Sergio Massa y Malena Galmarini viajaron durante una semana a Barbados acompañados por cinco amigos y utilizaron para el traslado un avión privado perteneciente al grupo empresarial encabezado por Francisco De Narváez. El viaje coincidió con la celebración de los 30 años de matrimonio de la pareja y, según trascendió, habría sido una invitación del empresario.
La comitiva partió el jueves 13 de agosto, a las 6:40, desde el aeropuerto de Montevideo, con destino a Bridgetown, capital de Barbados. Para realizar el tramo hacia el Caribe utilizaron un Gulfstream G-500. Registros aeronáuticos y distintas reconstrucciones periodísticas ubican a la aeronave como parte del grupo empresario de De Narváez. :contentReference[oaicite:0]{index=0}
El avión regresó ese mismo día a Buenos Aires sin los pasajeros, mientras que Massa, Galmarini y sus acompañantes permanecieron aproximadamente una semana en la isla.
Un viaje estimado en US$400.000
Uno de los datos que generó mayor repercusión fue el costo estimado de la operación aérea. Empresarios vinculados al sector calcularon que un viaje de ida y vuelta en un Gulfstream G-500 ronda los US$200.000.
Debido a que la aeronave realizó cuatro trayectos —dos correspondientes a la ida y otros dos al regreso—, el costo total habría alcanzado aproximadamente los US$400.000. Algunas estimaciones señalaron que a ese monto todavía podrían sumarse otros movimientos vinculados con las escalas realizadas durante el retorno. :contentReference[oaicite:1]{index=1}
La pareja regresó el miércoles 19 de agosto. Durante el retorno, el avión realizó escalas técnicas en Paraguay y Uruguay antes de que los pasajeros llegaran al aeropuerto de San Fernando, en el Gran Buenos Aires. :contentReference[oaicite:2]{index=2}
Quiénes acompañaron a Massa y Galmarini
Además del exministro de Economía y su esposa, participaron del viaje otras cinco personas vinculadas a su círculo cercano.
Entre ellas estuvieron Daniel Guerra, amigo personal de Massa y exvicepresidente de Argentinos Juniors; su esposa; Andrea González Iturbe, viuda de Diego Santillán, quien fue jefe de campaña de Massa durante su llegada a la intendencia de Tigre; y Andrés Mariano Ceriani, concejal del Frente Renovador, junto a su esposa.
Según la información conocida sobre el viaje, De Narváez habría invitado a Massa y Galmarini como un “agasajo” por los 30 años de matrimonio que celebraron durante esos días. La relación personal entre el empresario y el dirigente del Frente Renovador lleva varios años. :contentReference[oaicite:3]{index=3}
Otro detalle que trascendió es que ninguno de los integrantes del grupo difundió fotografías, videos o publicaciones de las vacaciones en Barbados a través de sus redes sociales.
Los mensajes por los 30 años de matrimonio
La celebración del aniversario sí tuvo actividad pública en las redes sociales de la pareja. Galmarini publicó un extenso mensaje dedicado a Massa en el que recordó el comienzo de su relación.
“Hace 30 años fuimos a bailar y no nos separamos nunca más. Bailamos estas 3 décadas muchas cumbias, muchos tangos, algunos minués. Siempre en pareja, en equipo, en familia. Con el mejor amor de todos, ese que es sincero, sin impostaciones, verdadero, compañero y leal”.
Luego agregó: “De la mano en cada aventura, frente a cada riesgo, ante cada caída. Espalda con espalda. Con abrazos cálidos y apretados cuando la vida y el esfuerzo nos dieron alegrías. Con dulzura cuando un trago amargo aparece. Con dulzura y ternura siempre. ¡Ver crecer a nuestros hijos, nuestro tesoro, es el resultado de una construcción sólida, llena de todo eso!».
Y cerró: «¡A conquistar los próximos 30 y envejecer juntos hasta último día! ¡Te amo hasta el infinito y más allá!”.
Massa eligió un mensaje considerablemente más breve: “GUAPA MORENA. 30 AÑOS DESPUES, EL MISMO AMOR. ¡FELIZ ANIVERSARIO, MA!”.
El viaje se conoció pocos días después de que el exministro volviera a mostrarse en una reunión con referentes del peronismo. El 11 de agosto había participado de un encuentro junto a Axel Kicillof, Máximo Kirchner y otros dirigentes, en medio de las negociaciones internas del espacio político. :contentReference[oaicite:4]{index=4}
Sergio Massa y Malena Galmarini viajaron junto a cinco amigos a Barbados para celebrar sus 30 años de matrimonio. El traslado se realizó en un Gulfstream G-500 vinculado al grupo empresario de Francisco De Narváez. Según estimaciones del sector aeronáutico, los vuelos realizados habrían tenido un costo cercano a los US$400.000. La pareja regresó el miércoles 19 de agosto.
US$400.000 por los vuelos para festejar 30 años de casados. Sergio Massa y Malena Galmarini eligieron Barbados, un Gulfstream G-500 y cinco amigos para celebrar el aniversario, porque aparentemente la cena, el ramo de flores y la escapada a las sierras ya habían quedado demasiado cerca del presupuesto de un mortal.
El viaje comenzó el jueves 13 de agosto desde Montevideo y terminó una semana después, nuevamente con el Caribe como escala principal y un jet privado como medio de transporte. Según la información difundida, la aeronave pertenece al grupo empresario encabezado por Francisco De Narváez, quien habría invitado a la pareja como “agasajo” por sus tres décadas de matrimonio.
El cálculo que convirtió las vacaciones en noticia salió del propio sector aeronáutico: empresarios consultados estimaron que un trayecto de ida y vuelta en un Gulfstream G-500 ronda los US$200.000. Como el avión realizó cuatro vuelos, dos de ida y dos de regreso, la cuenta habría llegado a US$400.000, una cifra en la que hasta la calculadora parece pedir comprobante.
Massa y Galmarini estuvieron acompañados por cinco personas de su círculo cercano. Ninguno de los viajeros publicó imágenes del paseo, aunque el aniversario sí tuvo presencia en Instagram, donde ambos intercambiaron mensajes celebrando sus 30 años juntos.
La escapada se conoció además pocos días después de que Massa participara de una reunión con referentes del peronismo y volviera a aparecer en la discusión política interna. De la rosca al Caribe hubo 48 horas y varios miles de kilómetros.
Treinta años de amor, siete pasajeros y una factura aérea que podría comprar bastante más que cotillón.