El presidente Javier Milei cerró este miércoles una agenda exprés en la ciudad de Los Ángeles, Estados Unidos, donde participó de la 29° Conferencia Anual del Instituto Milken y mantuvo encuentros con inversores y autoridades de compañías internacionales. La actividad formó parte de una nueva gira orientada a reforzar el perfil internacional del Gobierno y atraer capitales hacia la Argentina.
El viaje tuvo una duración acotada en suelo estadounidense. La agenda difundida indicaba que el vuelo presidencial partiría desde Buenos Aires el martes 5 de mayo, llegaría a Los Ángeles durante la madrugada del miércoles 6 y emprendería el regreso esa misma noche, con arribo previsto a la Ciudad de Buenos Aires este jueves 7 de mayo a las 13:30.
Discurso ante el Instituto Milken
El eje central de la visita fue la disertación de Milei en el cierre de la Conferencia Anual del Instituto Milken, un foro con sede en Los Ángeles que reúne a referentes de las finanzas, la tecnología, los negocios, la política pública y la filantropía. La Oficina del Presidente confirmó que el mandatario brindó allí su discurso durante la jornada del miércoles.
Durante su exposición, Milei defendió los resultados de su programa económico y volvió a presentar a la Argentina como una oportunidad para inversores globales. También pidió nuevas mejoras en la calificación crediticia del país y sostuvo: “Merecemos que sigan mejorando la calificación crediticia”.
La conferencia contó con la presencia de figuras internacionales del mundo financiero y empresarial. Entre los participantes mencionados por la cobertura del evento estuvieron Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional; Larry Fink, CEO de BlackRock; Rafael Grossi, director general del OIEA; y otros dirigentes políticos, empresarios y referentes globales.
Reuniones con empresarios e inversores
Antes de la disertación, Milei mantuvo un encuentro con inversionistas y autoridades de compañías en Los Ángeles. Según la comunicación oficial, lo acompañaron el ministro de Economía, Luis Caputo; el canciller, Pablo Quirno; y el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford.
La agenda inicial también contemplaba una reunión con Michael Milken, fundador del instituto anfitrión. Sin embargo, algunas versiones periodísticas señalaron que el encuentro privado fue cancelado a último momento por problemas de salud del financista, y que en su lugar Milei, Quirno y Caputo participaron de una reunión con empresarios interesados en invertir en la Argentina.
El anuncio de Chevron
El dato económico más relevante del viaje fue informado por Luis Caputo, quien mantuvo una reunión con representantes de Chevron. El ministro sostuvo que la petrolera presentará en los próximos días un nuevo proyecto bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones por más de USD 10.000 millones.
Caputo señaló que participó del encuentro junto a Pablo Quirno y Alec Oxenford, y que por parte de Chevron estuvieron Eimar Bonner, directora financiera de la compañía, y Laura Lane, responsable de asuntos corporativos. La petrolera estadounidense ya tiene presencia en el desarrollo de Vaca Muerta, uno de los activos estratégicos que el Gobierno busca potenciar mediante nuevas inversiones.
Una gira enfocada en los mercados
La visita a Los Ángeles se inscribe en la estrategia internacional de Milei de exhibir el rumbo económico ante fondos, bancos, empresas tecnológicas y compañías energéticas. El Gobierno buscó colocar como mensaje central la previsibilidad fiscal, el proceso de reformas y el nuevo marco normativo para grandes inversiones.
Con la comitiva ya de regreso, el oficialismo destacó el contacto directo con inversores y el anuncio vinculado a Chevron como resultado concreto de la gira. La agenda fue breve, pero concentró los principales objetivos de la Casa Rosada en el frente externo: sostener la confianza de los mercados, atraer proyectos estratégicos y reforzar el alineamiento económico con Estados Unidos.
<p>Javier Milei cerró una agenda exprés en Los Ángeles, donde participó de la 29° Conferencia Anual del Instituto Milken y mantuvo reuniones con inversores y empresarios. La comitiva estuvo integrada por Luis Caputo, Pablo Quirno y Alec Oxenford. El viaje dejó como dato central el anuncio de un proyecto de Chevron por más de USD 10.000 millones bajo el RIGI. :contentReference[oaicite:0]{index=0}</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Javier Milei volvió a Los Ángeles en una gira tan breve que, si alguien se demoraba en migraciones, corría el riesgo de enterarse del regreso por redes sociales. La Casa Rosada comprimió en pocas horas una agenda de empresarios, financistas, conferencia global y promesas de inversión, como si el calendario fuera una hoja de Excel y el jet presidencial tuviera activado el modo turbo.
El Presidente aterrizó en la costa oeste de Estados Unidos con una misión clara: decirle al mundo financiero que la Argentina volvió a ser un destino tentador para capitales globales. Una frase que, en cualquier país normal, suena a presentación institucional; en Argentina, en cambio, viene con subtítulos, gráficos, terapia cambiaria y una fila de inversores preguntando si esta vez el “largo plazo” dura más que una promoción bancaria.
La escena principal fue la Conferencia Global del Instituto Milken, ese tipo de foro donde conviven CEOs, funcionarios, tecnólogos, financistas y personas que pueden decir “mercados emergentes” sin que se les enfríe el café. Allí Milei defendió su programa económico, habló de reformas, pidió confianza y volvió a colocar a la Argentina en la vidriera internacional, esa vidriera que el país mira desde adentro mientras intenta que no se empañe con riesgo país.
En paralelo, Luis Caputo se movió en su terreno natural: reuniones con inversores, empresas globales y anuncios escritos con cifras que obligan a contar ceros dos veces. El dato más fuerte fue Chevron, que según el ministro presentará un proyecto bajo el RIGI por más de USD 10.000 millones. En la Argentina, una cifra así no se anuncia: se posa sobre la mesa y todos alrededor tratan de no hacer movimientos bruscos.
La visita también tuvo su cuota de episodio hollywoodense. Estaba prevista una reunión con Michael Milken, anfitrión del foro y figura histórica de Wall Street, aunque versiones periodísticas indicaron que el encuentro privado se canceló por cuestiones de salud del financista. Aun así, Milei tuvo su escenario, su auditorio y su mensaje para los grandes jugadores internacionales. No hubo alfombra roja, pero casi: sólo faltó que el riesgo país apareciera disfrazado de villano de Marvel en el último acto.
El vuelo de regreso quedó programado para la noche del miércoles y el arribo a Buenos Aires para este jueves. En menos de lo que dura una discusión argentina sobre el dólar, Milei pasó por Los Ángeles, habló ante el poder financiero, buscó inversiones y dejó a su equipo celebrando el interés de Chevron. Una gira breve, intensa y diseñada para que los mercados escucharan una sola idea: el Gobierno quiere dólares, socios y una épica de estabilidad que todavía está en plena construcción.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El presidente Javier Milei cerró este miércoles una agenda exprés en la ciudad de Los Ángeles, Estados Unidos, donde participó de la 29° Conferencia Anual del Instituto Milken y mantuvo encuentros con inversores y autoridades de compañías internacionales. La actividad formó parte de una nueva gira orientada a reforzar el perfil internacional del Gobierno y atraer capitales hacia la Argentina.
El viaje tuvo una duración acotada en suelo estadounidense. La agenda difundida indicaba que el vuelo presidencial partiría desde Buenos Aires el martes 5 de mayo, llegaría a Los Ángeles durante la madrugada del miércoles 6 y emprendería el regreso esa misma noche, con arribo previsto a la Ciudad de Buenos Aires este jueves 7 de mayo a las 13:30.
Discurso ante el Instituto Milken
El eje central de la visita fue la disertación de Milei en el cierre de la Conferencia Anual del Instituto Milken, un foro con sede en Los Ángeles que reúne a referentes de las finanzas, la tecnología, los negocios, la política pública y la filantropía. La Oficina del Presidente confirmó que el mandatario brindó allí su discurso durante la jornada del miércoles.
Durante su exposición, Milei defendió los resultados de su programa económico y volvió a presentar a la Argentina como una oportunidad para inversores globales. También pidió nuevas mejoras en la calificación crediticia del país y sostuvo: “Merecemos que sigan mejorando la calificación crediticia”.
La conferencia contó con la presencia de figuras internacionales del mundo financiero y empresarial. Entre los participantes mencionados por la cobertura del evento estuvieron Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional; Larry Fink, CEO de BlackRock; Rafael Grossi, director general del OIEA; y otros dirigentes políticos, empresarios y referentes globales.
Reuniones con empresarios e inversores
Antes de la disertación, Milei mantuvo un encuentro con inversionistas y autoridades de compañías en Los Ángeles. Según la comunicación oficial, lo acompañaron el ministro de Economía, Luis Caputo; el canciller, Pablo Quirno; y el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford.
La agenda inicial también contemplaba una reunión con Michael Milken, fundador del instituto anfitrión. Sin embargo, algunas versiones periodísticas señalaron que el encuentro privado fue cancelado a último momento por problemas de salud del financista, y que en su lugar Milei, Quirno y Caputo participaron de una reunión con empresarios interesados en invertir en la Argentina.
El anuncio de Chevron
El dato económico más relevante del viaje fue informado por Luis Caputo, quien mantuvo una reunión con representantes de Chevron. El ministro sostuvo que la petrolera presentará en los próximos días un nuevo proyecto bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones por más de USD 10.000 millones.
Caputo señaló que participó del encuentro junto a Pablo Quirno y Alec Oxenford, y que por parte de Chevron estuvieron Eimar Bonner, directora financiera de la compañía, y Laura Lane, responsable de asuntos corporativos. La petrolera estadounidense ya tiene presencia en el desarrollo de Vaca Muerta, uno de los activos estratégicos que el Gobierno busca potenciar mediante nuevas inversiones.
Una gira enfocada en los mercados
La visita a Los Ángeles se inscribe en la estrategia internacional de Milei de exhibir el rumbo económico ante fondos, bancos, empresas tecnológicas y compañías energéticas. El Gobierno buscó colocar como mensaje central la previsibilidad fiscal, el proceso de reformas y el nuevo marco normativo para grandes inversiones.
Con la comitiva ya de regreso, el oficialismo destacó el contacto directo con inversores y el anuncio vinculado a Chevron como resultado concreto de la gira. La agenda fue breve, pero concentró los principales objetivos de la Casa Rosada en el frente externo: sostener la confianza de los mercados, atraer proyectos estratégicos y reforzar el alineamiento económico con Estados Unidos.
Javier Milei volvió a Los Ángeles en una gira tan breve que, si alguien se demoraba en migraciones, corría el riesgo de enterarse del regreso por redes sociales. La Casa Rosada comprimió en pocas horas una agenda de empresarios, financistas, conferencia global y promesas de inversión, como si el calendario fuera una hoja de Excel y el jet presidencial tuviera activado el modo turbo.
El Presidente aterrizó en la costa oeste de Estados Unidos con una misión clara: decirle al mundo financiero que la Argentina volvió a ser un destino tentador para capitales globales. Una frase que, en cualquier país normal, suena a presentación institucional; en Argentina, en cambio, viene con subtítulos, gráficos, terapia cambiaria y una fila de inversores preguntando si esta vez el “largo plazo” dura más que una promoción bancaria.
La escena principal fue la Conferencia Global del Instituto Milken, ese tipo de foro donde conviven CEOs, funcionarios, tecnólogos, financistas y personas que pueden decir “mercados emergentes” sin que se les enfríe el café. Allí Milei defendió su programa económico, habló de reformas, pidió confianza y volvió a colocar a la Argentina en la vidriera internacional, esa vidriera que el país mira desde adentro mientras intenta que no se empañe con riesgo país.
En paralelo, Luis Caputo se movió en su terreno natural: reuniones con inversores, empresas globales y anuncios escritos con cifras que obligan a contar ceros dos veces. El dato más fuerte fue Chevron, que según el ministro presentará un proyecto bajo el RIGI por más de USD 10.000 millones. En la Argentina, una cifra así no se anuncia: se posa sobre la mesa y todos alrededor tratan de no hacer movimientos bruscos.
La visita también tuvo su cuota de episodio hollywoodense. Estaba prevista una reunión con Michael Milken, anfitrión del foro y figura histórica de Wall Street, aunque versiones periodísticas indicaron que el encuentro privado se canceló por cuestiones de salud del financista. Aun así, Milei tuvo su escenario, su auditorio y su mensaje para los grandes jugadores internacionales. No hubo alfombra roja, pero casi: sólo faltó que el riesgo país apareciera disfrazado de villano de Marvel en el último acto.
El vuelo de regreso quedó programado para la noche del miércoles y el arribo a Buenos Aires para este jueves. En menos de lo que dura una discusión argentina sobre el dólar, Milei pasó por Los Ángeles, habló ante el poder financiero, buscó inversiones y dejó a su equipo celebrando el interés de Chevron. Una gira breve, intensa y diseñada para que los mercados escucharan una sola idea: el Gobierno quiere dólares, socios y una épica de estabilidad que todavía está en plena construcción.