El presidente Javier Milei convocó a todos los ministros a la Casa Rosada para participar de la grabación de una cadena nacional sobre Malvinas, mientras el Gobierno termina de definir un paquete de medidas destinadas a endurecer la respuesta frente a la explotación de recursos naturales en las islas.

El mandatario grabará el mensaje durante la tarde, después de regresar de Chile, y buscará darle volumen institucional al anuncio mediante la presencia del Gabinete completo. La cadena nacional será emitida a las 21.

El proyecto Sea Lion, en el centro de las medidas

El Gobierno tiene bajo análisis una batería de acciones relacionadas con el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum en la Cuenca Malvinas Norte.

Entre las alternativas figura ampliar las actuaciones contra las compañías involucradas e incorporar dentro del alcance de las medidas a contratistas, proveedores, financistas y otros actores que intervengan directa o indirectamente en el desarrollo.

La administración nacional también analiza profundizar la vía judicial. Una de las posibilidades consiste en ampliar actuaciones iniciadas en Tierra del Fuego y avanzar con nuevas medidas cautelares sobre activos vinculados con las empresas involucradas.

En paralelo, el Ejecutivo estudia llevar el conflicto a otros ámbitos internacionales para incrementar la presión diplomática sobre el Reino Unido.

El Gobierno analiza ampliar las sanciones

La vía legislativa también integra las opciones que evalúa la Casa Rosada. El Poder Ejecutivo no descarta enviar al Congreso un proyecto destinado a ampliar las sanciones, multas e inhabilitaciones aplicables a financistas, aseguradoras, intermediarios, contratistas y otras compañías que faciliten actividades hidrocarburíferas que la Argentina considera ilegítimas.

Dentro del Gobierno admiten que esas alternativas coinciden con la línea de trabajo que se encuentra bajo análisis, aunque por el momento no anticiparon cuáles serán finalmente incorporadas al anuncio presidencial.

La estrategia apunta a combinar instrumentos existentes con nuevas herramientas que permitan aumentar el costo económico, judicial y diplomático de las operaciones vinculadas con Sea Lion.

El Gobierno evalúa además ampliar el radio de acción hacia actores que no participan directamente de la extracción, pero que aportan financiamiento, seguros, logística, servicios técnicos o intermediación comercial. Una eventual modificación legal permitiría reforzar ese esquema y actualizar las sanciones vigentes.

El reclamo internacional y la estrategia sobre el Atlántico Sur

Cancillería también concentra su atención en la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que insta a la Argentina y al Reino Unido a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales mientras continúe pendiente la disputa de soberanía.

El Ejecutivo considera que el avance del proyecto Sea Lion contradice ese principio y analiza profundizar el reclamo internacional sobre esa base.

El paquete forma parte, además, de una estrategia más amplia sobre el Atlántico Sur que el Gobierno desarrolla junto con otras áreas del Estado. Defensa retomó el trabajo sobre la nueva Directiva de Política de Defensa Nacional, cuyo borrador jerarquiza al Atlántico Sur, la Antártida, las rutas marítimas y el extremo austral dentro del planeamiento estratégico argentino.

En paralelo, la Casa Rosada busca avanzar con financiamiento estadounidense para la Base Naval Integrada de Ushuaia, profundiza la cooperación militar dentro del denominado Escudo de las Américas y revisa el marco de seguridad para infraestructura estratégica frente a la disputa entre Washington y Beijing por la utilización de tecnología china.

Si bien se trata de expedientes diferentes, todos confluyen en la decisión oficial de aumentar la presencia argentina y fortalecer su capacidad de control en el extremo austral.