El presidente Javier Milei confirmó que no viajará a Asunción para participar de la cumbre de jefes de Estado del Mercosur que se desarrolla este martes. Desde la Casa Rosada informaron que permanecerá en el país para encabezar la asunción de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete, cuya jura está prevista para la tarde, en el marco de la reorganización del Ejecutivo tras la salida de Manuel Adorni.
La representación argentina en las actividades oficiales del bloque regional quedará en manos del canciller Pablo Quirno, quien participará de las reuniones junto a los mandatarios y ministros de los países miembros.
Reorganización del Gabinete
Los cambios en el Gobierno comenzaron el sábado con la oficialización de la renuncia de Manuel Adorni a la Jefatura de Gabinete. Un día más tarde, Milei anunció la designación de Diego Santilli, quien fue recibido en la Quinta de Olivos junto a Karina Milei para iniciar la transición de funciones.
La agenda presidencial también contempla la primera conferencia de prensa de Federico Ravier como vocero presidencial, cargo que asumió tras la salida de Adorni.
En su primera entrevista luego de ser designado, Santilli reveló que recibió el llamado del Presidente el domingo por la noche. «Anoche a las siete y cuarto, siete y veinte», precisó sobre el momento en que fue convocado. «Estoy ante el desafío más importante de mi vida política», sostuvo.
El nuevo jefe de Gabinete también confirmó que mantuvo una conversación con Mauricio Macri y destacó: «Estoy convencido de que Macri es de las personas que quiere que Argentina salga para adelante». Sin embargo, remarcó que el liderazgo político del oficialismo corresponde «claramente y contundentemente» a Javier Milei.
«El liderazgo hoy, claramente y contundentemente, es de Javier Milei, que ganó las elecciones, que las volvió a ganar y que si Dios quiere me gustaría vuelva a reelegir para que el cambio de la Argentina continúe y crezca por décadas», afirmó.
Consultado sobre el contenido de su diálogo con el expresidente, evitó brindar detalles. «Soy una persona muy respetuosa y mantengo mis conversaciones en el ámbito de la charla que mantuve», respondió.
Respecto del escenario político, Santilli señaló que la prioridad del Gobierno continúa siendo la gestión. «Hablar de elecciones este año… nuestra tarea es que la contundencia que estás viendo suceda y continúe este segundo semestre. Después vendrá el año electoral, que es el año que viene», manifestó.
La agenda del Mercosur
Mientras tanto, la cumbre del Mercosur continúa en Paraguay con el encuentro de los presidentes de los países miembros. Entre los principales temas figura el traspaso de la presidencia pro témpore del bloque a Uruguay, además del avance del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea.
También forman parte de la agenda las conversaciones para un eventual acuerdo comercial con Japón y las diferencias internas sobre el modelo de integración económica.
Argentina impulsa una mayor flexibilización para que cada país pueda negociar acuerdos comerciales de manera individual con terceros Estados, mientras que Brasil sostiene que deben preservarse las reglas comunes del bloque para fortalecer su capacidad de negociación internacional.
Las diferencias también alcanzan al reciente entendimiento comercial entre Argentina y Estados Unidos y al interés del Gobierno argentino de incorporarse al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), con el objetivo de ampliar sus mercados de exportación.
Venezuela y la política regional
Otro de los asuntos presentes en la cumbre es la situación de Venezuela. Algunos gobiernos impulsan revisar la suspensión del país dentro del Mercosur, aunque Argentina mantiene la postura de que todavía no se cumplen las condiciones establecidas por la cláusula democrática del bloque para su reincorporación.
En paralelo a la reorganización del Gabinete, Milei recibió en la Quinta de Olivos al senador brasileño Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Ambos participaron del cierre de un foro organizado por la Israel Allies Foundation en Buenos Aires, en un encuentro que volvió a reflejar la cercanía política entre el mandatario argentino y el espacio del exjefe de Estado brasileño.
De esta manera, mientras el Mercosur debate el rumbo de la integración regional en Asunción, la atención del Gobierno nacional permanece concentrada en la reorganización interna del Ejecutivo y en la asunción formal de Diego Santilli al frente de la Jefatura de Gabinete.
El presidente Javier Milei no viajará a Paraguay para participar de la cumbre del Mercosur y permanecerá en el país para encabezar la asunción de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete. Mientras el canciller Pablo Quirno representará a la Argentina en el bloque regional, el Gobierno reorganiza su gabinete en medio de un escenario de tensiones comerciales dentro del Mercosur.
Mientras los presidentes del Mercosur discuten el futuro del bloque en Asunción, la silla argentina quedará vacía. No porque se haya suspendido la reunión, sino porque la prioridad pasó a estar a pocas cuadras del despacho presidencial: la reorganización del Gabinete.
El cambio de nombres en la Casa Rosada se mueve con la velocidad de un tablero de ajedrez donde todavía hay piezas que no terminan de acomodarse. En menos de un fin de semana salió un jefe de Gabinete, entró otro, apareció un nuevo vocero y el canciller quedó a cargo de representar al país en una cumbre donde se discuten acuerdos que llevan décadas negociándose. Hay mudanzas que requieren un flete; esta vino con decreto y agenda oficial.
La ausencia presidencial también deja una imagen llamativa. Mientras el Mercosur debate cómo negociar con la Unión Europea, Japón y el resto del mundo, Argentina envía representación diplomática y concentra la atención política puertas adentro. Como cuando el consorcio decide el futuro del edificio y el propietario falta porque está cambiando la cerradura del departamento.
En paralelo, el recambio de funcionarios intenta transmitir continuidad. Diego Santilli llega con el desafío de coordinar la gestión, reivindica el liderazgo de Javier Milei y evita adelantar definiciones electorales. Del otro lado, el PRO acompaña con gestos de respaldo mientras todos miran el calendario político como quien revisa el pronóstico esperando que no llueva el día del asado.
En Asunción seguirán las discusiones sobre flexibilización comercial, Venezuela y nuevos acuerdos internacionales. En Buenos Aires, la prioridad será otra: que la transición funcione sin sobresaltos. Porque en la política argentina, a veces una jura termina ocupando más espacio que una cumbre continental. Y el Mercosur aprendió, otra vez, que siempre puede aparecer una reunión considerada más urgente.