La influencer y repostera Paola Chiappina pidió apoyo urgente para intensificar la búsqueda de su pareja, Alejandro Manuel Ugarte Jordán, conocido como «Chicho», quien permanece desaparecido junto a los montañistas Freddy Saúl Mendoza Lizana y Artidoro Salas Gaytán tras una expedición en el nevado Huascarán, en la región peruana de Áncash.
De acuerdo con la información difundida por la propia Chiappina, el grupo perdió comunicación el 14 de julio, cuando se encontraba entre el Campo 1 y el Campo 2 del Huascarán, a casi 6.000 metros sobre el nivel del mar. Desde entonces, familiares, amigos y rescatistas mantienen un operativo para intentar localizarlos.
El pedido de ayuda de Paola Chiappina
A través de sus redes sociales, la influencer solicitó el despliegue de drones y un helicóptero para ampliar el alcance de la búsqueda y pidió asistencia técnica para acceder al dispositivo Garmin utilizado por su pareja.
«Alguien que me ayude a hackear el Garmin de Chicho, o cómo puedo acceder, solo sé su correo. Por favor ayúdenme, se los pido. Quizás por ahí se puede ver dónde estuvieron por última vez», escribió.
En otra publicación reiteró el pedido de apoyo: «Ayúdenme por favor, Chicho está perdido en el Huascarán con dos montañistas más. Necesitamos un helicóptero para que los encuentren más rápido. Se los suplico, por favor».
Con el paso de las horas, Chiappina informó que las autoridades ya colaboran con el operativo, aunque explicó que las condiciones climáticas impiden el despegue de los helicópteros. También aseguró que no se registró una avalancha que comprometiera la situación de los andinistas.
«Ya vamos a estar juntos de nuevo. Jamás lo abandonaremos», publicó posteriormente. Además, señaló que será necesario reunir donaciones para asistir a los guías y voluntarios que participan del rescate.
La respuesta de la Asociación de Guías de Montaña
La Asociación de Guías de Montaña del Perú (AGMP) confirmó que participa activamente en las tareas de búsqueda mediante un equipo de Guías de Alta Montaña, en coordinación con el Centro de Estudios de Alta Montaña (CEAM).
En un comunicado, la entidad expresó su respaldo a las familias y lamentó la difusión de información falsa y comentarios negativos sobre el operativo.
«Lamentamos profundamente que, pese al enorme esfuerzo humano que se viene realizando en esta difícil misión en la que participan miembros de nuestra Asociación de Guías de Montaña, así como alumnos que actualmente se encuentran en la zona de búsqueda, se estén difundiendo comentarios negativos y desinformación en redes sociales», indicó la organización.
La AGMP también aclaró que la gestión y utilización del helicóptero destinado a la búsqueda corresponde exclusivamente al Ministerio del Interior y a las autoridades competentes.
Más recursos para el operativo
Mientras continúa la búsqueda, familiares y allegados impulsaron una campaña en redes sociales para reclamar una mayor disponibilidad de aeronaves y drones destinados a emergencias en la Cordillera Blanca.
Una de las propuestas plantea contar con un helicóptero de rescate permanente en el Callejón de Huaylas, evitando depender de traslados desde Lima cada vez que ocurre una emergencia en alta montaña.
El Ministerio del Interior informó el 15 de julio que ordenó el envío inmediato de un helicóptero de la Policía Nacional del Perú para reforzar el operativo en Áncash. Según el comunicado oficial, las tareas son coordinadas por la Policía de Alta Montaña, junto a organismos de primera respuesta y otras instituciones especializadas.
De acuerdo con el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) Áncash, alrededor de 20 especialistas, entre efectivos de rescate, guías de alta montaña y personal de distintas entidades, participan en las tareas para localizar a Alejandro Manuel Ugarte Jordán, Freddy Saúl Mendoza Lizana y Artidoro Salas Gaytán.
Las autoridades aseguraron que mantendrán la coordinación interinstitucional y continuarán destinando los recursos necesarios para avanzar con la búsqueda de los tres montañistas desaparecidos.
La influencer y repostera Paola Chiappina solicitó apoyo urgente para reforzar la búsqueda de su pareja, Alejandro Manuel Ugarte Jordán, y de los montañistas Freddy Saúl Mendoza Lizana y Artidoro Salas Gaytán, desaparecidos durante una expedición en el nevado Huascarán, en Áncash. Mientras familiares reclaman más recursos, autoridades y equipos especializados mantienen un operativo coordinado para intentar ubicarlos.
Dos días sin contacto a casi 6.000 metros de altura. En la montaña, el reloj no marca horas: descuenta posibilidades. Por eso, cada minuto pesa más que cualquier mochila de expedición.
Mientras familiares piden drones, helicópteros y toda la tecnología disponible, la cordillera responde con su viejo idioma: clima cambiante, viento y silencio. Es como intentar encontrar un auto blanco en un estacionamiento cubierto de niebla, con la diferencia de que acá no hay botón para hacer sonar la alarma.
Las redes sociales se transformaron en un centro de operaciones paralelo. Entre pedidos desesperados, cadenas de difusión y mensajes de aliento, también aparecieron versiones cruzadas que obligaron a la Asociación de Guías de Montaña del Perú a salir a pedir responsabilidad. Porque cuando falta información, internet suele fabricar una velocidad que la realidad no tiene.
Del otro lado están quienes conocen la montaña y avanzan paso a paso, con equipos especializados, mientras el clima define cuándo un helicóptero puede despegar y cuándo no. La urgencia de las familias convive con los límites que impone una de las cumbres más exigentes de América.
Paola Chiappina pasó de solicitar ayuda para acceder al dispositivo Garmin de su pareja a agradecer el trabajo de los rescatistas y pedir disculpas a los guías de montaña tras las críticas que circularon en redes. También anticipó que harán falta donaciones para sostener el trabajo de voluntarios y especialistas que permanecen en la zona.
En paralelo, el Ministerio del Interior confirmó el envío de un helicóptero de la Policía Nacional para reforzar el operativo, mientras cerca de veinte especialistas continúan la búsqueda junto con guías de alta montaña y organismos de respuesta. La esperanza sigue ahí, suspendida entre el hielo, las nubes y una ventana de buen tiempo que todavía no termina de abrirse.
La montaña nunca negocia con la ansiedad. Tampoco lee los comunicados.