El viceministro de Economía, José Luis Daza, aseguró que “ya están los brotes verdes” para que la población comience a percibir los efectos de la mejora en las variables macroeconómicas. Además, defendió el rumbo del programa económico y sostuvo que los fundamentos actuales permitirán que las elecciones no desestabilicen la economía.
Consultado por el uso de una expresión asociada al gobierno de Mauricio Macri, Daza aclaró que nunca respaldó plenamente aquella estrategia económica. “Yo, personalmente, no apoyé la política económica del gobierno del presidente Macri. Hizo muchas cosas bien, pero yo fui crítico porque no estaba de acuerdo con la política fiscal”, afirmó en una entrevista con Radio Mitre.
Los “brotes verdes” y la situación económica
El funcionario reconoció las dificultades que atraviesan muchas familias para llegar a fin de mes y remarcó que el Gobierno tiene presente esa realidad. “Que la gente no llegue a fin de mes es una tragedia. Ser pobre es una tragedia, pero nosotros evitamos una catástrofe”, expresó.
Según explicó, el equilibrio macroeconómico alcanzado “va a generar y está generando las condiciones para que la gente lo empiece a sentir”, al tiempo que insistió en que “ya están los brotes verdes”. También afirmó que el Ejecutivo trabaja para mejorar las condiciones de vida de la población.
Daza señaló que actualmente “se están creando las bases, se están creando las empresitas, se están creando los empleos poco a poco, que todavía no se ven”. Para ilustrar ese proceso citó un proverbio japonés: “Los japoneses tienen un dicho muy importante: hace más ruido un árbol cayéndose que cien plantitas empezando a crecer”.
El viceministro indicó que esos primeros indicios ya pueden observarse en sectores como la energía, la minería y las exportaciones industriales, y sostuvo que el crecimiento del empleo llegará con el tiempo. También afirmó que la eliminación de trabas laborales y regulatorias permitirá aprovechar el potencial productivo del país.
En ese marco, aseguró que desde el inicio de la actual gestión el objetivo fue crear condiciones para mejorar el poder adquisitivo y el empleo. “Todo el esfuerzo ha sido concentrado en generar las condiciones para que los argentinos puedan llegar a fin de mes, que sus ingresos puedan crecer y que el trabajo pueda crecer”, señaló.
Además, sostuvo que el programa económico se desarrolla “sin populismo, sin trucos, sin trampas” y afirmó que las medidas implementadas buscan generar más puestos de trabajo y mejores salarios.
Daza también destacó que el presidente Javier Milei estableció como prioridad que el proceso de ordenamiento fiscal no afectara a los sectores más vulnerables y valoró el trabajo conjunto entre el Ministerio de Capital Humano y el Ministerio de Economía para focalizar la asistencia social.
La mejora de Moody’s y el objetivo de alcanzar el grado de inversión
El funcionario calificó como positiva la decisión de Moody’s de mejorar la calificación de la deuda soberana argentina y sostuvo que esa medida contribuirá a reducir el costo del financiamiento para el Estado, las empresas y las familias.
“Es muy positiva para la gente, para la población. Confirma que vamos en la dirección correcta, pero, más que eso, lo que implica es que se reduce el costo del crédito para la Argentina, para todos los argentinos, para la gente, para las empresas y para el Gobierno”, afirmó.
Según explicó, un menor costo del crédito permitirá que proyectos de inversión que hoy no son viables puedan obtener financiamiento, ampliando la capacidad productiva y favoreciendo la creación de empleo.
Daza sostuvo que la meta del Gobierno es que Argentina alcance el grado de inversión en 2031, categoría reservada para economías consideradas más seguras desde el punto de vista financiero.
“Grado de inversión quiere decir que entraste en la categoría de los países más seguros del mundo. Dejaste de ser un país con riesgos de insolvencia”, explicó.
En ese sentido, estimó que ese escenario permitiría reducir el riesgo país entre 200 y 300 puntos básicos, disminuyendo el costo del crédito y consolidando la estabilidad macroeconómica.
El viceministro destacó además que las tres agencias calificadoras que mejoraron la nota de la deuda argentina coincidieron en señalar un cambio estructural en la economía.
“Yo diría que de las cosas más importantes que dijeron las tres agencias de rating que subieron la categoría argentina es que mencionaron que acá hay un cambio estructural, un cambio de dirección. Esto no es un ajuste cíclico temporal, sino que se consolida la base para que la Argentina, a diferencia del pasado”, sostuvo.
Asimismo, afirmó que Moody’s consideró que el actual programa económico “es muy diferente a los anteriores que se trataron en Argentina, que tenían muchos parches de corto plazo”, y señaló que el mensaje para los inversores es que “esta vez es diferente”.
Agregó que esa visión coincide con la del Fondo Monetario Internacional y otros organismos internacionales, que, según indicó, observan un cambio estructural en la orientación económica del país.
Salarios, pobreza y el escenario hacia 2027
Daza aseguró que la pobreza descendió desde niveles superiores al 50% hasta “números del veintitantos por ciento” y afirmó que el Gobierno continuará trabajando para reducirla.
Al mismo tiempo, reconoció que durante los últimos años los salarios, el empleo y la producción permanecieron estancados.
“Si yo saco la foto desde 2010, los salarios en Argentina no crecen, están estancados y han venido bajando. El empleo en Argentina no crece y ha estado bajando. Si vemos la producción industrial, todos los indicadores han estado absolutamente estancados”, expresó.
Para el funcionario, el desafío consiste en revertir tres décadas de estancamiento económico y crear condiciones para aprovechar el potencial productivo del país. En ese sentido, afirmó que existen solicitudes de inversión por 140.000 millones de dólares destinadas a desarrollarse en Argentina.
Finalmente, al ser consultado sobre el impacto que podrían tener las elecciones presidenciales de 2027, Daza rechazó que los procesos electorales sean por sí mismos un factor de crisis.
“Constantemente escucho en Argentina que todos dicen que las elecciones políticas están asociadas a crisis financieras, del tipo de cambio. Mi mensaje es el siguiente: las elecciones, en Argentina como en ninguna parte del mundo, generan crisis. Lo que genera crisis son los desequilibrios macro”, afirmó.
Según explicó, las crisis económicas responden a desequilibrios acumulados y los procesos electorales únicamente pueden actuar como detonantes. “La elección la puede gatillar, la dispara. Pero, si no hay pólvora, no hay balas ahí, no va a pasar nada”, sostuvo.
En ese marco, aseguró que el objetivo oficial es llegar a los próximos comicios con una economía sólida, sin desequilibrios macroeconómicos, en crecimiento y con una inflación en descenso.
El viceministro de Economía, José Luis Daza, afirmó que “ya están los brotes verdes” para describir los primeros signos de recuperación de la economía y sostuvo que el Gobierno trabaja para que las mejoras macroeconómicas se reflejen en los ingresos y el empleo. Además, defendió el programa económico, valoró la mejora de la calificación de la deuda por parte de Moody’s y aseguró que el equilibrio fiscal permitirá afrontar las elecciones de 2027 sin sobresaltos financieros.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
“Ya están los brotes verdes”. La frase volvió al escenario político como si hubiera estado guardada en un placard junto a un viejo manual de optimismo económico. Esta vez la pronunció José Luis Daza, aunque aclaró que nunca compartió la política fiscal del gobierno que la hizo famosa.
La economía argentina tiene una curiosa habilidad para reciclar expresiones con más constancia que algunos programas de reciclado urbano. Cambian los funcionarios, cambian los diagnósticos y hasta cambian los enemigos de turno, pero ciertas metáforas sobreviven con la resistencia de un Renault 12 que sigue arrancando cada mañana contra toda lógica.
Daza sostuvo que las condiciones para crecer ya comenzaron a construirse, aunque admitió que todavía no son perceptibles para buena parte de la población. Lo describió con una imagen japonesa: hace más ruido un árbol que cae que cien plantas empezando a crecer. En la práctica, el problema es que cuando la heladera sigue haciendo eco, las plantitas todavía parecen trabajar en modo silencioso.
El funcionario insistió en que la prioridad fue evitar una crisis mayor y crear las condiciones para que aumenten el empleo, los salarios y la inversión. También aseguró que sectores como la energía, la minería y las exportaciones industriales ya muestran señales positivas. Es el clásico momento en el que la promesa llega antes que la foto, como esas obras que se inauguran con render y recién después conocen el cemento.
La mejora en la calificación de Moody’s fue presentada como otra señal de confianza hacia el rumbo económico. Menor costo del crédito, más inversiones y un objetivo ambicioso: alcanzar el grado de inversión en 2031. Una meta de largo plazo en un país donde muchas veces el calendario económico cambia más rápido que los precios de la góndola.
También hubo espacio para una teoría sobre las elecciones: no generan crisis, dijo Daza; las crisis nacen de los desequilibrios y las urnas apenas aprietan el gatillo. La pólvora, según su explicación, ya no estaría. Ahora resta comprobar si los brotes verdes crecen antes de que alguien vuelva a cambiar el jardinero.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El viceministro de Economía, José Luis Daza, aseguró que “ya están los brotes verdes” para que la población comience a percibir los efectos de la mejora en las variables macroeconómicas. Además, defendió el rumbo del programa económico y sostuvo que los fundamentos actuales permitirán que las elecciones no desestabilicen la economía.
Consultado por el uso de una expresión asociada al gobierno de Mauricio Macri, Daza aclaró que nunca respaldó plenamente aquella estrategia económica. “Yo, personalmente, no apoyé la política económica del gobierno del presidente Macri. Hizo muchas cosas bien, pero yo fui crítico porque no estaba de acuerdo con la política fiscal”, afirmó en una entrevista con Radio Mitre.
Los “brotes verdes” y la situación económica
El funcionario reconoció las dificultades que atraviesan muchas familias para llegar a fin de mes y remarcó que el Gobierno tiene presente esa realidad. “Que la gente no llegue a fin de mes es una tragedia. Ser pobre es una tragedia, pero nosotros evitamos una catástrofe”, expresó.
Según explicó, el equilibrio macroeconómico alcanzado “va a generar y está generando las condiciones para que la gente lo empiece a sentir”, al tiempo que insistió en que “ya están los brotes verdes”. También afirmó que el Ejecutivo trabaja para mejorar las condiciones de vida de la población.
Daza señaló que actualmente “se están creando las bases, se están creando las empresitas, se están creando los empleos poco a poco, que todavía no se ven”. Para ilustrar ese proceso citó un proverbio japonés: “Los japoneses tienen un dicho muy importante: hace más ruido un árbol cayéndose que cien plantitas empezando a crecer”.
El viceministro indicó que esos primeros indicios ya pueden observarse en sectores como la energía, la minería y las exportaciones industriales, y sostuvo que el crecimiento del empleo llegará con el tiempo. También afirmó que la eliminación de trabas laborales y regulatorias permitirá aprovechar el potencial productivo del país.
En ese marco, aseguró que desde el inicio de la actual gestión el objetivo fue crear condiciones para mejorar el poder adquisitivo y el empleo. “Todo el esfuerzo ha sido concentrado en generar las condiciones para que los argentinos puedan llegar a fin de mes, que sus ingresos puedan crecer y que el trabajo pueda crecer”, señaló.
Además, sostuvo que el programa económico se desarrolla “sin populismo, sin trucos, sin trampas” y afirmó que las medidas implementadas buscan generar más puestos de trabajo y mejores salarios.
Daza también destacó que el presidente Javier Milei estableció como prioridad que el proceso de ordenamiento fiscal no afectara a los sectores más vulnerables y valoró el trabajo conjunto entre el Ministerio de Capital Humano y el Ministerio de Economía para focalizar la asistencia social.
La mejora de Moody’s y el objetivo de alcanzar el grado de inversión
El funcionario calificó como positiva la decisión de Moody’s de mejorar la calificación de la deuda soberana argentina y sostuvo que esa medida contribuirá a reducir el costo del financiamiento para el Estado, las empresas y las familias.
“Es muy positiva para la gente, para la población. Confirma que vamos en la dirección correcta, pero, más que eso, lo que implica es que se reduce el costo del crédito para la Argentina, para todos los argentinos, para la gente, para las empresas y para el Gobierno”, afirmó.
Según explicó, un menor costo del crédito permitirá que proyectos de inversión que hoy no son viables puedan obtener financiamiento, ampliando la capacidad productiva y favoreciendo la creación de empleo.
Daza sostuvo que la meta del Gobierno es que Argentina alcance el grado de inversión en 2031, categoría reservada para economías consideradas más seguras desde el punto de vista financiero.
“Grado de inversión quiere decir que entraste en la categoría de los países más seguros del mundo. Dejaste de ser un país con riesgos de insolvencia”, explicó.
En ese sentido, estimó que ese escenario permitiría reducir el riesgo país entre 200 y 300 puntos básicos, disminuyendo el costo del crédito y consolidando la estabilidad macroeconómica.
El viceministro destacó además que las tres agencias calificadoras que mejoraron la nota de la deuda argentina coincidieron en señalar un cambio estructural en la economía.
“Yo diría que de las cosas más importantes que dijeron las tres agencias de rating que subieron la categoría argentina es que mencionaron que acá hay un cambio estructural, un cambio de dirección. Esto no es un ajuste cíclico temporal, sino que se consolida la base para que la Argentina, a diferencia del pasado”, sostuvo.
Asimismo, afirmó que Moody’s consideró que el actual programa económico “es muy diferente a los anteriores que se trataron en Argentina, que tenían muchos parches de corto plazo”, y señaló que el mensaje para los inversores es que “esta vez es diferente”.
Agregó que esa visión coincide con la del Fondo Monetario Internacional y otros organismos internacionales, que, según indicó, observan un cambio estructural en la orientación económica del país.
Salarios, pobreza y el escenario hacia 2027
Daza aseguró que la pobreza descendió desde niveles superiores al 50% hasta “números del veintitantos por ciento” y afirmó que el Gobierno continuará trabajando para reducirla.
Al mismo tiempo, reconoció que durante los últimos años los salarios, el empleo y la producción permanecieron estancados.
“Si yo saco la foto desde 2010, los salarios en Argentina no crecen, están estancados y han venido bajando. El empleo en Argentina no crece y ha estado bajando. Si vemos la producción industrial, todos los indicadores han estado absolutamente estancados”, expresó.
Para el funcionario, el desafío consiste en revertir tres décadas de estancamiento económico y crear condiciones para aprovechar el potencial productivo del país. En ese sentido, afirmó que existen solicitudes de inversión por 140.000 millones de dólares destinadas a desarrollarse en Argentina.
Finalmente, al ser consultado sobre el impacto que podrían tener las elecciones presidenciales de 2027, Daza rechazó que los procesos electorales sean por sí mismos un factor de crisis.
“Constantemente escucho en Argentina que todos dicen que las elecciones políticas están asociadas a crisis financieras, del tipo de cambio. Mi mensaje es el siguiente: las elecciones, en Argentina como en ninguna parte del mundo, generan crisis. Lo que genera crisis son los desequilibrios macro”, afirmó.
Según explicó, las crisis económicas responden a desequilibrios acumulados y los procesos electorales únicamente pueden actuar como detonantes. “La elección la puede gatillar, la dispara. Pero, si no hay pólvora, no hay balas ahí, no va a pasar nada”, sostuvo.
En ese marco, aseguró que el objetivo oficial es llegar a los próximos comicios con una economía sólida, sin desequilibrios macroeconómicos, en crecimiento y con una inflación en descenso.
El viceministro de Economía, José Luis Daza, afirmó que “ya están los brotes verdes” para describir los primeros signos de recuperación de la economía y sostuvo que el Gobierno trabaja para que las mejoras macroeconómicas se reflejen en los ingresos y el empleo. Además, defendió el programa económico, valoró la mejora de la calificación de la deuda por parte de Moody’s y aseguró que el equilibrio fiscal permitirá afrontar las elecciones de 2027 sin sobresaltos financieros.
“Ya están los brotes verdes”. La frase volvió al escenario político como si hubiera estado guardada en un placard junto a un viejo manual de optimismo económico. Esta vez la pronunció José Luis Daza, aunque aclaró que nunca compartió la política fiscal del gobierno que la hizo famosa.
La economía argentina tiene una curiosa habilidad para reciclar expresiones con más constancia que algunos programas de reciclado urbano. Cambian los funcionarios, cambian los diagnósticos y hasta cambian los enemigos de turno, pero ciertas metáforas sobreviven con la resistencia de un Renault 12 que sigue arrancando cada mañana contra toda lógica.
Daza sostuvo que las condiciones para crecer ya comenzaron a construirse, aunque admitió que todavía no son perceptibles para buena parte de la población. Lo describió con una imagen japonesa: hace más ruido un árbol que cae que cien plantas empezando a crecer. En la práctica, el problema es que cuando la heladera sigue haciendo eco, las plantitas todavía parecen trabajar en modo silencioso.
El funcionario insistió en que la prioridad fue evitar una crisis mayor y crear las condiciones para que aumenten el empleo, los salarios y la inversión. También aseguró que sectores como la energía, la minería y las exportaciones industriales ya muestran señales positivas. Es el clásico momento en el que la promesa llega antes que la foto, como esas obras que se inauguran con render y recién después conocen el cemento.
La mejora en la calificación de Moody’s fue presentada como otra señal de confianza hacia el rumbo económico. Menor costo del crédito, más inversiones y un objetivo ambicioso: alcanzar el grado de inversión en 2031. Una meta de largo plazo en un país donde muchas veces el calendario económico cambia más rápido que los precios de la góndola.
También hubo espacio para una teoría sobre las elecciones: no generan crisis, dijo Daza; las crisis nacen de los desequilibrios y las urnas apenas aprietan el gatillo. La pólvora, según su explicación, ya no estaría. Ahora resta comprobar si los brotes verdes crecen antes de que alguien vuelva a cambiar el jardinero.