En el complejo escenario financiero argentino, comparar las cotizaciones históricas del dólar ajustadas por inflación permite dimensionar el valor real que alcanzó la divisa estadounidense en diferentes períodos y establecer cuál es su posición actual frente a los principales picos cambiarios de los últimos años.
A valores constantes, el denominado «Toto dólar», en referencia a la cotización registrada bajo la conducción económica de Luis Caputo, se ubica actualmente alrededor de los $1.535. Ese nivel resulta 71,7% inferior al máximo alcanzado durante la presidencia de Alberto Fernández y prácticamente coincide con los valores registrados durante la primera etapa de Caputo en el gobierno nacional entre 2016 y 2018.
La comparación permite observar el efecto combinado de la desaceleración de la inflación, la evolución de la brecha cambiaria y la apreciación real del peso durante la actual gestión económica.
Cómo quedó el dólar histórico ajustado por inflación
Las estimaciones elaboradas a partir de series que combinan la evolución del tipo de cambio con el Índice de Precios al Consumidor permiten trasladar las principales cotizaciones históricas a valores actuales.
Entre diciembre de 2016 y junio de 2018, durante la gestión de Luis Caputo como ministro de Finanzas y Mauricio Macri como presidente, el tipo de cambio real promedio se ubicó alrededor de $1.470.
El máximo de la serie se produjo en octubre de 2020, durante la gestión de Martín Guzmán en el Ministerio de Economía y Alberto Fernández en la Presidencia. Ajustado por inflación, aquel nivel equivale actualmente a aproximadamente $5.422.
Entre enero de 2021 y junio de 2023, período atravesado por las gestiones de Martín Guzmán, Silvina Batakis y Sergio Massa en Economía, el promedio real fue cercano a $3.540.
Otro de los máximos se registró en octubre de 2023, durante la campaña presidencial, cuando el valor ajustado alcanzó aproximadamente los $5.059.
Frente a esos antecedentes, la cotización actual de aproximadamente $1.535 aparece considerablemente más baja en términos reales.
El dólar actual frente a los principales picos
La comparación con octubre de 2020 muestra la mayor diferencia. Frente a los $5.422 equivalentes de aquel momento, el dólar actual se encuentra 71,7% por debajo.
En relación con el pico preelectoral de octubre de 2023, estimado en $5.059 a precios actuales, la diferencia alcanza el 69,7%.
Si la referencia es el promedio observado entre 2021 y 2023, de aproximadamente $3.540, la cotización actual resulta 56,6% inferior.
La distancia se reduce de manera significativa cuando se compara con la primera experiencia de Caputo dentro del gobierno de Mauricio Macri. Frente al promedio de $1.470 registrado entre 2016 y 2018, el valor presente se ubica apenas 4,4% por encima.
Del máximo de 2020 al actual «ancla cambiaria»
El equivalente de $5.422 correspondiente a octubre de 2020 no representa una cotización nominal de aquella época. Surge de actualizar por inflación los aproximadamente $195 que alcanzaron entonces algunas referencias del dólar blue y del contado con liquidación.
Ese período estuvo marcado por la pandemia, las restricciones derivadas de la cuarentena, una fuerte expansión monetaria y un elevado nivel de incertidumbre económica, factores que llevaron al mercado cambiario a alcanzar uno de sus máximos reales de los últimos años.
El escenario actual muestra una situación considerablemente diferente. Con una cotización en torno a los $1.535 a valores constantes, el dólar se encuentra cerca de los niveles reales observados durante la primera gestión de Caputo y muy por debajo de los máximos registrados entre 2020 y 2023.
La evolución vuelve a colocar en el centro del debate económico el nivel de apreciación real del peso y sus efectos sobre la competitividad, en momentos en que el tipo de cambio se mantiene en valores históricamente bajos cuando se lo compara con los principales episodios de tensión cambiaria de la última década.
El dólar actual, estimado en torno a $1.535 a valores constantes, se encuentra 71,7% por debajo del máximo registrado en octubre de 2020 y 69,7% debajo del pico preelectoral de 2023. La comparación ajustada por inflación muestra además que la cotización real está apenas 4,4% por encima del nivel promedio observado durante la primera etapa de Luis Caputo en el gobierno de Mauricio Macri.
En Argentina comparar el precio del dólar sin ajustar por inflación es algo parecido a comparar el precio de una pizza de 2016 con una de 2026 y concluir que la segunda está cara porque tiene más ceros. Por eso, cuando las cotizaciones históricas se llevan a valores actuales, aparece una fotografía bastante distinta: el dólar de hoy ronda los $1.535 reales y está muy lejos de aquellos momentos en los que el mercado cambiario parecía estar intentando abandonar la atmósfera terrestre.
El récord de esta particular montaña rusa aparece en octubre de 2020, cuando los $195 de aquel momento equivaldrían hoy a unos $5.422. Pandemia, cuarentena, emisión, incertidumbre y desconfianza formaron entonces una combinación suficientemente potente como para que mirar la cotización fuera una actividad cardiovascular. Comparado con ese nivel, el dólar actual está 71,7% más abajo.
Octubre de 2023 tampoco fue precisamente una jornada de spa para quienes seguían el mercado: llevado a precios presentes, aquel pico equivale a $5.059. Frente a ese registro, la cotización actual resulta 69,7% inferior. Argentina logró así una de sus especialidades económicas: conseguir que $1.535 parezca una cifra moderada dependiendo cuidadosamente de con qué año se la compare.
La coincidencia más llamativa aparece cuando se observa el período 2016-2018, durante la primera experiencia de Luis Caputo en el gobierno nacional. En valores actuales, el promedio rondaría los $1.470, apenas 4,4% por debajo de la cotización vigente. Una década, varios ministros, elecciones, cepos, brechas, devaluaciones y suficientes crisis como para llenar una plataforma de streaming, y el tipo de cambio real terminó nuevamente en un barrio conocido.
La discusión ahora gira alrededor de cuánto puede sostenerse este nivel de apreciación real y qué implica para la competitividad. Porque en la Argentina el dólar puede subir, bajar o quedar quieto; lo único verdaderamente estable es la capacidad nacional para convertir cada movimiento de la divisa en una discusión existencial.