El endeudamiento se convirtió en uno de los principales motivos de consulta ante la Defensoría del Pueblo de San Juan. Su titular, Florencia Peñaloza, señaló que durante los primeros ocho meses del año los reclamos vinculados con bancos, tarjetas de crédito y entidades financieras se ubicaron entre los principales pedidos de asesoramiento.

El organismo profundizó el análisis a través de su Observatorio de Derechos Humanos, con el objetivo de relevar las principales problemáticas relacionadas con las deudas y evaluar cómo esta situación impacta en la vida cotidiana de los sanjuaninos.

El peso de las deudas sobre los ingresos

Entre los datos difundidos por la Defensoría, el 76% de los sanjuaninos consultados estaría endeudado. Dentro de ese grupo, alrededor del 60% recurriría a préstamos o mecanismos de financiamiento para afrontar gastos básicos como alimentación, vivienda y servicios.

A su vez, el 70% tendría compromisos dentro del sistema financiero, mientras que otro de los datos que encendió las alertas indica que el 64% destina más del 50% de su sueldo al pago de deudas.

Según explicó Peñaloza, esta situación deja a muchas familias con menos de la mitad de sus ingresos disponibles para afrontar el resto de los gastos del mes.

La titular de la Defensoría sostuvo además que el problema excede la cuestión estrictamente económica. Según planteó, el endeudamiento puede generar una espiral que termine afectando la dignidad, el proyecto de vida y la salud mental de las personas.

Créditos, tarjetas y controles

Una parte importante de las consultas recibidas por el organismo está relacionada con el funcionamiento de créditos y tarjetas. Peñaloza remarcó la importancia de conocer las tasas de interés, el costo financiero y las condiciones de pago antes de aceptar un préstamo.

La Defensoría también intervino en casos relacionados con el cobro de intereses punitorios y planteó la necesidad de reforzar los controles sobre bancos, financieras y otras entidades crediticias.

En ese marco, el organismo mencionó gestiones ante el Banco Central para avanzar en controles sobre las tasas y analizar posibles topes máximos.

En paralelo, la Defensoría trabaja sobre el acceso a los servicios públicos. Peñaloza recordó que el organismo intimó a Naturgy para que otorgue planes de pago y alternativas de financiación destinados a sectores vulnerables.

El crédito digital y la educación financiera

Peñaloza también advirtió sobre la facilidad con la que actualmente se puede acceder a nuevos créditos mediante plataformas digitales. Como ejemplo, relató el caso de un sanjuanino que, después de terminar de pagar un préstamo, recibió una nueva oferta preaprobada.

Frente a este escenario, la Defensoría impulsa el programa “Antes de Firmar”, una propuesta de educación financiera destinada a jóvenes y adultos mayores. La iniciativa busca brindar herramientas para comprender tasas, costos y condiciones antes de aceptar operaciones bancarias.

La funcionaria también expresó preocupación por la ludopatía entre jóvenes y por las estafas que afectan a adultos mayores mediante operaciones digitales.

En ese contexto, planteó la necesidad de que los bancos mantengan atención humana para jubilados y pensionados que presentan mayores dificultades para desenvolverse con los sistemas de digitalización.

El relevamiento de la Defensoría ubica así al endeudamiento entre las principales preocupaciones detectadas en sus consultas, con especial atención sobre el peso de los compromisos financieros en los ingresos familiares y las dificultades que pueden aparecer cuando el crédito pasa de ser una herramienta para afrontar una necesidad puntual a convertirse en una forma habitual de cubrir los gastos básicos.