparecer una ventana sin nuevas nevadas que permita analizar una eventual reapertura del Paso Cristo Redentor.
Mientras tanto, el corredor internacional continúa cerrado y acumula más de un mes sin tránsito, en uno de los períodos de interrupción más prolongados registrados en la conexión terrestre entre Argentina y Chile.
El Paso Internacional Cristo Redentor alcanzó un récord de 31 días cerrado debido a las persistentes nevadas y las condiciones meteorológicas adversas en Alta Montaña. Alrededor de 3.400 camiones permanecen a la espera de la reapertura. Las autoridades de Argentina y Chile siguen evaluando el escenario y, por el momento, no se prevé una ventana favorable antes del martes.
31 días cerrado y unos 3.400 camiones esperando en Alta Montaña. El Paso Cristo Redentor alcanzó un récord que nadie tenía demasiadas ganas de festejar: un mes completo con la cordillera funcionando como una enorme barrera de nieve entre Argentina y Chile.
El tiempo no ofrece tregua y, por ahora, tampoco aparece una ventana clara para habilitar nuevamente el tránsito. Miles de transportistas siguen pendientes del pronóstico con una dedicación que normalmente se reserva para una final del Mundial, aunque acá el resultado depende de la nieve, el viento y de que ambos lados de la montaña digan que finalmente se puede pasar.
La reapertura requiere coordinación entre autoridades argentinas y chilenas, porque despejar un túnel internacional no funciona como sacar nieve de la entrada de casa con una pala y buena voluntad. Hace falta verificar rutas, accesos y condiciones de seguridad antes de permitir que una fila de miles de camiones vuelva a avanzar.
Según el panorama previsto, hasta el martes no aparecerían condiciones meteorológicas suficientemente favorables. La espera continúa entonces en Alta Montaña, donde cada jornada adicional transforma el estacionamiento involuntario en una especie de ciudad logística a 3.000 metros, pero sin plaza, intendente ni demasiadas opciones para cambiar de paisaje.
El cierre prolongado también vuelve a dejar expuesta la dependencia de este corredor para el transporte terrestre entre Argentina y Chile. Mientras la nieve siga mandando, la integración regional queda reducida a una larga fila de motores apagados.
La cordillera no puso barrera. Esta vez directamente puso llave.