La suba de las tasas de interés en los mercados globales es por estas horas el tema que domina las agendas de los inversores y también está presente en el encuentro de ministros de Finanzas del G-20 en Carolina del Norte. Para el equipo económico representa un nuevo escollo: se encarece el costo del dinero y la posibilidad de volver a los mercados financieros se aleja cada vez más.

El plan financiero presentado por Luis “Toto” Caputo ya preveía este escenario. En ese sentido, todas las fuentes de fondeo para pagar la deuda en 2027 dependen del mercado interno, más compra de dólares y financiamiento de organismos.

La tasa de 10 años del bono del Tesoro norteamericano subió ayer a 4,80% anual, mientras que la de 30 años se mantiene arriba de 5,20% anual, los niveles más altos en por lo menos 15 años.