Las consultoras financieras comenzaron a detectar un cambio de clima en el mercado argentino, marcado por un aumento de las tasas, una mayor demanda de cobertura y una estrategia más activa del Banco Central para contener eventuales presiones sobre el tipo de cambio.

Aunque todavía faltan 14 meses para las elecciones presidenciales, los movimientos financieros muestran señales de anticipación frente al escenario electoral de 2027 y a las dificultades que atraviesa la actividad económica.

En los últimos días, el riesgo país escaló hasta los 532 puntos, alejándose del objetivo de 300 puntos que el Gobierno había planteado para el corto y mediano plazo. El movimiento revirtió parte de la mejora registrada luego de la recalificación de la deuda argentina realizada por tres grandes compañías del mercado.

Durante buena parte de la semana, los títulos de deuda argentinos registraron caídas en sus precios, en contraste con el comportamiento observado en otros países de la región. Posteriormente, las bajas también alcanzaron a los mercados externos.

Crece la demanda de cobertura cambiaria

Una de las señales que el Gobierno sigue con mayor atención es el crecimiento del interés de los inversores por instrumentos destinados a protegerse frente a posibles movimientos del dólar.

Ese comportamiento comienza a ser interpretado como una advertencia de que la presión sobre el tipo de cambio podría intensificarse durante las próximas semanas.

La consultora financiera Delphos Investment describió este escenario al señalar: «La demanda de cobertura viene creciendo desde mediados de abril al ritmo de las compras del BCRA, lo que evidencia la ausencia de demanda genuina de pesos y sugiere que una eventual recomposición de la liquidez podría acentuar la presión cambiaria«.

El Banco Central refuerza su estrategia

Frente a este panorama, el Banco Central profundiza su estrategia de contención cambiaria, mientras el Tesoro también participa de las acciones destinadas a reducir los riesgos de una dolarización más acelerada de las carteras financieras.

Entre las herramientas utilizadas aparecen instrumentos vinculados al dólar, con los que las autoridades buscan ofrecer alternativas de cobertura y reducir la presión directa sobre el mercado cambiario.

La evolución de las tasas, el comportamiento de los bonos y el aumento del riesgo país se convirtieron así en variables centrales para anticipar los próximos movimientos del dólar. En la City, la atención está puesta especialmente en la disponibilidad de pesos y en la capacidad del esquema oficial para absorber una eventual mayor demanda de divisas.

El escenario se desarrolla además en un contexto en el que el mercado ya comienza a incorporar en sus decisiones las expectativas vinculadas con el calendario electoral de 2027. La combinación entre incertidumbre política, debilidad económica y mayor demanda de cobertura mantiene al mercado cambiario bajo observación.