El oficialismo logró este miércoles una serie de victorias legislativas en la Cámara de Diputados, luego de una jornada marcada por negociaciones de último momento con gobernadores y bloques aliados. La Libertad Avanza consiguió darle media sanción al proyecto que recorta los subsidios al gas natural por Zonas Frías, una reforma que, según el planteo oficial, permitirá un ahorro fiscal cercano a los $300 mil millones. La votación terminó con 132 votos a favor, 105 en contra y 4 abstenciones.
Además, el oficialismo y sus aliados aprobaron la denominada Ley Hojarasca, destinada a eliminar leyes consideradas obsoletas, y una decena de tratados internacionales. En paralelo, bloquearon sin mayores sobresaltos la convocatoria impulsada por la oposición para interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a raíz de las denuncias en su contra por enriquecimiento ilícito.
El recorte a Zonas Frías, el punto central de la sesión
El proyecto para modificar el régimen de Zonas Frías fue el verdadero eje político de la jornada y quedó como último punto del temario. Las conversaciones con las provincias se extendieron durante toda la tarde y algunos diputados evitaron anticipar su voto hasta el momento decisivo. “Estuvieron pidiendo de todo, como siempre”, señalaron desde las filas libertarias.
Durante la tarde trascendió que la prenda de negociación para garantizar los votos fue una “compensación” para provincias del norte mediante subsidios a la energía eléctrica. Entre las potenciales beneficiadas por “zona cálida” aparecían Misiones, Santa Fe, Jujuy, Salta, Catamarca y Tucumán. Sin embargo, los gobernadores reclamaban garantías ante el temor de que la Casa Rosada luego no cumpliera con lo prometido.
La votación terminó con el acompañamiento del PRO, la UCR, el MID, casi todos los integrantes de Innovación Federal, las dos sanjuaninas de Producción y Trabajo, la diputada del monobloque La Neuquinidad, los tres tucumanos de Independencia, la ex libertaria Lourdes Arrieta y los jujeños Jorge Rizzoti y María Inés Zigarán. Los tres diputados de Elijo Catamarca se abstuvieron.
Críticas opositoras y defensa oficialista
Desde la oposición calificaron la medida como un “tarifazo” disfrazado, al advertir que implicará un fuerte aumento en las boletas de las zonas que quedarán fuera del régimen. También señalaron que el cambio impactará incluso en provincias que continuarán incluidas, porque “se cambia la base del cálculo del subsidio y se deja afuera la distribución y el transporte del gas”.
Como ejemplo del impacto, la diputada bonaerense Marina Salzmann mostró una boleta de gas de una jubilada de Marcos Paz, que en abril pagó $26 mil y que, sin el subsidio, pasaría a pagar $45.500. Según expresó, eso representa “lo que significa el 11% de sus ingresos como jubilada de la mínima”. Luego agregó: “El único que se beneficia es el ministro de Economía que quiere que le cierren las cuentas”.
La respuesta llegó desde la sanjuanina Nancy Picón Martínez, alineada con el gobernador Marcelo Orrego, quien defendió la reforma y sostuvo: “Quienes más lo necesiten van a recibir el subsidio. Dejen de mentir”.
Una sesión atravesada por la pelea reglamentaria
La sesión comenzó pasadas las 10, con la presencia de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, el MID, la radical disidente Karina Banfi, Innovación Federal, las dos sanjuaninas de Producción y Trabajo, la diputada del monobloque La Neuquinidad, los tres tucumanos de Independencia, la ex libertaria Lourdes Arrieta y la radical jujeña María Inés Zigarán. Con esas presencias, el oficialismo alcanzó el quórum de 129 diputados.
Ese primer triunfo reglamentario le permitió al Gobierno imponer su agenda en el recinto y neutralizar la estrategia opositora, que buscaba avanzar con la interpelación a Adorni. Finalmente, el temario impulsado por la oposición no reunió los apoyos necesarios y el oficialismo logró encaminar una sesión favorable, con media sanción para la reforma de Zonas Frías, aprobación de la Ley Hojarasca y respaldo a los tratados internacionales.
<p>La Libertad Avanza consiguió este miércoles varias victorias en Diputados: obtuvo media sanción para el recorte de subsidios al gas por Zonas Frías, aprobó la Ley Hojarasca y bloqueó el intento opositor de interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La reforma al régimen de gas fue aprobada por 132 votos a favor, 105 en contra y 4 abstenciones. :contentReference[oaicite:0]{index=0}</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
La Cámara de Diputados vivió una de esas jornadas en las que la política argentina decide demostrar que todavía puede convertir una planilla de subsidios en una novela de suspenso, con gobernadores negociando hasta último momento, bloques entrando y saliendo del recinto y legisladores mirando el tablero de votos como si estuvieran desactivando una bomba con instrucciones impresas en letra chica.
El oficialismo llegó con una agenda cargada y una misión clara: recortar el régimen de Zonas Frías, aprobar la Ley Hojarasca y evitar que Manuel Adorni tuviera que pasar por el confesionario institucional de una interpelación. Todo en una misma sesión, porque aparentemente en Diputados ya no se debate por capítulos sino por temporada completa, con cliffhanger, cameo provincial y final abierto en el Senado.
El plato principal fue el gas. O, más precisamente, el subsidio al gas, ese terreno donde cada coma puede convertirse en aumento de boleta y cada promesa de compensación suena a pagaré político escrito sobre una servilleta con membrete republicano. Las provincias del norte aparecieron en el centro de la negociación, mientras la Casa Rosada intentaba coser votos con la delicadeza de quien remienda un poncho en medio de un vendaval reglamentario.
La oposición habló de “tarifazo” y el oficialismo respondió que el subsidio llegará a quienes más lo necesiten. En el medio, como suele ocurrir, quedó el usuario, esa criatura mitológica que no aparece en las fotos de las reuniones pero sí en las facturas, donde la épica fiscal suele tener una traducción bastante menos heroica: números más altos y paciencia más baja.
También hubo Ley Hojarasca, nombre que parece diseñado por alguien que quiso derogar normas y, de paso, dejarle una metáfora servida a los titulares. El oficialismo la presentó como una limpieza de leyes obsoletas; la oposición la miró con la sospecha habitual de quien ve pasar una escoba institucional y teme que, entre el polvo, también se lleven algún mueble importante.
Y, como cierre de función, quedó bloqueado el intento de interpelar a Adorni por las denuncias en su contra. El jefe de Gabinete evitó así una excursión incómoda al recinto, donde las preguntas opositoras prometían menos clima de trámite administrativo y más atmósfera de interrogatorio con luces fuertes. En síntesis: el Gobierno salió con varias casillas marcadas, la oposición con munición discursiva y el Congreso con otra jornada digna de manual, siempre que el manual haya sido escrito durante una crisis de nervios.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El oficialismo logró este miércoles una serie de victorias legislativas en la Cámara de Diputados, luego de una jornada marcada por negociaciones de último momento con gobernadores y bloques aliados. La Libertad Avanza consiguió darle media sanción al proyecto que recorta los subsidios al gas natural por Zonas Frías, una reforma que, según el planteo oficial, permitirá un ahorro fiscal cercano a los $300 mil millones. La votación terminó con 132 votos a favor, 105 en contra y 4 abstenciones.
Además, el oficialismo y sus aliados aprobaron la denominada Ley Hojarasca, destinada a eliminar leyes consideradas obsoletas, y una decena de tratados internacionales. En paralelo, bloquearon sin mayores sobresaltos la convocatoria impulsada por la oposición para interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a raíz de las denuncias en su contra por enriquecimiento ilícito.
El recorte a Zonas Frías, el punto central de la sesión
El proyecto para modificar el régimen de Zonas Frías fue el verdadero eje político de la jornada y quedó como último punto del temario. Las conversaciones con las provincias se extendieron durante toda la tarde y algunos diputados evitaron anticipar su voto hasta el momento decisivo. “Estuvieron pidiendo de todo, como siempre”, señalaron desde las filas libertarias.
Durante la tarde trascendió que la prenda de negociación para garantizar los votos fue una “compensación” para provincias del norte mediante subsidios a la energía eléctrica. Entre las potenciales beneficiadas por “zona cálida” aparecían Misiones, Santa Fe, Jujuy, Salta, Catamarca y Tucumán. Sin embargo, los gobernadores reclamaban garantías ante el temor de que la Casa Rosada luego no cumpliera con lo prometido.
La votación terminó con el acompañamiento del PRO, la UCR, el MID, casi todos los integrantes de Innovación Federal, las dos sanjuaninas de Producción y Trabajo, la diputada del monobloque La Neuquinidad, los tres tucumanos de Independencia, la ex libertaria Lourdes Arrieta y los jujeños Jorge Rizzoti y María Inés Zigarán. Los tres diputados de Elijo Catamarca se abstuvieron.
Críticas opositoras y defensa oficialista
Desde la oposición calificaron la medida como un “tarifazo” disfrazado, al advertir que implicará un fuerte aumento en las boletas de las zonas que quedarán fuera del régimen. También señalaron que el cambio impactará incluso en provincias que continuarán incluidas, porque “se cambia la base del cálculo del subsidio y se deja afuera la distribución y el transporte del gas”.
Como ejemplo del impacto, la diputada bonaerense Marina Salzmann mostró una boleta de gas de una jubilada de Marcos Paz, que en abril pagó $26 mil y que, sin el subsidio, pasaría a pagar $45.500. Según expresó, eso representa “lo que significa el 11% de sus ingresos como jubilada de la mínima”. Luego agregó: “El único que se beneficia es el ministro de Economía que quiere que le cierren las cuentas”.
La respuesta llegó desde la sanjuanina Nancy Picón Martínez, alineada con el gobernador Marcelo Orrego, quien defendió la reforma y sostuvo: “Quienes más lo necesiten van a recibir el subsidio. Dejen de mentir”.
Una sesión atravesada por la pelea reglamentaria
La sesión comenzó pasadas las 10, con la presencia de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, el MID, la radical disidente Karina Banfi, Innovación Federal, las dos sanjuaninas de Producción y Trabajo, la diputada del monobloque La Neuquinidad, los tres tucumanos de Independencia, la ex libertaria Lourdes Arrieta y la radical jujeña María Inés Zigarán. Con esas presencias, el oficialismo alcanzó el quórum de 129 diputados.
Ese primer triunfo reglamentario le permitió al Gobierno imponer su agenda en el recinto y neutralizar la estrategia opositora, que buscaba avanzar con la interpelación a Adorni. Finalmente, el temario impulsado por la oposición no reunió los apoyos necesarios y el oficialismo logró encaminar una sesión favorable, con media sanción para la reforma de Zonas Frías, aprobación de la Ley Hojarasca y respaldo a los tratados internacionales.
La Cámara de Diputados vivió una de esas jornadas en las que la política argentina decide demostrar que todavía puede convertir una planilla de subsidios en una novela de suspenso, con gobernadores negociando hasta último momento, bloques entrando y saliendo del recinto y legisladores mirando el tablero de votos como si estuvieran desactivando una bomba con instrucciones impresas en letra chica.
El oficialismo llegó con una agenda cargada y una misión clara: recortar el régimen de Zonas Frías, aprobar la Ley Hojarasca y evitar que Manuel Adorni tuviera que pasar por el confesionario institucional de una interpelación. Todo en una misma sesión, porque aparentemente en Diputados ya no se debate por capítulos sino por temporada completa, con cliffhanger, cameo provincial y final abierto en el Senado.
El plato principal fue el gas. O, más precisamente, el subsidio al gas, ese terreno donde cada coma puede convertirse en aumento de boleta y cada promesa de compensación suena a pagaré político escrito sobre una servilleta con membrete republicano. Las provincias del norte aparecieron en el centro de la negociación, mientras la Casa Rosada intentaba coser votos con la delicadeza de quien remienda un poncho en medio de un vendaval reglamentario.
La oposición habló de “tarifazo” y el oficialismo respondió que el subsidio llegará a quienes más lo necesiten. En el medio, como suele ocurrir, quedó el usuario, esa criatura mitológica que no aparece en las fotos de las reuniones pero sí en las facturas, donde la épica fiscal suele tener una traducción bastante menos heroica: números más altos y paciencia más baja.
También hubo Ley Hojarasca, nombre que parece diseñado por alguien que quiso derogar normas y, de paso, dejarle una metáfora servida a los titulares. El oficialismo la presentó como una limpieza de leyes obsoletas; la oposición la miró con la sospecha habitual de quien ve pasar una escoba institucional y teme que, entre el polvo, también se lleven algún mueble importante.
Y, como cierre de función, quedó bloqueado el intento de interpelar a Adorni por las denuncias en su contra. El jefe de Gabinete evitó así una excursión incómoda al recinto, donde las preguntas opositoras prometían menos clima de trámite administrativo y más atmósfera de interrogatorio con luces fuertes. En síntesis: el Gobierno salió con varias casillas marcadas, la oposición con munición discursiva y el Congreso con otra jornada digna de manual, siempre que el manual haya sido escrito durante una crisis de nervios.