El primer Mapa Mamográfico Federal puso cifras a las dificultades que atraviesa la detección temprana del cáncer de mama en Argentina. El relevamiento identificó 1.498 mamógrafos en todo el país, aunque solamente pudieron analizarse 404 equipos pertenecientes al sistema público y distribuidos en 23 provincias.

Los resultados mostraron que una proporción significativa de la infraestructura disponible enfrenta problemas para funcionar con normalidad. Entre los equipos estatales relevados, 90 presentaban desperfectos técnicos y otros 46 estaban directamente fuera de servicio. En conjunto, esto implica que aproximadamente uno de cada tres mamógrafos públicos analizados tenía alguna limitación operativa.

Desigualdades en la distribución y el funcionamiento

El estudio también detectó diferencias importantes en la distribución territorial de los equipos. Buenos Aires, Santa Fe, Santiago del Estero, CABA y Entre Ríos concentran la mayor cantidad de mamógrafos públicos, un escenario que evidencia las disparidades existentes en el acceso a esta tecnología según el lugar del país.

La disponibilidad física de los aparatos, además, no significa necesariamente que puedan utilizarse durante toda la jornada. Según el relevamiento, el 42% de los mamógrafos funciona menos de seis horas diarias, lo que reduce la capacidad para realizar estudios y atender la demanda existente.

A las dificultades técnicas y horarias se suma la disponibilidad de recursos humanos. El informe encontró 33 establecimientos que cuentan con mamógrafos, pero no disponen de suficiente personal técnico para operarlos. De esta manera, parte de la infraestructura instalada enfrenta obstáculos que van más allá del estado de conservación de los equipos.

La tecnología, apenas una parte del acceso

El Mapa Mamográfico Federal fue realizado por Fundación Instituto Natura y Surcos Asociación Civil y plantea que la presencia de tecnología por sí sola no garantiza que las personas puedan acceder efectivamente a los estudios necesarios para la detección temprana del cáncer de mama.

El diagnóstico señala la necesidad de acompañar el equipamiento con mantenimiento adecuado, disponibilidad de profesionales, mayor amplitud horaria y sistemas que permitan realizar el seguimiento de cada caso. Esos factores resultan determinantes para que la infraestructura existente pueda traducirse en una atención efectiva.

Los datos relevados permiten dimensionar así un problema que combina desperfectos técnicos, equipos fuera de servicio, diferencias territoriales, horarios limitados y falta de personal. El desafío no se restringe a aumentar la cantidad de mamógrafos disponibles, sino también a garantizar que los existentes puedan funcionar y ser utilizados de manera sostenida dentro del sistema público de salud.