La FIFA detalló las distintas infracciones atribuidas a la AFA y estableció una multa conjunta de 321.000 dólares. La sanción no corresponde a un único episodio, sino a una serie de hechos contemplados en diferentes artículos del Código Disciplinario del organismo internacional.
Entre los puntos incluidos en la resolución figura el artículo 13, apartado 2 c), que sanciona la conducta de “servirse de un evento deportivo para realizar manifestaciones de índole distinta a la deportiva”. Según lo consignado en el fallo, esta infracción está relacionada con la exhibición de una bandera en referencia a las Malvinas.
Discriminación, conducta y seguridad
La sanción también alcanza a la AFA por otros episodios ocurridos en las tribunas. FIFA aplicó el artículo 15 del Código Disciplinario, correspondiente a “Discriminación y agresiones racistas”, a raíz de cánticos y gestos discriminatorios realizados por aficionados presentes en el estadio.
Además, el organismo internacional citó el artículo 14, apartado 5, referido a la conducta incorrecta de un equipo, y sumó la aplicación del artículo 17, vinculado con el orden y la seguridad durante los partidos.
De esta manera, FIFA reunió en una misma resolución distintas situaciones ocurridas alrededor del encuentro y fijó una de las sanciones económicas más significativas que deberá afrontar la AFA en este contexto.
Una multa de 321.000 dólares
La cifra final establecida por FIFA asciende a 321.000 dólares y contempla el conjunto de infracciones detalladas en el fallo. La resolución atribuye responsabilidades relacionadas con el comportamiento de los aficionados, los episodios de discriminación y las condiciones de organización y seguridad del evento.
La cuestión de la bandera de Malvinas quedó expresamente incluida dentro del castigo al ser considerada por FIFA una manifestación de índole distinta a la estrictamente deportiva, de acuerdo con el artículo mencionado en la resolución.
La sanción representa un nuevo frente para la conducción de la AFA, que deberá analizar los alcances de la decisión y cumplir con lo establecido por el organismo rector del fútbol mundial.
FIFA encuadró los hechos dentro de distintos artículos de su reglamento y dejó asentados en el fallo los motivos vinculados con la bandera de Malvinas, los episodios de racismo y discriminación y las cuestiones relacionadas con la seguridad.
La FIFA sancionó a la AFA con una multa conjunta de 321.000 dólares por distintas infracciones vinculadas con discriminación, seguridad, conducta del equipo y la utilización de un evento deportivo para manifestaciones ajenas a esa actividad. Entre los hechos contemplados por el organismo figura la exhibición de una bandera en referencia a las Malvinas.
La FIFA decidió que el partido no terminara con el pitazo final y trasladó el juego a un terreno donde la pelota no rueda, pero los dólares vuelan. El organismo internacional repasó su Código Disciplinario con entusiasmo de auditor que acaba de encontrar una carpeta mal archivada y terminó confeccionando para la AFA una cuenta de 321.000 dólares. No hubo una única infracción capaz de semejante producción: el monto surgió de un menú completo de faltas, con discriminación, cuestiones de seguridad, conducta incorrecta y hasta manifestaciones consideradas ajenas al deporte.
En ese catálogo apareció además la bandera vinculada con las Malvinas, encuadrada por FIFA dentro del artículo que sanciona “servirse de un evento deportivo para realizar manifestaciones de índole distinta a la deportiva”. La escena dejó una de esas paradojas administrativas que sólo el fútbol internacional puede fabricar con absoluta seriedad: noventa minutos pueden incluir cánticos, banderas, tensión, pasión y discusiones históricas, pero al final todo termina ordenado en apartados, incisos y una cifra con seis dígitos.
El expediente tampoco se conformó con un solo artículo. FIFA incorporó disposiciones sobre “Discriminación y agresiones racistas”, conducta incorrecta de un equipo y orden y seguridad durante los partidos. En otras palabras, la resolución quedó armada como una formación táctica donde cada artículo ocupó su posición y todos terminaron atacando el mismo arco: la tesorería de la AFA.
Ahora la conducción del fútbol argentino deberá cumplir con la sanción y analizar los alcances del fallo. La FIFA, mientras tanto, volvió a demostrar que en sus competiciones existen dos tablas que conviene mirar: la de posiciones y la del Código Disciplinario. La primera puede definir quién clasifica; la segunda, como quedó claro esta vez, puede hacer que una bandera, un cántico o un problema de seguridad termine convertido en una factura internacional bastante menos festiva que cualquier festejo de tribuna.